Parte sin título 11

63 6 0
                                        


Ocurre, a veces, que el tiempo se para.

A veces ocurre que las manecillas no avanzan.

A veces respiras por supervivencia, el corazón late por inercia y no hay motivo ni fuerza que te empuje a dar un paso más.

A veces quieres parar, dejarte derrumbar, desproteger tus baluartes u hacerte añicos ante el enemigo que, al fin y al cabo, no dejas de ser tú mismo.


La vida hecha tinta.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora