Kara
Las alarmas de la DEO eran penetrantes, fuertes, como un latido desenfrenado que avisaba a todos que algo estaba a punto de romperse, alarmando a todos los agentes para que se colocaran en posición para recibir órdenes.
Yo estaba de pie frente a la mesa y en ella había un enorme holograma proyectando la figura de kara, esta daba vueltas para que todos pudieran verla desde todos los ángulos posibles.
En mi muñeca estaba el brazalete asegurado, su núcleo brillaba de manera tenue rojo y azul entrelazándose como si incluso ahí adentro hubiera una batalla como la que estaba a punto de ocurrir.
Frente a mí, filas y filas de agentes esperando fervientemente ordenes guardando silencio. Detrás un emblema de la organización proyectado sobre un muro metálico.
Escuchen con atención – dije lo más firme que podía en ese momento aunque por dentro mi corazón estaba latiendo con fuerza – La que esta allí afuera sigue siendo Kara aunque ya no es la misma de antes, está infectada de la Kriptonita roja una piedra creada sintéticamente en un laboratorio por Maxwell Lord es muy diferente a la Kriptonita verde que conocemos, la Kriptonita roja no debilita su cuerpo, sino su mente, esta altera su psique, su forma de pensar se vuelve impulsiva, aumentando su agresividad, elimina su autocontrol y empatía, sacando los pensamientos más obscuros que cualquier ser vivo piense o allá pensado a lo largo de su vida, es como si todo el odio acumulado salga y se volviera 10 veces más intenso, ella no lo puede controlar, desde que la Kriptonita tuvo contacto con su cuerpo su mente quedo atrapada en su cuerpo – dije explicando la situación.
Un murmuro recorrió la sala en cuanto deje de hablar, algunos agentes intercambiaron miradas tensas.
—Ella es más fuerte ahora. No físicamente… pero sí emocionalmente. No dudará. No negociará. Y va a buscar hacer daño porque la Kriptonita roja convierte el dolor en rabia y la rabia en acción.
Tragué saliva.
—Intentará provocar bajas civiles. No porque quiera… sino porque necesita sentir poder. Necesita caos.
La sala quedó en silencio absoluto.
—Su misión no es matarla. —Mi voz se endureció—. Es contenerla. Distracción aérea, drones sónicos de alta frecuencia, campos de energía dirigidos a zonas despejadas. Yo me encargaré del contacto directo, nuestro objetivo es neutralizarla quitándole el collar – dije señalando el pequeño collar que estaba en su cuello en el holograma de enfrente, o en su defecto, lograr ponerle el brazalete, este no fallara una vez puesto es complejo quitarlo - Un agente levantó la mano interrumpiéndome brevemente.
—¿Y si falla el dispositivo? - Miré el brazalete.
—Entonces yo la mantendré lejos de la ciudad el tiempo que sea necesario. - Aunque eso significara que solo una de nosotras regresara, el primer reporte llegó minutos después.
—Avistamiento confirmado. Centro de la ciudad. Altitud baja. Está descendiendo sobre Avenida Grant. – las pantallas se iluminaron con los múltiples reportajes en vivo, con la silueta de Kara.
Mi sangre se heló, despegamos de inmediato. El cielo se rasgó cuando salí disparada hacia arriba, el viento quemaba mis oídos mientras atravesaba nubes y concreto, la vi antes de que los radares terminaran de procesarlo.
Cabello suelto. Capa ondeando como una herida abierta. Ojos encendidos con un brillo rojizo que no era natural.
Y debajo de ella… un autobús volteado, vidrios rotos, gritos alarmantes y humo saliendo del autobús. Mi estómago se cerró.
—¡Aléjense de las ventanas! —grité descendiendo como un meteorito.
Ella sonrió al verme.
—Oh… mira quién vino a jugar.
Su voz era la mía. Pero torcida.
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Aún no es tarde
FanfictionDespués de una feroz batalla de los súper amigos contra Lex, este le logra disparar a Kara con el proyector de la zona fantasma, la envía a un lugar totalmente desconocido pero este lugar no es nada parecido a la zona fantasma... ¿Qué harán los supe...
