Özel

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32. Helados y frio (Parte II)

El calor empezó a subir por las mejillas de Annabeth, ella dio un paso atrás al tiempo que escondió su rostro con su cabello.

¿Cómo las encontró? Pensó.

Intento escribir algo en el tablero, pero el marcador no servía, se había quedado sin palabras, ninguno decía nada y la puerta seguía cerrada. Annabeth empezó a sudar sin poder evitar la incomodidad.

¿Podía ser mas obvia? Se preguntó.

Dave se acercó a ella preso de incontrolables sentimientos y apoyo su mano en su hombro llamando su atención, ella lo observó sin hacer gesto alguno.

—No fue intencional —declaró, el sonido de su voz erizó su piel, sin embargo, Annabeth no podía parar de pensar que él sabía todo, absolutamente todo lo que ella había sentido y aún sentía por él, estaba en desventaja y eso la hacía sentirse más pequeña.

—Fue un accidente —prosiguió Dave —, bueno no tanto, casi, más o menos —rascó su nuca como símbolo de nerviosismo— Tu madre me las mostró, ella las encontró y supo que iban dirigidas a mí, sabía que era de tu privacidad, pero no pude evitarlo.

¿Mi madre? ¡¿Cómo había sido capaz?! Rechistó en su mente.

—No te enojes con ella, por favor ­–apuntó Dave en voz baja –. Ella solo me mostró la primera, pero no pude evitar leer las demás, desde el día que nos conocimos, de cuando me pinté el cabello o cuando te dediqué una canción, porque sí, te la dediqué, pensé que era obvio –alzó las cejas al tiempo que se rascaba la nuca y aparecía un leve rubor en sus mejillas—. Yo, el punto es que no sé por qué no me detuve, no debí, lo siento, era tu privacidad, espero puedas perdonarme.

Él había tramado todo eso para que ella lo perdonara y Annabeth era consciente de aquello, debía importarle bastante a Dave, hizo lo único que ella podía hacer como respuesta.

Lo abrazó.

— Entonces... ¿Me perdonas? –susurró en su oído sin romper el abrazo y Annabeth asintió sintiéndose un poco más tranquila.

Pasó un largo tiempo antes de que por fin rompieran el abrazo.

—Quería preguntarte algo.

—...

—Quisieras ¿Salir conmigo?

—...

Annabeth estaba helada, incluso más que aquel congelador, aquello no se lo esperaba, significa eso que ella ¿Le gustaba a Dave?

—Como amigos claro—aclaró —, pero solo si quieres –se apresuró a agregar.

No, solo eran amigos, dejó de darle vueltas al asunto y asintió sonriendo.

Él también sonrió, iba a salir con Annabeth por primera vez.

Y Annabeth iba tener una salida normal con Dave, como amigos, como cualquier encuentro en la cafetería.

Antes de que se diera cuenta ella volvió a estar envuelta entre los brazos de Dave. Ambos estaban alegres por el final de ese día, pero los dos con puntos de vista diferentes.

Esperemos que el futuro no los tome desprevenidos.

"Ella quería un abrazo y él tenía ganas de abrazarla"

***

ESPERO HAYAN DISFRUTADO EL CAPÍTULO.

Tengan un hermoso día *-* :*

De Chocolate, Por FavorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora