CAPITULO 26

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Solo déjame amarte mi pequeña

PABLO

Estoy esperando a mi niña. La invite a cenar afuera, si la tengo en casa me volveré loco por hacerla mía de vuelta.
No quiero que sienta que es solo sexo, aparte quiere hablar conmigo de algo.
Pasamos todo el día paseando los tres, Isa en momentos se notaba preocupada, al estar en la calle podía notar su preocupación pero no decía nada, intentaba hacerla reír, darle muchos besos y mostrarle que a lado mío está segura.
Cuando comenzó a caer la noche las lleve al departamento de belén, ella solo saludo con su mano y tomó a Mía, algo estaba pasando.
Belén y Isa solo se miraron antes que belén se vaya para la pieza de Isa.
- AMo... pablo me esperas, ya vuelvo si. - Antes de irse me dejo un beso.
Me estaba por llamar amor, pero no lo quiso decir.
Después de media hora belén, salió enojada solo me miro. se encerró.
No dude en ir, golpe esperando que me dejara pasar.
-pasa- isa estaba, sentada en su cama, podía ver sus ojos rojos.
Al llegar a su lado, me puse de rodilla y la tome por la cara con mis dos manos para que me mirara.
-¿Que pasa, pequeña? Dime que tienes- tenia miedo que se peleará con mi hermana, no me gustaría saber que ella la trato mal. No a mi niña.
- Estoy bien, necesito que hablemos quiero contarte algo-.Isa que encontraba nerviosa, la intente calmar y la invite a cenar.
La deje en su habitación a sí podía cambiar.
Estuve tentando en buscar a mi hermana pero la respetaré.
Se que mi niña me lo dirá, espero que no sea nada grave.
La veo salir, hermosa como siempre. Lleva un vestido sencillo, pero no por eso luce menos bella, todo le queda muy bien a mi niña. Ahora más que nunca quiero salir, ese vestido se le ciñe perfecto resaltando sus hermosos pechos y su cintura perfecta, su falda a cuadros negro con blanco es amplia y le llega hasta las rodillas, permitiendo me disfrutar de sus bellas piernas.
Quién podría decir que esta pequeña es madre con lo hermosa que se ve.
No dude en buscarla para besarla, se veía perfecta. Después de despedirse de Mía, no podía parar de pensar en las palabras de mi hermana.
- Pablo, no la juzgues y entiende su verdad. - Que podía ser esa verdad, no me importa nada yo la amo y eso no cambiara en nada.

Quise llevar a isa a cenar pero, ella quería hablar conmigo. Todo el camino de vuelta al departamento, su mirada estaba perdida no dejaba de mirar la oscuridad de la noche.
Cuando tomé su mano para darle un poco de tranquilidad ella estaba fría, al estirar su mano para darle un beso, se volvió así mi. En su rostro había marcas de lágrimas, ella mi pequeña estaba teniendo una lucha con ella misma, con lo poco que la conocía bastaba para saber que no me lo diría.
Cuando nuestras miradas se encontraron, podía ver dolor no dude en parar el coche. Cuando lo deje al lado de la carretera. Desabroche mi cinturón, isa no entendía nada, sola la abrace lo más fuerte que podía, sentía lágrimas en mi cuello. Cuando se calmó, bese su frente. Me acomode para seguir manejando y poder llegar a la casa.
Isa solo se acomodar en mis brazos y seguimos en silencio, con una mano manejaba y con la otra acariciaba su espalda.
Una vez en el departamento, Prácticamente la obligue a cenar, estaba muy pálida. No ceno todo pero algo es algo.
-Pablo debemos hablar, si no lo digo ahora ya no podré y quiero ser yo la que te lo diga. - no podía verla así, me dolía el alma.
- Está bien, hablemos pero primero baila conmigo y después haré lo que me pidas. Sabes que te bajaría la luna con solo pedirlo no. - su mirada había cambiado, había amor en ella.
- Muy bien un baile y hablaremos- me lo decía mientras se ponía de pie.
Busque el tema perfecto para este baile.
Encontré un tema que podía ser muy bello para decirle que la quiero con locura.
Cuando comenzó a sonar el tema, la invite a bailar., Sus ojos brillaban de alegría.
Bailamos al ritmo de la música, ella tenía sus brazos por mi cuello. Los míos viajaban por su cintura y espalda.
Seguimos así escuchando la letra. Cada palabra muy mías para ella.

Ya no importa cada noche que espere
Cada calle o laberinto que crucé
Porque el cielo ha conspirado en mi favor
Y en un segundo de rendirme te encontré

TU ERES MI VIDA (Libro Uno ) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora