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Halsey.

No sé que estoy haciendo aquí, no conozco de nada a este chico y él tampoco me conoce a mi... no debería meterlo en mis asuntos. Todos mis problemas son míos y sólo míos. Dios, esto es estresante. Estoy cansada y rota, emocional y fisicamente, y ya no puedo más... no puedo quedarme aquí, pero tampoco puedo volver, así que... no sé qué hacer. Las vacaciones son lo peor que se ha podido inventar nunca, para mí... claro.
Cuando no son vacaciones siempre estoy en la residencia de la universidad y así si no me ve... no me maltrata, me acuerdo una vez que me pego tan fuerte que estuve dos dias ingresada en el hospital... él dijo que me resvalé en la bañera y me dí en la cabeza. Cabrón.

Estoy harta de pensar así que, me concentro en no hacerlo, dejar mi mente en blanco... pero en cuanto lo intento en vez de no pensar en nada, pienso en Harry.

Gracias a él no estoy durmiendo en la calle muriéndome de frío.

Aunque no le conozco, ni le voy a conocer más de lo que ya lo hago. Porque ahora mismo me voy, no sé dónde pero me voy de su casa. Debo dejar de esconderme, debo dejar de meter a gente en mi mierda, él parece buena persona... no merce que alguien como yo esté aquí, durmiendo en su cama.

Bajo las esclaeras haciendo un ruido espantoso ya que crujen como un demonio, rezando para que no se despierte. Cuando me asomo a la salita donde tiene una mesa, el sofá y una televisión vieja, lo veo.

Tiene la boca entre abierta y parece estar en el séptimo sueño entonces salgo rápido de esa casa. Pienso en ir a casa de mi compañera de habitación en la residencia, nos hemos hecho buenas amigas desde que llegué, no hace mucho pero me ha demostrado que es muy buena chica.

Es muy tarde y si me presento con la cara destrozada a estas horas seguro que se asusta. Aunque mis pies caminan por si solos y cuando me doy cuenta ya casi estoy en su casa... no está muy lejos y cuando llego son las seis, no sé que hacer cuando estoy parada en frente de su puerta, pero me da miedo llamar ahora... así que espero sentada en su jardín hasta que se haga un poco más tarde y poder llamarla cuando esté despierta.

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-¿Halsey?

Me sobresalto y de repente no sé donde narices estoy... la vista la tengo nublada y hasta que no me incorporo del todo no me doy cuenta de lo que pasa. De repente los recuerdos de hace unas horas me asaltan haciendo que me estremezca y quiera llorar.

-¡¿Halsey?!-oigo de nuevo, entonces me giro y veo a mi amiga, sorprendida y preocupada.

-Bea, Dios Bea...- digo y me levanto como puedo para ir a abrazarla. Entonces veo la cara de espanto que hace cuando.me ve el rostro.

-Dios... Dios mío Halsey...-dice mirando cada una de las marcas y destrozos de mi cara-¿Qué... te ha pasado bonita?- dice llorando.

Entonces lloro, lloro pegada al pecho de mi amiga, lloro como nunca he llorado. Sollozo contra ella y me abrazo como si no hubiera un mañana para mi, ni para nadie.

-No puedo más Bea, quiero morirme...-digo en un sollozo agudo y ruidoso. Y lo digo porque es cierto, prefiero morir a vivir más mi vida.

-Shh... Estoy aquí Hal, estoy justo aquí...-dice llorando ella también.- Entra... entra a casa y explicame que pasa, aquí hace frío.

Entonces nos apartamos y hago una mueca de absoluto dolor, siento que me rompo, todo dentro de mi se rompe, y la cara me arde a causa de la mezcla que han hecho las lágrimas en las heridas.

Entramos a casa de Bea, y la calidez me abraza y hace que mis nervios se tranquilicen.

Ahora toca explicarle a ella... todo lo que ni yo misma sé estructurar dentro de mi cabeza.

STAYDonde viven las historias. Descúbrelo ahora