UNA CARGA MENOS.
EN ALGÚN LUGAR DE NEW YORK.
-¿Ya despertaste Tetsu?- hablo Aomine al ver como los ojos del celeste se movían ante la incomodidad de la luz. Kuroko se tallo los ojos con pesadez y una vez que se despabilo, se levantó asustado al recordar lo que había pasado.
- ¿Dónde estoy?- pregunto con voz cortada.
Su semblante expresaba lo confundido que se encontraba, su cabeza aún estaba un poco perdida por la droga y su cuerpo se balanceo por la rapidez al levantarse. Llevo una de sus manos a su cabeza y otra la coloco en la cama para no caer. Movió un poco su mano sobre las sabanas para estabilizarse y ante aquel movimiento algo topo con ella.
Giro su vista aun confundido y sus ojos se abrieron de golpe al ver un pequeño cuerpo cubierto entre sabanas. Una mata rojiza sobresalía sobre lo blanco de la cama y al ya conocer a la perfección al proveniente de aquel cabello; con rapidez quito la sabana y tomo a su hijo inconsciente en brazos.
- Kotatsu.- susurro con su voz llena de angustia, el terror en su rostro no se disimuló. Llevo su mano temblorosa al rostro de su hijo y lo acaricio con cuidado susurrando nuevamente su nombre.- Kotatsu.- con temor lo aprisiono un poco más entre sus brazos y comenzó a moverlo para que reaccionara.
- No va a despertar aun Tetsu.- hablo Aomine llamando la atención del celeste.- el somnífero aún no ha dejado de hacer efecto. No te preocupes él está bien, no le he hecho nada.- Kuroko solo lo miro exhorto, ¿qué había pasado?, ¿porque su hijo estaba ahí con él?
El silencio entre ambos se hizo presente, Aomine no apartan la vista de Tetsuya y este de su hijo. Al paso de los minutos, una vez que Kuroko se sintió más calmado, decidió hablar para saber qué es lo que había pasado.
- ¿Dónde estamos?- pregunto aun con su hijo en brazos y sin separar de él.
- En una bodega cerca del muelle.- respondió el moreno sin inmutarse. Kuroko observo con más detalle el lugar, pero por más que volteaba a todos lados, ese lugar no parecía una bodega.- lo adecue para ti.- hablo de nuevo al mirar las acciones de Tetsuya.- no iba a dejar que estuvieras en una pocilga. Así que hice un cuarto dentro de la bodega. Espero que te guste.-
La habitación en la que estaba no era lujosa, pero era muy linda y tenía lo esencial. Una cama grande de dosel con suaves y blancas sabanas se encontraba en el centro de la habitación. Un tocador estaba situado a lado de la puerta, una pequeña antesala con una televisión frente a él y un closet en su lado izquierdo. En realidad no sola la cama era blanca, toda la habitación lo era, hasta el techo. Si Aomine no dijera que era una bodega, Kuroko creería que estaba en la habitación de una gran casa.
- ¿Tienes hambre?- hablo de nuevo el moreno llamando su atención. Kuroko solo negó con su cabeza y abrazo un poco más a su hijo.
- ¿Porque me trajiste aquí?- pregunto serio esta vez mirándolo a los ojos.
Aomine lo miro por unos segundos y comprendió a través de esa mirada, que el pequeño Tetsuya que el abandono hace unas semanas ya no estaba ahí. Agacho un poco su mirada y lanzo un suspiro para después levantarse de la silla en la que estaba, yéndose hacia la puerta sin la intención de responder.
- Te traeré algo para comer. No quiero que vayas a enfermarte.-
- No tengo hambre, solo dime ¿qué hacemos aquí?- hablo un poco más fuerte y desesperado por la actitud del moreno, pero este solo lo ignoro y salió de la habitación.
Tetsuya al sentirse desesperado por la situación, opto por la opción de huir. Por ahora no iba a pensar las cosas. No tenía tiempo de hacerlo. Menos al pensar que tal vez su hijo estuviera en peligro; y al sentir que aquella persona que estaba a su lado no era el Daiki que él conocía, lo incitaba con mayor fuerza a irse de ahí.
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Tomando tu mano una vez mas
Hayran Kurgu¿Qué harías si dios te da una oportunidad más para estar con la persona que amas? ¿La tomarías sin pensarlo?, o ¿te sentirías traicionado por la situación en la que se encontraron? Estas son las preguntas que se hará Kagami para sí mismo. ¿Tomara s...
