CAPITULO 6.
Antes de irse a vivir nuevamente a la ciudad de México, Evangeline tuvo su última sesión con su psicóloga, la cual le dio un último consejo. Ve derecha sin bajar la mirada, nunca dejes que los problemas sean más grandes que tu sonrisa. Dicho en tercera persona, suena algo bastante fácil de hacer, pero ponerlo en práctica es algo difícil de hacer.
Y eso es algo que ella trató de poner en práctica en los últimos meses, y dado los últimos acontecimientos, también lo puso practica en los últimos días, a pesar de la mala noticia que recibió por teléfono hace dos noches. Así que ella le vio el lado positivo —pues que otra le quedaba —y se propuso a pasar un gran día en compañía de Sofía.
Para ella, ese era el mejor remedio contra la tristeza; cuidar de ese pequeño querubín, como si fuera sangre de su sangre. Aunque solo fuera por unas pocas horas. Como se han de imaginar, esta noticia no fue muy del agrado de Ian, quien después de la llamada de Gerardo, no dudo ni por un momento en tratar de convencerla de regresar al pueblo, con sus seres queridos, pero ella se negó rotundamente.
—Sofía es mi ancla a la tierra, es como si mi hija viviera en ella —eso es lo que había respondido ante su petición.
Ya se han de haber imaginado la reacción del hombre, se puso histérico y un poco enojado con ella, por lo que salió de su casa con cara de pocos amigos. No le parecía que viera a la niña de esa forma, no era sano. Pero su amiga ya era una adulta, por lo que no pudo hacerla cambiar de opinión.
Ian no es malo, es normal que se preocupe por ella —como buen amigo que es —solo teme que esos pensamientos en lugar de salvarla, la hundan todavía más sin posibilidad de rescate. Aunque sus pensamientos estaban siendo mal dirigidos —por una parte —, ya que aunque su amiga veía a su hija en Sofía, con el paso de los días esa ancla acabó por deshacerse. Ya que Sofía tenía más carácter que su difunta niña. Ella era más respondona, no se dejaba doblegar ante nadie, y sin duda era muy lista. No académicamente hablando —lo cual si era —. Sino porque siempre estaba al tanto de las conversaciones de los adultos. Incluso leía revistas para jóvenes. Sin duda era muy distinta a Mía.
Evangeline en cambio, no dejó que su última plática con Ian la perturbara, al contrario, aprovechó el cuidado de Sofía para mimarla como si de Mía se tratara. Ya que eso era algo que le hacía falta, una salida de chicas. Lo hacía todo el tiempo con su hija, ya que desde pequeña la llevaba a que le hicieran pedicura.
El itinerario de su día juntas sin duda fue demasiado cargado, pero productivo. ¿Por qué no hacemos un reencuentro de lo sucedido desde la diez de la mañana, hasta las ocho de la noche? ¿Si? Aquí vamos. Primeramente desayunaron; Evangeline le preparó unos ricos hot cakes con frutas y leche condensada encima, como le gustaban a su hija — ¿ahora comprenden la preocupación de Ian?, pero como dije antes esta salida fue buena, ya que se le cayó la venda de los ojos y de esa manera vio a la niña que tenía a su lado como lo que realmente era. Sofía. Y no un fantasma de su pasado —acompañados de un rico chocolate, café para ella.
Después de eso la llevó de compras, se fueron a hacer una pedicura, la llevó al cine, le compró golosinas y nieve —un secreto, ya que Gerardo no lo hubiera aprobado —. Comieron un poco de comida china, arreglaron el jardín de su casa, le platicó anécdotas de su familia y de su vida en el campo.
Y para finalizar, hicieron galletas justo en este preciso momento. Y digo hicieron, porque la mayoría están colocadas en la bandeja. ¿Quieren una descripción grafica? La cocina es un caos, harina por donde quiera, un huevo aquí, otro por allá. Lo normal cuando se deja entrar niños a la cocina.
—A mí mami le gustaba mucho hacer postres al igual que nosotras, solo que sin este desorden —le dice Sofía, quien se encuentra llena de harina por todos lados, ¿ven lo que les digo que eso pasa cuando dejas pasar a unos niños a la cocina? Todo sea por tenerlos entretenidos.
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Un Nuevo Comienzo
RomanceToda historia tiene un final... pero en la vida, cada final es un nuevo comienzo. Que la historia termina al ver la palabra fin en los libros, o en los créditos musicalizados en las películas es solo una broma de mal gusto que nos han enseñado. Pues...
