CAPITULO XXIII.

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- El hotel está cerca ¿Caminamos? - preguntó con suavidad - No hay paparazzis cerca.

- Sí, claro - miró a su chófer - Ve a descansar, caminaremos.

- Señorita ¿Está segura? Es tarde - le dijo.

- Estaremos bien - aseguró, tomó la mano de su mano y empezaron a caminar despacio disfrutando del momento.

Alura no puede recordar la última vez que se sintió así de relajada y feliz. Han pasado décadas desde la última vez que se sintió relajada a decir verdad. Ha perdido tanto, ha estado tan sola, durante tanto tiempo que ahora incluso se siente como un sueño.

- ¿En qué piensas? - preguntó Andrea.

- En la última vez que me sentí así.

- ¿Y puedo saber cuándo?

- No estoy segura - acarició su mano - Tal vez fue la mañana del último día en Krypton. No sabía que sería el último pero, lo hice diferente por alguna razón, tal vez una parte de mi sabía que no volviera a repetirse.

- ¿Qué fue lo que hiciste diferente?

- No envié a mi hija a la escuela - sonrió - Siempre le decía que debia ser responsable con la asistencia a clases y todo lo demás, pero esa mañana decidí que nos quedariamos en casa. Se suponía que Zor-El se quedaría con nosotras pero recibió una... - buscó la palabra - Llamada del trabajo y tuvo que irse, así que solo fuimos ella y yo. Fue divertido, hicimos el desayuno juntas, nos quedamos en pijama toda la mañana, dibujamos, solía gustarle dibujar y hablamos sobre el futuro, lo que queria ser de grande - suspiró - Y esas cosas. Cosas que no pudo hacer.

- ¿Tiene una buena vida ahora?

- La tiene sí, es muy buena, ella es feliz. Encontró el amor, se casará algún día y yo...

- ¿Y tú?

- No lo sé.

- No te sientes parte de su vida ¿Cierto?

Alura la miró y sonrió.

- No, ya no. Es más... Como una de tus películas. Ella está ahí pero, yo solo soy una espectadora.

- Lamento eso.

- También yo, también yo - dijo.

Siendo sincera estaba resignada, debía estar agradecida de que Kara le permitiera estar cerca después de prácticamente haberla abandonado. Pero si eso era todo lo que tendría de ella, una relación cordial pero no cercana, estaba bien, podría tomarlo. Dolía pero podía. A estás alturas de sus vidas, solo quiere que sea feliz y este bien y Kara es feliz y está bien, sin ella pero, lo está.

- ¿Has intentado hablar con ella? - preguntó Andrea.

Se detuvieron.

- No. Solo sería perturbarla, ella tiene su vida aquí, es feliz y eso es lo único que me importa, así que... - se encogió de hombros acercándose a ella.

- Podrías serlo también.

- Lo soy, contigo. Me haces feliz, Andrea. Estar contigo me hace feliz, nena - sonrió - Siempre me pregunté porqué de todas las personas de Krypton fui una de las que tuvieron una segunda oportunidad, sentía que no la merecía pero tú me haces cuestionarme esa idea. Me haces creer que tal vez la merecía.

- La mereces, y pasaré cada momento que me permitas demostrandotelo - la atrajo a un beso.

Se separaron cuando algo cayó sobre ellas, ambas miraron hacia arriba.

- ¿Es...?

- Agua - dijo Andrea - Está lloviendo, ven, hay que ir rápido al hotel.

- Espera - sonrió, y se alejó unos pasos dejando que la lluvia la rodeará - Nunca había visto la lluvia.

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⏰ Última actualización: Apr 01 ⏰

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