IV

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Desperté a las 6:30 am, me di una ducha y salí de mi cuarto arreglando mi corbata, llegue a la cocina y estaba Tom desayunando, lo salude y me senté frente a él con una taza de café

-cansado?? – pregunte

- que te digo y tú??

-Nada que un café no repare – dije y le di un trago a mi taza – sabes si saldrán hoy??

- no, me acabo de levantar, no los he visto, tal vez sigan dormidos

- bueno, entrenare un rato, bienes?? – pregunte, el negó, salí de la cocina y camine hasta el gimnasio que estaba tras la casa

Después de entrenar durante casi dos horas, me estaba acomodando nuevamente la corbata y el saco cuando la puerta se abrió

-Taylor hola, tú también vas a entrenar

- buenos días señor, no, yo ya termine

- vamos, tenemos casi la misma edad, dime Nathaniel, me haces sentir viejo – dijo y se encamino a las pesas

-disculpe joven Nathaniel, me preguntaba si saldrán el día de hoy??

- mmmm, trátame de tu, ya te dije que tenemos casi la misma edad, en cuanto a tu pregunta, no, hoy no tenemos nada planeado, necesitas algo??

- sí, necesito ir a la agencia y si no saldrán me preguntaba si podría salir, o me necesitan para algo??

- no descuida puedes irte, espera, tu compañero Tomas también ira contigo?? –pregunto sentándose y tomando una pesa

- no, solo iré yo, él se quedara protegiéndolos y cualquier cosa se comunica conmigo

- bien, pues o se diga más, yo le aviso a Aarón

Asentí y salí del gimnasio, entre a la casa buscando a tomas, cuando lo encontré, le dije que saldría y que él se quedaría a cargo de la seguridad de ambos mientras regresaba, el asintió y salí de casa rumbo a la agencia.

Aarón

No pude dormir en toda la noche, no podía dejar de pensar en él, por más que lo intentara siempre llegaban imágenes de él manejando, fumando, en el antro al que fuimos, en como ignoraba a las chicas que se le acercaban y no podía entender por qué demonios me daban tantos celos el verlo con su compañero.

Anoche no pude sacarlo de mi cabeza, aun cuando estuve con aquella chica, el abandonaba mi mente, esto no podía seguir así, tenía que sacarlo de mi cabeza y solo podía hacer una cosa.

Me levante de la cama y me di una ducha, al terminar me vestí con unos pantalones de mezclilla, una camisa negra de manga larga y un chaleco negro.

Salí del cuarto con dirección al suyo, cuando llegue a su cuarto, no estaba, así que lo empecé a buscar por toda la casa, pero no estaba por ningún lado

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Salí del cuarto con dirección al suyo, cuando llegue a su cuarto, no estaba, así que lo empecé a buscar por toda la casa, pero no estaba por ningún lado

La Guardaespaldas Del LoboDonde viven las historias. Descúbrelo ahora