Capítulo 2

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Hoy estaba más tranquila Iris iba mejor recuperándose, su padre cuidaba de ella y eso me dejaba tranquila, tenía a alguien de su familia con ella. Mis planes de viaje estaban retomando su curso de a poco y con respecto a Thomas acepté tomar un café a modo de despedida, en media hora nos veríamos, como aún había tiempo pase por el hospital.

-¡Hola amiga! , te ves mejor

-¿Tú crees?-rio-¡uy! ¡Duele! Se quejó porque su herida, aún estaba por sanar. La buena noticia era que en unos días regresaba a su casa y Tom, su padre, cuidaría de ella, por lo sucedido adelanto sus vacaciones.

- Me retiro, debo hacer algo, por la noche te llamo-le dije a Iris.

-¿Qué te traes? ¿De qué me perdí?

-Ya te contaré -La salude con un beso y me retiré.

Bajando por el ascensor llegué a planta baja, se abrieron las puertas.

-¿Thomas? si ,era él, me escondí para observar la situación, estaba hablando con una mujer morena, bien vestida, la charla parecía divertida, ambos sonreían,eso me molestaba.Mi cuerpo se sentía extraño, estaba pasando por una situación que antes ya había experimentado, esa cuando sientes que el cuerpo se afloja como si todas mis extremidades fueran gelatina y repose en la pared.Inhale y volví a mirar para asegurarme de lo que estaba viendo, el muy maldito tomaba su cintura, para ella no era extraño parecía costumbre que el hiciera eso, como que no era coqueteo del momento. Una mujer sabe de estas cosas, las huele, las lleva tan instintivamente como el olfato de una loba y faltaba poco para terminar de convertirme en eso, era evidente que ella era su pareja y no iba a interrumpir su momento quedando como la tercera en discordia.
Lo haría más calculador, asique como íbamos a encontrarnos de camino al lugar,pensé mil cosas para decirle imaginando la escena.

1- ¡Te vi! y con el dedo señalándolo frente a todos lo delataría, no, no, el "te vi" quedaría gracioso se supone que lo estaba viendo.

2-¡Tu maldito embustero! ¡Mentiroso!¡seductor! no, no, tampoco.

3-Tendra una bebida, ¡se la tirare en la cara!

 Esto no va a funcionar, es más, la gente me mira mientras camino y debe pensar que estoy loca por las caras que hago. Creo que hablaré directo y listo.

En el bar...

-Hola Thomas

-¡Sara! Siéntate como sé que eres puntual ya pedí los cafés

-¡Oh que cortés de tu parte!-¡menos mal que el punto tres lo descarte!-pensé por dentro.

-¿Es...tas bien? Te noto arrogante.

-Para ser sincera Thomas, solo vine por una razón, la verdad casi caigo pero gracias a Dios las mentiras duran poco, tú mentira duró poco.

-¿De qué hablas?

-Te vi con esa mujer morena hace diez minutos en el hospital, creo que pensabas que no estaría ahí ya que faltaba poco para vernos, asique ,vamos termina la explicación tú.

-Sara yo....no...

-Sin excusas-interrumpí

-Es mi prometida.

-¡Oooohhh genial! ¡Sabes que! ¡No necesito tus explicaciones! ¡Es suficiente! vi lo que tenía que ver y ya escuché "tu prometida" ¡adiós!

Me levanté furiosa, tenía ganas de gritar en medio de la calle por creer que esto podía volver a resultar, ahora estaba más que segura en irme de esta ciudad.

Como ya tenía todo organizado, visité a Iris, tuvimos una larga charla de todo mi evento con Thomas, volví a casa, guardé mis últimas cosas, cené con mi madre y por la mañana temprano ¡Londres me esperaba!

Decisiones del interiorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora