—Escucha, lo que sea que te haya hecho salir corriendo hoy a la mañana, te pido que me lo expliques. Si lo que me dijiste es cierto, significa que mi madre tiene posibilidades de vivir y eso es lo que mas quiero en el mundo. Se que esto es raro, en serio es muy raro porque no nos conocemos pero la verdad es que ahora eso no me importa. No me importa nada mas que ella. Asi que por favor, hablame.
Connor habló muy rapida y desesperadamente.
Sostuve el celular en mi mi oreja sin decir nada durante unos buenos cincos segundos en los que no supe que decir.
Sabía que debia contestarle, porque si, yo podía ayudarlo con su madre y seguramente era su única oportunidad, lo sabia muy bien. Apenas nací les comunicaron a mis padres que yo tenia un tipo de sangre muy particular, diferente al de ellos y al de la mayoria de las personas. Que solo una muy pequeña parte de la poblacion humana lo poseia. Esto no debería ser nada que cambiara mi salud a lo largo de mi vida, pero que si alguna vez necesitaba sangre de otra persona para alguna operación iba a estar en un problema. Ahora la madre de un chico que yo no conocia estaba en ese problema, y solo yo podía ayudarla.
Connor estaba callado del otro lado de la línea, y este era el momento en el que yo debia darle una respuesta ¿no? así funcionan las conversaciones. Uno habla, el otro responde ¿por qué es tan dificil para mi? "De acuerdo, Troye, solo hacé de cuenta que es tu hermano. Es Tyde, decile a Tyde que si, que es cierto y que seria mejor verse en persona para discutirlo".
—Si, Tyde, es cierto—dije con mi mejor voz de estúpido.
—¿Tyde?
—Digo em, vos.— Idota. Cerre los ojos y respiré profundamente —Es cierto, encontrame en la plaza de a la vuelta de la escuela en media hora.
Entonces corté el telefono y mi corazon comenzó a palpitar rapidamente. Lo que estaba por hacer era lo que venía evitando hacer desde toda mi jueventud. Mi familia siempre me decia que debería llegar el momento en el que me iba a ver obliagado a sociabilizar, o a tener una conversación con otro adolecente, al menos. Que iba a superar mi problema y que en ese momento solo debia actuar con confianza y seguridad, cosa que yo no tenía. Cuando salí por la puerta, mi padre me detuvo preguntandome a donde iba.
—Es... un proyecto de la escuela, me hacen ir a contraturno, te aviso si llego tarde, adios. — Y me apresuré a salir por la puerta antes que él pudiera oponerse.
La plaza estaba despejada. Supuse que por ser un dia de semana, a las seis de la tarde. Era la típica plaza que todos los chicos frecuentaban luego de la escuela, todos los chicos menos yo, claro, que habia ido un par de veces, y solo. Cuando llegue me sente en el primer banco que vi, mi cuerpo temblaba de la cabeza a los pies y no era solo por el frio. Me trataba de convencer que lo que estaba haciendo era por el bien de otra persona, que no podia ser tan egoista de que por mi miedo a la comunicacion, muera una mujer. Yo no le habia causado la enfermedad, pero yo podria hacer que se cure.
A lo lejos vi la figura de una persona acercándose hacia mi, y a medida que se acerco más, reconoci al chico que me habia llamado hace un rato. Estaba vestido con un sweater de color marrón claro con una campera de cuero negra encima, unos jeans ajustados tambien negros y unas vans. Todo su aspecto era reluciente, solo con ver su ropa podias deducir que formaba parte de las clases altas y me hizo sentir avergonzado de mis zapatillas viejas y mis jeans gastados.
Llegó hasta donde estaba yo y se sento al lado mio sin decir nada, tal vez esperando a que sea yo el primero en hablar. Pasaron unos segundos y me miro a los ojos. Tenía unos ojos verdes claros pero a la vez penetrantes, como si hablara con la mirada.
Al hacer ese contacto senti mucho miedo al principio, como si todo hubiera sido en vano porque enrealidad yo nunca podria hablarle. Pero luego algo se relajo en mi, senti confianza en esa mirada, senti que estaba a salvo. El fue el primero en hablar.
—Hola Troye, gracias por haberte ofrecido a venir.—La calma en su voz me hizo sentir tranquilo, y por primera vez no tuve terror de contestarle.
Por primera vez en mi vida fue un poco mas facil.
—De nada — fué lo que le respondi. ¿Qué tenia él de diferente que hiciera mucho más simple para mi responder?
—¿Te molesta si vamos directamente al punto?—Negué con mi cabeza en respuesta. —De acuerdo, entonces ¿Podes ayudarme?-—Me miró con esperanza y anciedad, y yo le di la respuesta que queria sin pensarlo dos veces.
—Tengo el mismo tipo de sangre que tu madre, lo descubrieron apenas nací.—hablé, pero sin mirarlo a los ojos.
—¿Y estas dispuesto a donar sangre? Son cinco litros en total, se que es mucho pero se haria en tres sesiones. Se que esto es algo demasiado serio como para pedirselo a otro chico del colegio con el que nunca tuve relación, pero por favor entendé mi posición, sos la única esperanza que tengo y mi madre esta en un estado muy grave.
—Lo entiendo, yo podría necesitar lo mismo algun día.—Las palabras fluían de mi como si fuera algo que siempre hubiera hecho. Era él. Había algo en él que me hacia sentir cómodo, como si ya hubiera hablado con este chico, como si lo conociera desde antes. —¿Y cuándo sería la primera sesión?
—Em... ¿hoy? —dijo él.
—Oh.
—Lo se, es muy pronto pero ella no sabemos cuántos día le quedan a mi mamá y cuando antes la operen mejor. Por favor, te pagaré de todo modos, el dinero no es problema para mi.
Eso me hizo sentir mal, yo no queria que me pague aunque obviamente necesitaba el dinero. Simplemente queria ayudarlo porque sabia lo que se sentia perder una madre y no queria que él sufra lo mismo.
—No, esta bien.—le dije esta vez si mirandolo directamente a los ojos. -Lo haré hoy, y no quiero que me pagues por eso, no aceptaré el dinero.
—Bueno... ¿Y tus padres estan de acuerdo?—Me preguntó Connor.
—Mi padre. Em, él no lo sabe y por ahora prefiero que quede asi, no se como se lo tomaría.
—Okey, ¿Y a tu madre si se lo vas a decir?
Sabia que venía esa pregunta, y no supe si era apropiado decirle o no. Opté por la verdad.
—Yo, yo no tengo madre. La perdi a los doce años.
—Oh. Perdoname, no lo sabia, no debería haber preguntado nada, que estúpido soy
—No, no te preocupes no tenias por qué saber.- Le dije yo tratando de sonar calmado.
Entonces pasó algo que no me esperaba en absoluto: Me abrazó. Senti su brazos alrededor de mi cuello y su cabeza apoyada en mi hombro. Y sentí todo mi cuerpo estremecerse, congelarse al contacto. Un escalofrío jamas sentido antes que me recorrió todo el cuerpo y me hizo temblar. Poco a poco trate de relajarme y devolverle el abrazo.
Y se sintio increiblemente bien.
Traté de entender sus acciones. Él era un chico inocente, que estaba desorientado y angustiado. Que estaba pasando por un mal momento, un muy mal momento. Y derrepente, cuando casi no le quedaba esperanza, llega una persona que le dice que lo puede ayudar. Y que aparte, lo entendía porque él ya habia pasado por lo mismo. Yo tenía mucho miedo que él se apegue a mi por estas razones y que yo no supiera como reaccionar.
Luego de unos segundos se separó de mi lentamente. Yo quite mis brazos y lo mire, un poco incómodo.
—Lo siento—dijo él. —Sentí que debia hacerlo.
—Esta bien.—dije un poco atontado por la situación
—¿Te parece si vamos al hospital ya?— Dije yo. Nos paramos del banco y nos fuimos de la plaza en silencio.
Tw: tronnorsings
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Colorful Life || tronnor
FanfictionSer rico o pobre, popular o antisocial, extrovertido o tímido. Cuando es cuestión de vida o muerte, estos factores pasan a segundo plano. Y lo que comienza a tener importancia es el fuerte color del amor. Pero, dejemos que Troye Sivan Mellet y Conno...
