CAPÍTULO XXI.

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Lilian observa con atención las fotografías que su hombre de confianza le entregó. Suspira.

- ¿Esto es todo? - pregunta mirando al hombre con seriedad.

- Sí.

- ¿Alguna copia de esto?

- No, señora, usted es la única con todas las copias de estás fotografías.

- Que siga siendo así. Asegúrate de que nadie, nadie descubra esto.

- Por supuesto - se endereza. Lilian asiente viéndolo poner su mano en su oído - La señorita Lena está aquí.

- Qué pase.

El hombre se alejó asintiendo la cabeza. Lilian guardó las fotografías en el sobre de nuevo.

- Mami - Lena fue a ella viéndose como una niña que corre a los brazos de su madre después de la escuela.

- Hola, cariño - la abrazó - Me enteré de tu nuevo proyecto, felicidades.

- Gracias. Estoy muy emocionada.

- ¿Tienes hambre? - llevó el sobre amarillo a uno de sus cajones luciendo tranquila.

- Sí.

- Eso es bueno, porque pedí tus favoritos para el almuerzo - fueron juntas al comedor - Cuéntamelo todo mientras comemos.

Lena lo toma como una invitación para no volver a cerrar la boca. Cuando era niña solía hacer eso muchísimo, hablar y hablar, Lilian lo adora. Ella misma siempre fue una niña callada, su madre murió cuando era muy joven, Lilian no la recuerda más allá de las grandes fotografías colgadas en la mansión en las que creció, su padre jamás fue un padre cariñoso, pasó toda su vida sola, no quería que Lex y Lena crecieran como ella lo hizo, se encargó de que no fuera así, tal vez perdió a Lex demasiado pronto pero aún tenía a Lena. La enorgullece lo distinta que es su hija a ella a su edad, significa que está haciendo un buen trabajo en su crianza, le encanta.

- ¿Volverás a irte? - preguntó Lena al ver las cajas en algunas habitaciones.

- No, quiero ayudarte con tus preparativos de boda. No tuve una madre que me ayudara cuando me casé con tu padre y quiero estar aquí para ti en esos momentos.

Lena sonrió.

- Y te lo agradezco pero, Kara y yo no tenemos fecha aún.

- ¿Por qué no?

- Bueno, intentamos llevarlo con calma.

- Cariño, le pediste matrimonio antes de incluso ser su novia, creo que mantener la calma no es lo suyo - se burló.

- Buen punto, pero aún así.

- Bueno, si fuera tú firmaría esos papeles ya, las Danvers son escurridizas - miró su teléfono - Dame un momento, cariño.

Fue a contestar su llamada.

Lena la miró entrecerrando los ojos, su madre siempre hace esa clase de comentarios sobre las Danvers pero decidió no decir nada al respecto.

- Lo que me recuerda - dijo Lena al ver a su madre volver - Habrá una cena en casa de Eliza está noche, Kara dijo que podría invitarte.

- ¿Eliza está de acuerdo?

- Sí, claro.

- Permíteme dudarlo.

- Kara me dijo que ella se lo pidió, es a las 7, por si quieres ir. Andrea también irá.

- Con mayor razón no iré.

Lena rodó los ojos con burla.

- Te agrada Andrea aunque finjas que no.

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