Los aullidos eran fuertes, podía sentir como todo a mi alrededor tomaba un color diferente. Me aferre al brazo de Fred y me atemorice por primera vez de recordar que había pasado conmigo. Las copas de los árboles nos arropaban como una madre protectora sólo sabía hacerlo. La brisa era ligera pero arrastraba consigo verdades que tal vez jamás podría saber. Todo se veía más claro con el pasar de los segundos. Los lobos parecían correr a nuestro lugar estaba inmóvil pegada al cuerpo de Fred como si no tuviera el valor de enfrentarme cara a cara a la cruda realidad.
No podía recordar nada pero sin embargo algo habia echo un clic dentro de mi muy en el fondo.
El lobo frente a nosotros se inclinó asía delante dejándome sin una vía para salir huyendo lejos de él.
- Mi preciosa Ari, que Demonios te hicieron esos hijos de puta - grito, Fred se notaba más que enojado, nunca había podido si quiera pensar en que lo vería de aquella forma. - mataré a todos los que pusieron sus manos sobre ti, los are pedazos por que nadie toca lo que es mío. - dicho aquello me tomó de la cintura con fuerza y beso mi frente.
Aún no podía reaccionar como quería ya que mis pies parecían clavados en aquel inmenso bosque rodeada de aquellos enormes lobos.
El lobo que teníamos de frente volvió aullar como si diera alguna orden todos comenzaron a correr en diferentes direcciones. Mis lágrimas a un seguían saliendo sin poderlo evitar.
El lobo se alejó dándome oportunidad de poder respirar, mi rostro fue directo al pecho de Fred aspirando su aroma y tratando de tranquilizar las palabras que mi conciencia intentaba pronunciar. En menos de lo pensado un hombre estaba frente a nosotros.
- Como mierda pudieron hacerte tanto daño aún cuando sabrían que podía ser irreversible - lo mire sorprendida y me aferre más a Fred, por un instante olvidando que yo también era una loba quise ser como todas las humanas.
Fred no decía palabra alguna parecía estar muy lejos de donde nos encontrábamos. Aún cuando no me miraba mantenía su mano entrelazada a la mía cosa que me daba seguridad.
- Usted es - susurré con miedo mirando al hombre que caminaba furioso frente a nosotros mirando Debes en cuando a Fred que parecía olvidar que estaba junto a el.
- Mi pequeña, nisiquiera puedes recordarme - mi pecho se oprimió y un recuerdo se coló en mi memoria.
Sólo era una simple recién nacida cuando los ojos de aquel hombre me miraban tratando de contener las lágrimas que pedían salir.
- Serás hermosa Ari - susurro mientras besaba mi frente - no habrá nadie que pueda alejarte de nosotros.
Y como si se tratase de un recuerdo demaciado doloroso desapareció quedando sólo un grito de fondo dejándome confundida, rogando que aquel grito de dolor fuera de todo menos lo que me temía.
Recuerdos de una mujer sangrando en el suelo casi muerta y de lobos entrando al cuarto fue lo último que vi antes de cerrar mis ojos.
- No lo conozco - susurré aquello no muy segura.
- Lose - dijo con dolor - sólo te pido que intentes recordar lo que tanto daño te causó - intente buscar con la vista al lobo que asía poco había estado frente a mi, pero sólo me encontré con aquel hombre y en sus ojos pude ver que el era aquel lobo.
***********
Fred parecía sostenerme como si algo muy malo fuera a pasar también sentía lo mismo pero me negaba a aceptarlo.
- Quien era aquel hombre - sus ojos me miraron por primera vez .
- No se si quieras saber la respuesta - escupió algo molesto
ESTÁS LEYENDO
Destino Cruel.
WerewolfUn chico Prepotente, Mujeriego y Posesivo, el sería el Alfa. Amigos desde la infancia, casi hermanos. Ella era la luz al final de su túnel pero eso acabaría muy pronto. Jamas imaginaron que un susurro dentro de ellos diría Mates. Su amistad se destr...
