Hoy es el último día de "glamour" y lujos que tenemos antes de los Juegos. Ésta noche se realizarán en vivo y en directo para toda la nación de Panem las entrevistas a los Tributos. Es la parte de éste Reality-Show donde el público podrá conocer con más detalle a los Tributos de éste año.
Plutarch ordenó que vinieran a despertarnos a ambos a las 04:00am. para aprovechar al máximo el último día del entrenamiento. Reservó un espacio en donde podríamos practicar en privado.
Horas y horas de ejercicios trabajosos. Plutarch quería que estuviesemos 100% capacitados para afrontar cualquier situación que se nos presente en la Arena, ya que él no podría estar allí para sacarnos de problemas.
Pruebas de velocidad, las cuales Plutarch cronometraba y nos hacía repetir una y otra vez para que con cada intento lo hagamos más rapido. Carreras de obstáculos (Los cuales eran un poco difíciles de esquivar), simuladores en los que mejorábamos nuestras habilidades de combate, y las clásicas pruebas de puntería con cuhillos, lanzas y arcos formaban parte de esta última sesión de entrenamiento. Además, nos daba muchos consejos los cuales nos hacía memorizar, y luego realizaba una prueba para verificar cuanto pudimos almacenar en la memoria.
A las 4 de la tarde regresamos al departamento exhaustos y fatigados. Nos echamos en el sillón a descansar el cuerpo y luego comimos algo con un vaso de agua hasta el tope.
El descanso no duró demasiado, ya que en un par de horas sería el momento de las esperadas entrevistas con Haymitch Aigner, el conductor favorito de Panem.
— ¡Tristan! -Chilló Acacia-.
— ¡Aquí estoy, Acacia! -Grité desde el sillón-.
— ¡Oh...! Tristan, debes venir ahora. Debemos prepararte para ésta noche...
— Pero apenas son las 5 de la tarde...
— Pero los tratamientos que te haremos tardan bastante...
Seguí a Acacia por el pasillo hasta la habitación. Allí también estaban Arhi y Romulus. Me enviaron a bañarme, y es verdad, necesitaba un baño después de todo el sudor de hoy.
Ya en la ducha, presioné un boton que hizo que una avalancha de espuma de limón me cubriera de pies a cabeza. Con otro botón, unas esponjas y cepillos frotaban mi cuerpo, raspando la piel y exfoliándola, liberándola de toda la mugre. Me puse Shampoo y Acondicionador y cuando estaba listo, presioné un último botón y una lluvia de agua helada me bañó.
Salí de la ducha e inmediatamente el equipo comenzó a depilar mis cejas, cortarme las raices feas del cabello, peinarme y ponerme guapo para la noche. Al terminar, Arhi me entregó mi traje.
Era un esmoquin de color verde oscuro con suaves detalles bordados.
— Lo diseñé especialmente para ésta noche, y lo mejor de todo es que combina con el de tu hermana... Son muy unidos, y es por eso de Jinxed y yo diseñamos los trajes de modo que den a entender que ustedes son muy unidos... ¡Hasta con la ropa! -Dijo y esbozó una pequeña sonrisa con cierta tristeza. Mañana inician los Juegos, y posiblemente no la vuelva a ver. Creo que quizás ésto es una despedida-.
Ella me abrazó y me dio dos besos en las mejillas. Abandoné el cuarto para reunirme con los demás, ya faltaba poco para irnos. Entonces vi a Cressida, con un tierno vestido verde claro, y con un moño en su pelo. Ella y yo íbamos casi iguales, y eso me gustaba.
Me voltee y ví a Acacia llorando y con todo el rímel corrido. Romulus también estaba deprimido, al igual que el resto del equipo de preparación.
Acacia me abrazó con fuerza y dijo:
— Ojalá ésto no sea un adiós para siempre... Creo que te he tomado mucho afecto...
