>015

112 6 0
                                    


  Sonreí hacia él una vez más y fui rápido a apagar la luz de la habitación y quedar totalmente a obscuras como siempre, regresé a la cama caminando insegura para no caerme o chocar con algo y me subí a la cama. Justin me abrazó casi inmediatamente descansando su mano en mi vientre desnudo, haciéndome estremecer y suspirar al mismo tiempo.

—¿Justin... Y si la niña no me quiere regresar a Druwstin? —pregunté de repente. Él rió bajito.

—Podemos sobornar a la mamá, puedes ponerte a gritarle cosas como lo hiciste con la recepcionista o... O podemos esperar a que ella se dé cuenta de que esa cosa apesta horriblemente y nos lo regrese.

—Eso no va a pasar —negué con la cabeza aunque no me viera—. Por lo menos nadie lo hizo tocino...

—Sí... Eso es bueno.

—Supongo... —murmuré, sintiendo más fuerte su abrazo—. Oye... ¿No te sientes, de algún modo, incomodo conmigo?

—¿Cómo? ¿Incomodo...?

—Pues... No sé, incomodo conmigo aquí de nuevo, de la nada, embarazada y todo eso.

—Estoy jodidamente feliz, eso estoy —murmuró deslizándose más cerca y hundiendo la cara en mi cabello, después inhalando y gruñendo ahí, volviéndome loca—. No tienes idea lo contento que estoy de que estés aquí conmigo de nuevo y de que pueda abrazarte de este modo otra vez... Pensé que no lo volvería a hacer nunca más... Y bueno, lo del embarazo realmente es algo que no me esperaba, para nada y no sé bien cuales son mis sentimientos respecto a eso porque aun estoy tratando de digerirlo, pero... Si quiero formar una familia con alguien, esa eres tú así que estoy contento con eso también.

—Vamos a ser los mejores padres del mundo —opiné visualizándonos con un bebé de sexo desconocido, y nos veíamos realmente bonitos.

—Vamos a ser los padres más... Eh... Más geniales de todos y quizás, cuando tengamos más hijos y seamos mayores, entonces si podremos ser los mejores. El primer hijo seguramente va a ser como... Más como nuestro hermano ¿No crees?

—¿Por qué piensas así? —pregunté riendo bajito y jugando con su brazo. En la obscuridad mientras hablábamos de tener más hijos.

¿No somos tiernos? ¿No somos hermosos? Claro que lo somos.

—Acéptalo, vamos a ser un desastre —soltó de repente, riendo—. Yo no estoy preparado para ser padre y tú menos, pero será realmente divertido intentarlo

—Sí, supongo —sonreí—. Sólo promete que no serás tan amargado con nuestros hijos.

—¿Amargado? —repitió—. Yo voy a ser el papá más... bueno, mientras ellos sean callados y nada enfadosos, yo voy a ser bueno, lo prometo.
—Tonto... —bostecé—. ¿Y, Justin?

—¿Qué?

—¿Qué se supone que somos? —pregunté sintiendo como mis ojos se cerraban sin querer.

—Pues... Yo soy Justin y tú eres ____, hasta donde yo sé somos humanos, aunque sigo pensando... Que quizás tú eres un ángel.

—Oh... Ooooooow eso fue tan lindo —me desperté de golpe y apreté su brazo con ganas. Todo el sueño se me fue. —¿Estuviste buscando esto en internet?

—Eh, no —dijo en voz baja, pero realmente dudé y sólo me limité a reír.

—De todos modos, no me refería a eso, me refería a qué somos, novios, mejores amigos, amigos con derecho a embarazo o...

—Amigos con derecho a embarazo suena genial pero no creo que exista —se rió— pero somos novios ¿O no?

—No sé Justin, no recuerdo ese momento tan perfecto cuando me lo preguntaste —lo escuché suspirar exasperado— ¿Qué, pretendías que mágicamente ya fuéramos novios?

—No mágicamente, creo que es algo obvio, ____.

—No hasta que me lo preguntes —insistí, él se quejó—. Puedes hacerlo ahora.

—Cuando me exiges las cosas se me quitan las ganas de hacerlas —dijo con voz quejumbrosa como siempre—. Le quitas la magia o lo que sea.

—Es que si tu cerebro no te da para que lo hagas tú mismo, entonces yo no pienso quedarme callada y tragarme la decepción de que no lo hagas, así que te lo tengo que pedir amablemente...

—exigir fastidiosamente, querrás decir —me interrumpió.

—De acuerdo, no lo hagas —murmuré fingiendo fastidio y dejando de acariciar su brazo. Pero es que por más que Justin siempre arruinara las cosas y nunca hiciera nada como yo lo quería, bueno, estaba demasiado extasiada como para enojarme por eso.

—Lo siento —murmuró con su cara aun enterrada en mi cabello y se levanto un poco hasta que pudo besar mi cuello—. ¿Quieres que lo haga ahora mismo?

—Sólo si quieres hacerlo —logré decir.  

Real Life, real love- TPBL #2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora