Narra Edgar:
La casa de Caspar es casi idéntica a la mía, ya que vivimos en la misma manzana. Excepto por la decoración, sus padres parecen haberse quedado estancados en los 70. La casa está llena de cuadros de muchos colores, pósters de la época, una gramola, grandes lámparas que emiten luz verde, morada o roja e incluso un tocadiscos encima de una estantería llena de discos de vinilo entre los que hay artistas como Bob Marley, Frank Sinatra o Kiss.
Los padres de Caspar han presentado su casa a múltiples concursos de la tele y a revistas, donde esta ha recibido varios premios y ha salido una decena de veces en el periódico como la casa más "chic" del barrio.
La única parte de la casa donde se omiten las visitas es en la habitación de Caspar.Caspar es una persona sencilla y su odio hacia todo lo que tiene que ver con los 70 ha ido aumentando durante toda su vida. Por mucho que se esfuerce por quitar y esconder los cuadros donde aparece vestido de 'hippie', al final, sus padres siempre acaban poniendo más y más fotos y cada una parece ser peor que la anterior, así que mi amigo ya se dió por vencido con ese tema hace unos años.
Si no puedes con tus enemigos, únete a ellos.
Cuando entro en la habitación de Caspar chafo algo pegajoso. Este me está esperando sentado en su silla de escritorio.
-¡Caspar tio!
-Ups, con que ahí ha ido a parar mi chicle.
Gruño y me limpio en su papelera, después, me quito la chaqueta y la tiro en su cama.
-¿Alguna novedad?- me pregunta.
Estos días le he estado contando todo lo de la explosión, lo de Marina y lo del hombre calavera. Ninguno de los dos hemos llegado a ninguna conclusión.
-No, pero están relacionados de algún modo, el asesinato del hombre y la explosión.
-¿Cómo?
-No lo sé, pero estoy casi seguro -lo sentía, y cuanto más lo pensaba más seguro estaba.
-No sé tio, pero a mí esto me da muy mal rollito.
-¿Y te crees que a mí no? Quien vió como volaba toda esa gente fui yo, no tú.
-No te puedo dejar solo ni dos segundos.
Le fulmino con la mirada.
Caspar es más alto que yo y el pelo le brilla de color oro por el sol de media tarde que entra por el tragaluz. Sus ojos, de un verde vivo, ahora miran en dirección al suelo.-Déjame buscar algo -me levanto y me acerco al portátil, lo abro y aparece la búsqueda de Google.
"Cómo preparar cupcakes de plátano y nata"
-Eh...
-NOOO -mi amigo se abalanza sobre mí y cierra la página de internet- LOS PROBÉ EN LA BODA DE MI TÍA Y ESTABAN BUENOS ¿VALE? ¡COCINAR NO ES DE NENAS!
-¡No he dicho que lo sea! -le digo ahora desde el suelo- Es mejor que porno, es lo que esperaba encontrarme.
Caspar suspira y me pasa el portátil.
-Estaban buenos de verdad Edgar, sabían a felicidad.
-Me lo creo tio, un cupcake es un cupcake- me rio- Bien, pongámonos serios.
Empiezo a buscar en distintos periódicos por internet la noticia del asesinato del hombre.
Caspar se dedica a lanzar una pelota de goma contra el techo, tumbado en la cama.-¿Qué tal si me ayudas?- le digo.
-Estoy demasiado hambriento, me has hecho pensar en cupcakes.
De repente encuentro algo.
-Oh dios.
-¿Qué?- se levanta de un salto y se acerca.
-Mira, la foto donde encontraron el cadaver, es el mismo sitio donde lo vi, justo esa calle.
-Tio... ¿No serás un asesino?
-Cierra el pico Caspar- le doy en el hombro.
-¡Ay!- se lo toca- Pues la mano larga si que la tienes- murmura.
Sigo leyendo la noticia pero no da más información de lo sucedido. Imprimo la foto del lugar de los hechos.
-Caspar
-¿Sí?
-Vamos a ir allí, esta misma noche.
🔜
Os veo tan inactivos que voy a ser cruel, subo nuevo si llego a 20 votos y 10 comentarios.
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