17 de junio del 2022
Mi mente va a mil kilómetros por hora, observo las carpetas, pero no soy capaz de abrir ninguna. El corazón lo tengo acelerado, intento regularme para darle la cara.
—Está bien, ¿Ya fuiste al medica? ¿Qué te dijeron exactamente? Lo que sea que tengas, quiero suponer que regresaste porque aquí están los mejores médicos para tu condición.
Solo hablo por hablar, porque no tengo el valor de leer su expediente.
Mis palabras hacen que Isis deje de retener las lágrimas y empieza a llorar.
—No me estas entendiendo, Diego. Estoy en verdad muy enferma—intenta explicarme.
—Sí, lo entiendo—me acerco a ella, y gracias al cielo no se aleja—¿Te fuiste porque pensaste que no te íbamos apoyar? Claro que no, aquí estoy contigo, Isis lo que sea que tengas todo va a estar bien.
—Lee los expedientes...
—No, no te preocupes yo...
—Diego, no es solo una gripe, lee los expedientes...
—Isis, no importa lo que sea...—No sé qué decir, porque me atropella el hecho que puede ser muy grave.
—Mi amor, estoy muriendo—sus palabras salen con un dolor inexplicable y todo mi mundo se viene abajo.
A Isis le fallan las piernas y yo la tomo entre mis brazos para que no caiga. Empieza a sollozar en mi pecho y mi cuerpo no sabe cómo reaccionar, solo la abrazo y la sostengo cerca de mí. La necesito cerca de mí, porque esto no puede ser real. Estoy mareado, pero me mantengo sereno.
—Perdón, por favor perdóname, Diego—sus palabras apenas y son entendibles.
No entiendo por qué pide perdón.
La atraigo conmigo al sillón para sentarme junto a ella y pueda recuperar las fuerzas.
—No tienes por qué pedir perdón, no es tu culpa—intento consolarla.
Por una parte me siento tranquilo, al menos ya entiendo porque nos dejó de un día para el otro. Pero ahora mi mente no deja de saltar de una posibilidad a otra para que se recupere.
—Sí, es mi culpa. Porque yo sabía hace meses que estaba enferma y aun así no me aleje, tuvo que pasar lo de Lucia para caer en cuenta que les estaba haciendo daño, aun así decidí seguir allá con ustedes, sabiendo lo que me iba a pasar, y no quería lastimarlos, así que tome la decisión de venirme. Deje de ser egoísta y me vine—mientras me dice todo eso sigue llorando en mis brazos.
Sus palabras me dejan en blanco. ¿Meses? Está enferma hace meses y no me había dicho. Me separo un poco de ella para tomar por fin las carpetas de la mesa, la primera que agarro es del 27 de octubre del 2021, justo el año pasado.
En el expediente se refleja unos exámenes de sangre, sus plaquetas están por debajo de lo normal, incluso más de lo que un cuerpo puede permitir. Los glóbulos blancos lideran su sangre, paso la página para ver un análisis positivo de medula ósea.
Diagnostico:
Leucemia mieloide crónica (LMC)
Todo a mí alrededor se torna en color negro y solo logro ver las letras impresas en ese maldito papel. Mis manos siguen temblando y sudando, la respiración se vuelve irregular, me dan nauseas. No puedo tragar del nudo en la garganta.
Sigo viendo las carpetas, hay exámenes y expedientes de incluso hace ocho años. Esto quiere decir que el cáncer volvió, no es primera vez que pasa por esto, entonces mientras leo todo, los recuerdos vienen a mi mente como flashes, mientras más leo, más recuerdos vienen a mí.
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CAFUNÉ ✓
RomanceIsis y Diego luego de tantos malos ratos han llegado a la cima de su carrera. Sin embargo, al momento que Aranaga llega al Hospital central de Caracas como una de las mejores cirujanas generales y se entromete en la vida y carrera de Carrasquero sin...