— Yo también a tí -Susurré y Acacia se separó mostrándome una sonrisa inocente. Me encariñé bastante con esa muchacha bajita-.
Romulus me saludó y no dijo ni una palabra, el no se expresa mucho con las palabras pero sé que estaba emocionado.
— Bueno... Es momento de irnos -Dijo Mellie. Se notaba que estaba reprimiendo el llanto-.
Bajamos por el ascensor hasta el Centro de Tributos. Unos hombres nos escoltaron hacia la fila.
Esperamos unos 20 minutos. Pude notar los nervios de Cressida.
— ¿Estás bien? -Pregunté y se sobresaltó un poco-.
— Sólo un poco nerviosa...
— Lo harás bien... Van a quedar encantados contigo.
Luego de otros minutos de espera más, llegó mi turno.
— ¡Y aquí lo tienen! ¡Éste es el "Chico bosque"! ¡Tistan Fink!
Nos sentamos y comenzaron las bromas y anécdotas.
— ¡Bienvenido Tristan! ¿Cómo te encuentras en la Capital?
— Yo estoy bien... Y la verdad, es que el Capitolio es inmenso, ¡Necesitarías un mapa para saber donde está el baño! -Un chiste que hizo que el púlico estallara en carcajadas-.
— ¡Buena ésa...! ¿Algo que te llame la atención?
— La ropa aquí es un poco extraña... Pero la comida genial.
— ¿La ropa? Debe ser por nuestro estilo extravagante, ¡Es la moda! -Y nuevamente las risas inundaron el lugar-.
— Ahora hablemos en serio... ¿Cómo te sentiste cuándo escuchaste el nombre de tu hermana en la Cosecha? Todos vimos cuando te ofreciste por ella, ¿No amigos? -Y la gente respondió que sí-.
— Bueno... Cuando oí su nombre sentí una punzada de desesperación en el estómago. Después de todo es mi hermana. Y cuando mi padre murió, ella era muy joven, y me prometí protejerla aunque fuera lo último que hiciera. Y esa mañana también le prometí a ella que si ella era elegida, me haría voluntario para protejerla. Y mañana en los Juegos, eso es lo que haré.
— Eso es muy... Motivador -Dijo él buscando la palabra adecuada-.
— Gracias...
— Y una última pregunta... ¿Crees que estás listo?
—Sólo sé que daré todo para cuidarla... Sobreviviré por ella.
— Está bien... Un gusto en conocerte -Me estrechó la mano y nos despedimos- ¡Ese es Tristan Fink, amigos!
Abandoné el escenario y le deseé suerte a Cressida. Luego me dirijí tras bambalinas con el equipo y me use a ver la entrevista de Cress en un televisor. Lo hacía genial. Se llevaba los aplausos y la admiración del público.
Al terminar, la felicité por su gran trabajo allá y luego fuimos al departamento a ducharnos para quitarnos el maquillaje, y luego de una pequeña cena, a la cama a descansar, porque a la mañana siguiente comenzarían los Juegos del Hambre.
Los pensamientos que daban vueltas en mi cabeza no me dejaban dormir. de repente, el sonido de una puerta abriéndose me sobresaltó, y ví a Cressida un poco temerosa.
— ¿Qué ocurre, princesa? ¿Te encuentras bien?
— Tengo mucho miedo... ¿Puedo dormir contigo?
— Por supuesto que sí... -Me corrí un poco haciéndole un espacio, y luego ella se acurrucó junto a mí abrazándose, y quedándose dormida luego de un momento-.
"Haré lo que sea para mantenerte viva. Lo prometo" , me dije para mis adentros, y me aseguraría de hacerlo.
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Tristan
FanfictionCuando su hermana es elegida Tributo para los 76° Juegos del Hambre, Tristan tomará una desición que cambiará su futuro: Presentarse voluntario. Protejer a Cressida es su principal objetivo. Hacer que ella sobreviva y gane es su misión. Pero... ¿Él...
