A tu lado aprendí que hay quien puede hacer de la vida un otoño, que hay quien puede convertirte en el mejor observador en el baile que crean las hojas del calendario al caerse. Y que un pecho no es siempre el lugar para resguardarse en invierno.
Ahora te lo pido,
no vuelvas.
He aprendido a volar,
he des-aprendido a amar(te), que siempre fue sinónimo
de encerrar la libertad.
Te dije ''quiéreme libre''
y me quisiste mal.
Ahora te lo pido,
olvídame.
Ahora te lo juro,
no volveré.
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La vida hecha tinta.
PuisiSólo unos cuantos poemas. De ellos, de ti, de mí. Viejos, desgastados. Poemas azules.
