Mi madre y yo volvimos a casa. Ninguna casa quedó destruida afortunadamente. Realmente deseaba que los accidentes parasen después del fuego. Si Jungkook dejara de escuchar a los espíritus todo cambiaría.
Mi madre dormía y yo no podía hacer nada. La mayoría de las víctimas habían vuelto ya a sus casas, así que supuse que Jungkook también.
Salí a dar un paseo y me encontré con ser la única en la calle. Todo el mundo estaba demasiado asustado para salir o simplemente no podían moverse.
Me quedé parada delante de la casa de Jungkook debatiendo mentalmente si debería entrar o no. Jungkook me dijo que no lo hiciera, pero a la vez me dijo que nos veríamos de nuevo.
Miré por la ventana pero no logré ver a nadie. ¿Por qué diablos no tendrá Jungkook un teléfono como cualquier adolescente?
– ¿Hyeon?.– Una voz sonó a mi espalda. Me giré demasiado entusiasmada y mi sonrisa se borró de golpe. Era mi vecino, ese al que Jungkook llamaba guapísimo. Definitivamente no tanto como él.
– Hola, Jimin.
– ¿Qué haces aquí? Esta casa está encantada.
– Estoy esperando a un amigo.
– ¿Amigo? Nadie vive aquí.– Rió un poco y me miró extrañado.
– Jungkook sí.– Sonreí un poco mientras miraba hacia la ventana de nuevo.
– ¿Quién es ese? En serio, no deberías estar aquí.
El viento se hizo más fuerte. Y él tiritó un poco.
– ¿Como está tu pierna, Jimin?
– Bien.– Se encogió de hombros, incómodo. Estaba en muletas desde lo del fuego, había perdido la mitad de la pierna.
– Voy a entrar. ¿Quieres pasar? A Jungkook le encantaría conocerte, dice que eres bastante guapo.
– Umh... No gracias, debo volver a casa.– Ha. Está asustado.
– ¿¡Hyeon qué diablos estás haciendo aquí!?.– Esta vez sí que era la voz de Jungkook la que hablaba.
– ¡Jungkook!.– Salté a abrazarle.
– Uhhh.– Jimin hizo un ruido de confusión.
– ¿Quién es?.– Preguntó.– ¿Qué hace aquí?
– Es Jimin, mi vecino.
– ¿Qué hace aquí?.– Repitió.
– Hyeon yo solo...
– No te acerques a ella.
– Jungkook cálmate.
Jimin asintió deprisa y dio un par de pasos atrás.
– Fuera.
– ¡Jungkook!.– Le regañé mientras me giraba para ver cómo Jimin se iba lo más rápido que sus muletas le permitían.
– Estaba ligando contigo...– Le pegué en el brazo y él sonrió.– Vamos.
– ¿A dónde?
– Quedémonos aquí.
– Jungkook, eres tú quién me prohibe estar aquí.– Le recordé.
– Entremos.
– ¿Jungkook?.– Él me cogió la mano y me dio un beso en la mejilla.
– Necesitas entrar.
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Murder House ☹ jungkook
FanfictionQuién podía saber lo que acechaba aquel pueblo. Quién podía saber que lo que pasó en aquellas paredes en el pasado podría llegar de nuevo al presente. Todo parece aparentemente normal sin tener en cuenta esos sucesos. Solo quedaba un lugar que parec...
