Las horas habían pasado y con ello la llegada de la noche. Aomine estaba desesperado, había hecho de todo pero el pequeño doncel no daba señales de querer despertar. Después de habérsele escapado el pequeño a Aomine, fue con Kuroko y lo recogió en brazos para acomodarlo nuevamente en la cama. Quito aquel grillete que tenía lleno de sangre y moretes el tobillo de Tetsuya, para atender sus heridas. Cuando termino se sentó a su lado y tomo su mano esperanzado de que despertara, pero hasta ahora no lo había hecho.
- Tetsu...amor, despierta por favor.- susurraba el moreno con la mano pálida de Kuroko entre las suyas.
- Por favor Tetsuya, no me abandones de nuevo. Ya que esta vez en verdad no poder vivir sin ti.- Aomine se levantó de la silla y se acercó para besar la frente del celeste. - Recuerda que si tú te vas yo te voy a seguir.-
Tras terminar aquellas palabras, el moreno se metió en la cama con Tetsuya y lo tomo entre sus brazos. Beso sus secos y agrietados labios, para después chocar su frente con la contraria.
- ¿Quiénes que nos quedemos así para siempre Tetsu?, ya sabes que por mí no hay problema.-
Daiki se acomodó en la cama y cerro sus ojos, sintiendo el frió cuerpo de Kuroko entre sus brazos.
- Si me vas a abandonar, prefieren que no despiertes Tetsu.-
Cuando termino de decir aquellas palabras, su conciencia ya se encontraba entrando al mundo de los sueños. Mientras que a diferencia de él, la de Tetsuya estaba trabajando sin descanso.
------------------------ En la mente de Kuroko.----------------------------------
Cuando el Kuroko de sus sueños abrió los ojos, observo con detalle su espacio. Miro un sillón a su lado izquierdo, un gran ventanal a su lado derecho y la puerta frente a él, ubicada a un costado, se abrió.
- Veo que ya despertaste.- hablo un señor de edad avanzada y pelo canoso.
Kuroko lo miro con detalle pero no respondió.
- Daiki está preocupado por ti. Esta afuera, me pidió que te preguntaba si puede verte.- Tetsuya escucho todo lo que el hombre le decía, pero al no comprender sus palabras, su semblante seguía serio y callado.
- ¿Cómo siguen tus muñecas?, ¿Ya no duelen?- siguió hablando el hombre y se acercó a lado de la cama.
Kuroko bajo la vista hacia sus manos, pero no percibió nada. Levanto la mirada hacia el hombre frente a él, y noto que sus ojos no estaban fijos en él, sino en algo más atrás. Giro su cuerpo hacia atrás y pudo verse a sí mismo en aquella cama de hospital. Sus ojos se abrieron con sorpresa al igual que sus labios, intentando decir algo, pero ninguna voz salía de ellos.
La persona igual a él observaba con detalle sus muñecas, pudiendo percibir al fin como ambas muñecas estaban moradas y muy lastimadas. Pero lo extraño fue que como si fuera arte de magia, aquellos moretones aparecieron también en el.
Aquel clon se movió, quedando sentado. Lazando un fuerte quejido debido al dolor de hacer aquella acción, provocando que él hombre a su lado sonriera.
- Veo que si puedes hablar. Eso es buena señal.- el hombre tomo una silla y la coloco frente a la cama.- discúlpame, no me he presentado. Soy el medico Mori Yusuke y he venido a revisarte, me permites tocarte.- pregunto con voz dulce. Kuroko continúo sin decir palabra, pero asintió de forma aprobatoria.
El medico se acercó y reviso su cuerpo de forma superficial. Después continúo con su cabeza y termino con sus ojos.
- Veo que todo se ve bien. - sonrió alegre.- ¿Sabes cuál es tu nombre?-
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Tomando tu mano una vez mas
Fanfiction¿Qué harías si dios te da una oportunidad más para estar con la persona que amas? ¿La tomarías sin pensarlo?, o ¿te sentirías traicionado por la situación en la que se encontraron? Estas son las preguntas que se hará Kagami para sí mismo. ¿Tomara s...
