No estoy solo

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PRESENTE

El sonido de un bip, bip, bip, hizo que me despertara. Poco a poco abrí mis ojos y lo primero que note fue un techo blanco, intente moverme pero tenía una montaña de cobertores sobre mí impidiéndomelo. Gire mi cabeza hacia dónde provenía el sonido y vi uno de esos monitores que te marcan tus signos vitales. Si... Estaba en un hospital. Pero la gran pregunta es ¿cómo llegue aquí?, si lo último que recuerdo es estar frente a la tumba de Tetsuya. El sonido de la puerta abriéndose hizo que girara mi rostro hacia el lado contrario para ver quién era.

-Bakagami... !ya despertaste! - era la voz de Aida-sempai sorprendía.

Al verme despierto, el sonido de sus pasos corriendo se escuchó por el pasillo gritando en busca de un médico. Yo me quite la máscara de oxígeno que tenía puesta e intente sentarme en la cama. Cuando llego el medico con Aida-sempai, yo ya estaba completamente sentado intentando quítame algunos cobertores de encima. Tenía calor.

El doctor comenzó a checar me rápidamente y me hacía en ocasiones preguntas de si me dolía en alguna parte o como me sentía cada vez que me tocaba. Yo solo le respondí que me dolía un poco el pecho y la garganta. Anoto algunas cosas en una tabla llena de hojas que tenía entre sus manos y salió diciendo que en momento regresaba.

Durante todo el tiempo que estuvo ahí el medico, Aida-sempai solo estuvo recargada en la puerta de la entrada mirándome con enojo y sin decir nada. Cuando el medico se fue, ella se acecho a mí con un rostro molesto, y antes de que pudiera decir una palabra me soltó una buena bofetada la cual sonó en todo el cuarto. Yo irritado y confundido  por su comportamiento solo le grite.

- Se puede saber por qué demonios hiciste eso.- Regrese mi rostro a donde estaba antes y la mire sin entender que pasaba. Ella apretó sus dientes haciéndolos sonar y me dio otra de nuevo.

-¿Qué demonios te pasa?- le grite esta vez mas irritado y poniendo mi mano en mi mejilla.

-¿Que?... ¿que me pasa?, ¿Qué que me pasa?- abrió sus ojos un aún más y empuño sus manos llena de ira.- ¿Qué que me pasa? estas preguntando idiota. Eso me gustaría saber a mí ¿qué demonios te pasa a ti? - me grita enojada.

- Yo no comprendo.- respondí consternado. Ella aun algo histérica continuó gritándome.

- Eres en verdad un perfecto idiota, que se supone que intentabas quedándote dormido a fuera en plena tormenta de nieva, llevas una semana en el hospital intentando calentarte debido a que el estúpido de ti contrajo pulmonia debido a estar en el frio tanto tiempo.- !una semana!, llevaba una semana aquí y ¿donde esta Kotatsu?, ¿qué paso con él?. Me preguntaba mentalmente. La mire con desesperación en mi rostro y antes de preguntar ella hablo.

- No te preocupes por él, esta con sus ágüelos, no te voy a decir que no te extraña porque te mentiría. La señora Kuroko dice que casi no quiere comer y que llora mucho.-  termino de hablar como si supiera con solo mirarme que pasaba por mi cabeza. Lanzo un largo suspiro después de haberse desahogado gritándome y fue por una silla para sentarse a mi lado. Yo aun en estado de shock pregunte.

- ¿Que me paso?- ella me miro de reojo y ladeo su cabeza hacia otro lado cruzando las piernas y brazos para responder me.

- Pues si la pregunta es ¿qué te pasa a ti?, no tengo la menor idea. Pero si la pregunta es ¿cómo llegaste aquí?, esa si te la puedo responder.- yo la mire atento y ella continuo.

- Cuando terminaste de  hablar con mi padre él me marco por teléfono y me dijo lo que sucedió. Cuando escuche todo salí cabreada de la Universidad y fui a buscarte a tu casa. Al ver que no estabas creí que aun estarías en casa de los Kuroko, así que llame para preguntar. Grande fue mi sorpresa al entérame que no habías llegado por Kotatsu por lo que creímos que te había pasado algo, ya que era muy tarde. Le marque a todos preguntando por ti, pero nadie sabía nada, así que decidimos irte a buscar. Te buscamos por toda la cuidad hasta después de las 12 de la noche y no había señales de ti. Antes de irnos todos nos reunimos en casa de Kuroko y fue Kotatsu quien nos dijo en dónde estabas.- 

Tomando tu mano una vez masHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora