-¿Sucede algo Ken?- Decía un poco preocupada viendo su cara de muerte mental.
-Vamos a morir...- Dijo él sentándose en la cama con mirada perdida.
-¿Vamos a morir?- Preguntaba confusa.
-Ya todo se acabó... No hay salvación alguna... Este es el final...- Decía.
Me preocupaba demasiado, nunca había visto a Ken tan pesimista, tan triste, sin buscar una solución alterna a los problemas, parecía ser algo grave, y tenía que saberlo, y aunque no sirva de nada, aunque no pueda ayudar, aún así, no seré una menos en preocuparse.
Sabiendo que Ken estaba adolorido, triste y afectado, no me detuve a insistir en preguntarle, por lo tanto lo dejé allí, triste y con miedo y salí a ver qué era lo que sucedía.
Caminé fuera de mi celda, por unos callejones que me llevaban a la calle principal, y mientras caminaba, podía ver a personas llorar a duras penas, como si van a morir, como si no hay otra alternativa. Otros rezaban a sus dioses con propósito de ir al paraíso que les ofrecían, no para que los salvase... Podía escucharlo.
Otros de corazón duro, principalmente los que iban armados del asentamiento estaban de pié, nerviosos pero tranquilos, al parecer aceptaban lo que se acercaba.
El día era caluroso a pesar de la enorme lluvia de la noche anterior, habían muchos charcos en el suelo y humedad en las paredes, pero eso no quitaba la sensación de ardor en la piel gracias a los rayos del sol.
Salí a la calle principal viendo mi alrededor, en especial el cielo, un bello cielo azul y con pocas nubes, el sol brillando y el ambiente húmedo de la madrugada, el tiempo perfecto y las condiciones perfectas para empezar un día excelente, pero la gente y lo que se supone que pasaba creaban cierta incomodidad, haciendo que el único momento libre de zombies y de muerte sea nauseabundo.
En medio de la calle había una especie de caja, atada con arneses los cuales estaban pegados a un paracaídas disperso en el suelo, estando allí el líder del asentamiento y sus compañeros mas cercanos, con cara de preocupación.
Por la apariencia del paracaídas y las cajas, parecía ser de origen militar, pero ¿Qué significaba?.
-¿Qué sucede?- Pregunté llevándome los malos ojos de los demás, al parecer veían una ofensa el que no sepa que ocurría.
-Eso sucede...- Dijo el líder señalándome la caja extraña militar.
-¿Qué sucede con la caja?-
-El gobierno de los Estados Unidos quiere acabar con la plaga que somos, con los zombies, con toda esta enfermedad que ellos mismos crearon, quieren acabarla de una vez por todas y sin que haya nada que se pueda escapar de sus manos...- Decía este recostado de una pared, desganado e incómodo.
-¿Cómo van a acabar con la "plaga"?- Pregunté.
-Sencillo, mandarán unas bombas nucleares dentro de 6 horas... Lo decía el presidente de EEUU en una tableta de la caja..-
-¿Seguro que no es una especie de broma o trampa de parte de algún otro asentamiento malvado?- Decía con esperanzas de que no hayan pensado en eso.
-Las personas que ves presentes, son los últimos eslabones de esta ciudad... No hay más personas allá afuera..- Dijo uno de los guardias.
-Aparte, si un avión de carga tira algo como lo que ves diciendo lo que pasará... ¿Tú que creerías?- Me respondió el Líder.
Al parecer era cierto, las cosas iban de mal en peor y eso cuando pensábamos que ya no podían salir peor... El mundo se va a la mierda, y los que los gobiernan piensan que con hacer esto terminarán los problemas... Pobres ingenuos.
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Not Ready To Die
TerrorVivir... Morir... ¿Qué más da? ¿Por qué es tan importante? ¿Por qué es algo que aterra a todos? El morir... El vivir... ¿Acaso no es lo mismo?... Vivimos para morir... Morimos para vivir... ¿Esto es así? Bien... Me importa una mierda lo que sea el s...
