Secrecy: the action of keeping something secret or the state of being kept secret.
Lo que empezó como un simple accidente pronto se convierte en una conexión imposible de ignorar, la inocencia de Jeongguk frente a la oscuridad de Taehyung.
Entre lu...
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—¿Cómo se ve?—Taehyung le preguntó a Jeongguk cuando lo siente limpiar la herida en su espalda con delicadeza.
—Se ve mejor que ayer —murmuró con suavidad, dejando el algodón mojado a un lado para tomar la gasa y la cinta, las cuales acomodó para cubrir la herida del mayor. Al terminar su labor, Jeongguk dejó los materiales sobre el mueble y dio un pequeño paso atrás para observar su trabajo. Fue entonces que Taehyung se giró, haciendo un suave puchero—. ¿Por qué traes esa cara, hyung?
—Porque ahora que está mejor significa que te tienes que ir.
Jeongguk sonrió triste a la vez que se acercaba a abrazar con cuidado el torso desnudo del mayor. —Sabes que debo volver a mis obligaciones... Llevo 3 días cuidándote, tengo los últimos pendientes de la universidad y Yoongi necesita ayuda.
Con un suspiro, Taehyung pasó sus brazos por los hombros del menor, acercándolo a su cuerpo para darle un pequeño beso en la punta de la nariz, logrando que el menor riera.
—No quiero—confesó Taehyung, en un hilo de voz que sonó más vulnerable de lo que pretendía.
—Ni pareciera que eres 12 años mayor—bufó Jeongguk, aunque no hizo el más mínimo intento de soltarse.
Cerró los ojos y acomodó su rostro en el pecho ajeno, escuchando el latido tranquilo bajo su oído y sintiendo la pequeña vibración de la risa de Taehyung la cual recorrió su mejilla.
—¿Era necesario tal ataque?—Jeongguk asintió divertido, sin mirarlo. Eso fue suficiente provocación para que el mayor bajara el rostro hasta su cuello y comenzara a dejar besos suaves pero rápidos que pronto lo hicieron reír.
—¡Taehyungie!—protestó entre carcajadas mientras daba suaves golpecitos en sus hombros para alejarlo—. ¡Ya basta!
—No quiero parar —murmuró contra su piel, solo para molestarlo más.
—¡Hyung!
Finalmente se alejó, sonriendo satisfecho, y dejó un pequeño beso en sus labios. Fue corto, pero cargado de esa calidez que siempre compartían en silencio.
—Voy a extrañar despertar contigo—dijo suave, haciendo que Jeongguk lo mire unos segundos antes de acercarse de nuevo, esta vez para dejar un beso en la curvatura de su cuello, justo donde sabía que lo ponía débil.
—Yo también, la verdad —admitió—. Despertar sin tener que revisar tu herida va a ser raro.
—¿Ah, sí? ¿Solo eso?
—También voy a extrañar que me abraces dormido y no me sueltes —añadió, sonriendo de lado—. Aunque digas que no lo haces.
Taehyung fingió indignación.
—Pequeño mentiroso.
—Lo que te haga sentir mejor.
Se separaron apenas, lo suficiente para mirarse bien. Había algo silencioso pasando entre ambos: esa incomodidad suave de las despedidas cortas que no quieren suceder.