Ag.

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Qué voy a saber yo del amor, si al mirar al cielo no te pienso. Que diablos voy a saber yo del amor si cada vez que me hablan de golpes de pecho me tiemblan las piernas y me entran sensación de vértigo.

Qué cojones voy a saber yo del amor si cupido nunca ha acertado de lleno y sólo sabe dispararme a las piernas dejándome estancada en este naufragio de agua salada.

Qué voy a saber yo del amor  si cualquier intuición de un te quiero comienzo a escribir una carta de despedida, a planear mi huida, que si me hablas de olvido, yo siempre preferiré vivir en el recuerdo, porque el recuerdo es lo único que me queda cuando decido marcharme, con la última letra de la palabra melancolía.

Aléjate de aquí, que estoy ardiendo, y no quiero producirte más quemaduras de primer grado con el filo de mis labios. Déjame da la vuelta y vete  que tengo miedo de que te quedes  y me beses hasta quitarme las ganas hasta dejarme sin nada.

El incendio está acabando con mi alma y me persigue tu recuerdo cuando camino por la avenida  cogida de mi propia mano.

Escúchame  no quiero que vuelvas aunque me muera sin verte y sienta que esto no es más que el inicio de una muerte duradera que me dejará llena de vacío, al borde del precipicio y con las alas atadas

La vida hecha tinta.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora