Luhan estaba de rodillas escurriendo un trozo de tela en agua fría con el objetivo de refrescar la caliente piel de su amado Sehun. Su objetivo era bajar la persistente fiebre. Después de una larga y angustiosa espera, el chico finalmente abrió los ojos y le regaló una débil sonrisa que llenó de esperanza el corazón del rubio.
–Dime, ¿cómo te fue con ella cuando la conociste?– preguntó el débil muchacho con voz rasposa. La situación se volvió repentinamente incómoda.
–Creí que ya habíamos olvidado esa historia. Guarda tus energías para algo más importante– le retó el mayor de los dos. Sehun negó con la cabeza.
–No podemos olvidar algo de lo que nunca hemos hablado. Te pregunté si la conociste y me dijiste que sí. Yo quiero detalles– el tema de conversación resultaba doloroso, pero Luhan notó que le interesaba y eso, de alguna manera, lo mantenía despierto y alerta. Es como si su pareja se recuperara sólo para obtener las respuestas que quería. Entonces decidió seguirle la corriente.
–Tienes razón, te hablaré de ella. Primero, era bonita– Luhan no puedo evitar sonreír cuando vio el ceño fruncido que se formaba en la frente de Sehun ante semejante declaración. –No voy a engañar a nadie, realmente no fue un buen encuentro– admitió de inmediato el chico y Sehun pareció recobrarse por su interés.
–¿Por qué dices eso? ¿Qué pasó?
–Todo es tu culpa, mocoso– le acusó el rubio y el otro chico no pudo evitar sonreír. Cuando se dio cuenta de las implicaciones, incluso se sonrojó un poco.
–Es absurdo. Yo estaba al otro lado del mundo en ese momento, ¿cómo pude haber arruinado tu encuentro arreglado?– el tono de voz delataba las intenciones del menor de los dos.
–Se supone que estaba forzado a olvidarme de ti. Pero era una mentira que todavía me duele y que todavía me afecta. Por culpa del miedo de que te hicieran daño, dije que ya no estaba interesado en ti y que no me importaba mucho. Por las noches no podía dormir pensando que si llegabas a enterarte, tal vez no ibas a querer volver a verme.
–Luhan... nada era tu culpa. Tenías el deber de mantener la especie. Alguien tan perfecto como tú estaba destinado a reproducirse para que nacieran más personas que no necesitaran procedimientos horribles que les quitaran sus derechos.
–Tal vez... pero estaban tan enfocados en mantener a las personas sanas, que se olvidaron de mí. Soy una persona ¡con sentimientos, con deseos, con voluntad! Yo no quería ser parte de eso. Era tan fácil como tomar parte de mí y parte de ella y crear cientos de niños en un laboratorio como ya han hecho en otras ocasiones. ¿Por qué yo tenía que acostarme con ella? No me gustaba y sólo tenía pensamientos para ti. Recordarlo hace que duela incluso más. Si tan sólo supieras cuánto te extrañé...
–Estoy casi seguro que de eso sí hablamos– murmuró Sehun y se ganó una mirada de fastidio.
–Intenté de todas las formas contactarme contigo antes de marcharme. Hubiera aceptado sin pensarlo si me pedías que me quedara. Creo que por eso no me dejaron hablar contigo. Tuve que irme antes de tener oportunidad de decir esas palabras que hubieran arreglado malos entendidos entre nosotros.
–Luhan...
–Cada vez que iba a dormir empezaba a preguntarme por qué no pude ser uno más del montón. Un completo tiene menos derecho a ser feliz. Es horrible ser forzado a estar con alguien que no amas.
–Entonces sí estuviste con ella– concluyó el menor y Luhan se tensó por completo.
–No.
–Vaya, esto parece ponerse peligroso– Sehun se acomodó un poco e hizo un gesto de dolor, Luhan se mostró preocupado, pero continuó.
–Es demasiado tarde ya. Todo pasó y estamos aquí. No podemos cambiarlo– respondió de mala manera.
–No te enojes conmigo– le pidió el chico acariciando su rostro. –Te lo pregunto por pura curiosidad y, bueno, bastantes... celos. Lamento haber arruinado tu estado de ánimo.
–No lo lamentes– Luhan todavía parecía fastidiado, pero siguió cuidado de él, dándole baños de agua fría.
–Entonces déjame proponerte algo. Todavía no se acaba la noche. dame la oportunidad de hacer esto bien. Que nuestra última vez quede en tu mente para siempre– Sehun intentó acercarse a su rostro, pero Luhan lo apartó al escuchar esas palabras que parecían un mal presagio.
–¿Por qué hablas de una última vez?– quiso saber el rubio ligeramente alterado.
–Luhan, conozco mi cuerpo. Sé que no voy a resistir mucho más. Estoy seguro de que hay algo dañado dentro de mí y es imposible para nosotros arreglarlo.
–No, no, no, no. Sehun no voy a dejar que te vayas. No pienso regresar a casa sin ti. Tienes que quedarte conmigo– el muchacho negó con la cabeza exageradamente y unas enormes lágrimas recorrieron su rostro.
–No pienses de esa manera. Tú tienes muchas más oportunidades. Lo único que te pido es que olvides todo lo malo y sólo recuerdes lo bonito. No quiero convertirme en un recuerdo triste. Intentemos que nuestro final sea diferente. Si te advierto esto es porque no quiero que te tome por sorpresa si yo...
–¡Sehun!
El menor de los dos aprovechó la poca fuerza que le quedaba y se impulsó para tomar los labios ajenos. Disfrutó de los agudos ruidos que hacía Luhan al sentir las caricias que podía darle. Incluso el enorme peso de las palabras dichas, y las que se habían omitido, no eran suficientes para detener aquel momento.
Tanto Luhan como Sehun estaban heridos, entonces dolía. Pero eso no les impidió que, en medio de la oscuridad y la soledad de su refugio, pudieran mostrarse libremente cuánto se querían. Intentaron alcanzar algo que no eran capaces de ver, sólo de sentir. Luhan estaba sobre Sehun dejándose llevar por una extraña mezcla de deseo, dolor, desesperación y esperanza de que las cosas mejoraran. Ese mágico momento debía ser aprovechado al máximo. Dejó que Sehun lo reclamara como suyo en todo sentido. El sufrimiento físico y emocional era fuerte, pero no tanto para que no pudieran terminar lo que habían empezado. Sus cuerpos parecían doler mucho menos cuando se acurrucaron en el reducido espacio de su pequeño escondite. Luhan calmó su respiración y meditó antes de hacer la pregunta que había estado rondando por su mente permanentemente desde hacía ya mucho tiempo.
–Sehun, ¿por qué no me dejaste morir?
–Porque te amo. No voy a dejar de hacerlo.
–¿Lo harás para siempre?
–Incluso después de irme– respondió como una clara señal de que se sentía extremadamente débil.
–No te vayas antes que yo– sollozó el rubio y Sehun asintió con la cabeza. Se quedaron dormidos.
Unas horas después el mayor de los dos se las arregló para abrir los ojos. Sehun no fue capaz de cumplir su promesa. Luhan ahogó un grito y dejó caer una grande y pesada lágrima por su rostro cuando se dio cuenta que Sehun no respondía. Acercó con la mano temblando un dedo a su nariz y confirmó que no estaba respirando. No tenía fuerza para desesperarse, no podía demostrar físicamente lo desconsolado que se sentía por su pérdida. Su cuerpo pesaba mucho, su cabeza daba vueltas y le costaba mucho moverse. Se aferró con la poca fuerza que le quedaba a Sehun. La debilidad terminó por apoderarse de él y le dio tanto sueño que quedó inconsciente. Nunca más pudo despertar.
Los muchachos fueron encontrados y reconocidos no mucho después. La familia de Luhan sí los había estado buscando después de encontrar y descifrar sus largas cartas de amor. Su historia se volvió famosa porque no fueron los únicos. El año 206 de la Nueva Era marcó el fin de un mundo acabado por sus propios habitantes. Se había llegado al punto de no retorno y la población se reveló para que fuera la naturaleza la que se hiciera cargo de restablecer el equilibrio que se había perdido. Una nueva época estaba por comenzar.
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I am Human (Hunhan)
FanfictionEl planeta tierra ha dejado de ser un lugar hermoso y agradable para vivir. Todo ha cambiado, incluyendo las personas y sus leyes.Algo increíble está a punto de suceder: una guerra sin precedentes. Las armas de fuego no existen, así que esta pelea e...