(Narra ___)
Cuando desperté sentí que mis muslos dolían mucho, ni siquiera me podía parar bien. Me puse los jeans más flojos que encontré, una playera negra y peiné mi cabello en una coleta, no me maquillé.
Salí de la habitación y encontré en la salita a Helena y a Kendall viendo algo en la televisión.
- Buenos días -saludó mi hermana.
- Hola -dije y abrí el pequeño refrigerador, saqué la leche y bebí del envase. Luego me serví otro poco en un vaso.
- ¿Dónde has estado estos días? -preguntó.
- Por allí -dije buscando algo de galletas o cereal en la cocina. Mi estómago rogaba una manzana o un pan.
- ¿Dónde es por allí? -preguntó Kendall- Estamos preocupados por ti. Tienes idea lo difícil que es cubrirte el paso con tu papá, se me están agotando las excusas -dijo apenado.
- No necesito que me cubras -dije un poco molesta.
- ¿Qué te está pasando? -Preguntó mi hermana- James no deja de preguntar por ti. Todos estamos preocupados por ti.
- ¡Estoy bien! -dije comiendo una galleta.
- Creo... que vuelvo después - dijo Kendall, o sea que Helena hablaría conmigo. Salió y cerró la puerta tras de sí.
- Dime la verdad -dijo molesta.
- No puedo decírtelo -dije con los ojos cristalinos.
- ¿Por qué no? -dijo molesta.
- ¡Porque no! -dije tratando de calmarme.
- ¿Estás engañando a James? -preguntó de golpe. Eso me sorprendió tanto que tosí.
- ¡Por supuesto que no! -Le grité- Amo a James, más de lo que te imaginas, haría cualquier cosa, créeme Helena, cualquier cosa por protegerlo.
- ¿Entonces, por qué no lo miras ni a la cara?, ¿por qué actúas tan extraño con todos nosotros?
- Porque... no merezco su cariño -se me salió decirle. Cerré la boca de golpe, sabía que después de decir eso vendrían más preguntas.
- ¿Por qué lo dices? -preguntó preocupada.
- Porque de verdad no lo merezco, él ha sido muy bueno conmigo. Me quiere y me respeta. Yo no... soy tan santa y tan buena como a él le gustaría.
- ¿De qué estás hablando? -preguntó confundida y desesperada.
- No lo entenderías -dije comiendo más.
- ¿Hace cuánto que no tocabas la comida? -preguntó.
- Como tres, cuatro días -le dije.
- Estás pálida y flaca, tus labios están blancos y tienes ojeras -dijo- ¿te estás metiendo algo?
- ¡Helena deja de hacer conclusiones, tú solo estás fantaseando! -Pedí furiosa- Nunca me he metido nada, no he bebido, no engaño a James y tampoco soy anoréxica si es lo que piensas.
- ¿Qué tienes entonces? -preguntó molesta.
- Nada -susurré. Ella se sentó en el sillón molesta y yo terminé mi vaso de leche y me salí del camarote.
Después de debatirme un rato con mi misma, decidí ir a visitar a James. Toqué un par de veces y luego de dentro salió Kendall.
- ¿Puedo entrar? -pregunté, él se hizo a un lado.
Entré a la habitación y James estaba viendo una película, estaba recostado, cuando entré me dio una mirada fugaz y luego vio hacia la pantalla de nuevo, como si no hubiera visto nada. Me recargué en el marco de la puerta y mordí mis labios.
- ¿Cómo sigues? -pregunté. Él tragó saliva y sin mirarme contestó.
- Mejor.
- Que bien -dije mirando su cuarto. Él no decía nada solo seguía mirando su película, me recordó a Jack cuando me quedaría con él.
- ¿Dónde has estado? -preguntó. ¿Qué le respondería ahora?
- Resolviendo algunos asuntos -dije saliéndome por la tangente.
- ¿Qué tipo de asuntos? -preguntó.
- Unos importantes de los cuales no puedes saber -dije sin encontrar una excusa lo suficientemente buena para decirle.
- "no puedo saber" -repitió- ¿por qué no? -insistió.
- Porque... no sería bueno que lo supieras.
- ¿Me estás engañando con alguien? -preguntó.
- ¿Qué? -dije sorprendida.
- Te vi con Jack en el bar el otro día -su mirada me penetraba duro en el corazón, jamás había observado esa decepción por mí.
- No te engaño con nadie y menos con él -la verdad no sabía si lo que hacía Jack conmigo fungía como un engaño. Pero me sentía una basura como si realmente lo engañara.
- ¿Entonces por qué te ocultas de mí? No dejas que me acerque a ti, tampoco dejas que te toque y a penas y me miras a los ojos, _______, ¿qué tienes? -se sentó en la cama y yo estaba como pegada al marco de la puerta.
- Nada -desvié la mirada.
- No tengo mucho tiempo conociéndote, pero tengo noches y días junto a ti, sé cuándo mientes. Ahora dime la verdad.
- Es que no puedo decírtelo -dije con un nudo en la garganta.
- ¿Por qué? -dijo más desesperado.
- No... no puedo -repetí.
- ¿No confías en mí? Que... -él también luchaba por contener su enojo.
- James... no quiero que te molestes y perdón si te he lastimado, de verdad que no es mi intención.
- ¿Entonces por qué lo haces? -Dijo con ojos cristalinos- ¿Por qué me lastimas?
- No es mi intención hacerlo... lo que más quiero es protegerte -le dije.
- No haces un buen trabajo -dijo limpiándose una desgraciada lágrima que paseaba por su mejilla.
ESTÁS LEYENDO
Messages (James Maslow)
FanfictionPueden enviarte un mensaje lleno de sentimientos que con tan solo leerlos sabes que ya te enamoraste, pero... ¿y si tú lo estás malinterpretando, y si todo lo que te manda no es lo que parece?, ¿quién está del otro lado?, ¿quién te manda tan hermoso...
