Capítulo 11
Al abrir mis ojos noté que no estaba en el sofá. Me encotraba en mi habitación muy bien cubierta con la manta. Sonreí y me acorruqué más. Lo más seguro era que Chris me hubiese traído.
Lo acepto, me gusta. Me gusta mucho y solo podía pensar en él, en su mirada, su sonrisa, su voz, en cómo me besó. Cuando lo recordaba volvía a sentir esas "mariposas".Después de un rato me levanté y tomé una ducha. Me puse un vestido corto de pequeñas flores color rosa y medias blancas a la rodilla. Me peiné dejando mi cabello suelto. Cepillé mis dientes y me vi al espejo. Me veía diferente. Había algo en mi mirar que se veía distinto.
Me encogí de hombros y salí de la habitación y bajé a alimentar a Loki. Dyanne solía sacarlo temprano a hacer sus necesidades. Luego de jugar un rato con él, desayuné yo.Por un momento pensé que estaba sola hasta que escuché un sonido que venía desde arriba y seguido de eso, música, aunque no podía distinguir el cantante ya que estaba en un volumen moderado. Chris estaba en su habitación pero no quise molestarlo.
Sonó el teléfono, lo tomé y me senté en el brazo del sofá.
-¿Hola?- contesté.
-¿Alessa? Soy Olive.- rodeé los ojos.-¿Cómo estás?
-Muy bien. ¿Qué necesitas?- pregunté algo fastidiada. Iba a decirle "¿Qué quieres?" pero lo pensé dos veces.
-¿Está Christofer en casa?- preguntó. Me estaba cagando la mañana. Pensé varias veces mi respuesta. Se sentía mal mentir pero fue un impulso.
-No, no está. ¿Quieres que le deje algún mensaje?- me sentí como la peor persona en la tierra... ¿Qué hice?.
-Oh... no, no. ¿Sabes donde puedo encontrarlo?- preguntó.
-No, no tengo idea...- mentí con naturalidad. Las mentiras son más fáciles de llevar una vez que empiezas a decirlas.
-Gracias igual. Bye.- se despidió con su empalagosa voz. Falsa. No me fiaba de ella.
-Adios.- colgué y dejé el teléfono en el sofá. Me mordí las uñas. Sabía que estaba mal lo que había hecho. Subí sin ánimos sintiéndome una mierda de persona y toqué su puerta. Unos segundos después abrió y me sonrió ampliamente haciendo que le devolviera la sonrisa. En cuanto vi sus ojos lo olvidé todo y lo abrazé. Me llevó de la mano y nos sentamos en su cama. Él tenía puesto un suéter de mangas largas rojo y unos sweatpants negros.
-Estás preciosa.- acarició mi mejilla y apartó un mechón de cabello de mi rostro. Me sonrojé. Él se levantó y empezó a buscar algo en una pequeña mochilita. Cuando se volteó pude ver una cámara instantánea de color negro en sus manos. Me sonrió y sin pedirme permiso me tomó una foto. Luego esta salió por un lado de la cámara. Me senté y esperé a que se acercara a mí. Me la mostró. Y me sonrojé al ver mi mirada perdida en él.
Me tomó otra mientras miraba la que me había dado. Frucí el ceño y el rió mientras me tomaba otra. Me reí y lo halé para que se acercara a mí.-No es justo, debes avisarme antes.- hize que se sentara a mi lado. Le quité la cámara y le tomé una foto. Sonreía como un niño pequeño. Sus holluelos eran adorables.- Vamos, posa para mí.- lo hize reír, pasó su mano por su cabello y tomé la foto. Era perfecta.
-Ven...- me agarró de la cintura acercándome a él. Me dio verguenza pero no le dije nada. Me senté a horcajadas sobre él. Al parecer no se lo esperaba. Le tomé otra foto.
Dejé la cámara a un lado y sin poder contenerme besé su mejilla y lo abrazé. Pude notar que se tensó así que me separé de él.-¿Hice algo mal?... lo siento.
-No, no es eso. Es que... tengo tantas ganas de besarte ahora mismo.- me sonrojé al escucharlo y ver la intensidad con la cual me miraba. Me acerqué a él y uní nuestros labios con inocencia. Me ponía nerviosa.
Lo besé con timidez y dulzura. Era tonta porque ya lo habíamos hecho antes pero no quería hacerlo mal. Lo oí gruñir. Me encantaba su voz y los sonidos que hacía. Era jodidamente sexy.
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Are You Mine?
RomanceY yo me vuelvo loco porque aquí no es donde quiero estar y la satisfacción parece un recuerdo lejano y no puedo evitarlo, todo lo que quiero oír es a ella diciendo "¿Eres mío?" Y la emoción de la persecución se movió por caminos misteriosos, así que...