♡Capítulo 9♡

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Matt:

Luego del enfrentamiento agarre una camioneta y conduje por 12 horas para llegar al aquelarre de marlene, al llegar a la entrada de la selva debíamos caminar por dos días pero Katt seguía  sin despertar caminé todo el día con ella en brazos, paré a descansar y la acomode con delicadeza sobre el césped, la observé y era hermosa esa piel blanca, ojos chiquitos pero curiosos, labios rosados. Dejé de mirarla mis pensamientos no podían llegar más lejos menos con ella, ya tenía demasiado con su vida como para sumarle un lobo con problemas de ira y sed de venganza.

La volví a cargar en brazos y me adentre en la selva llegando la noche y sentí que se movía. Estaba comenzando a despertar. Me puse serio ella no me podía ver débil.

-¿Qu... qué pasó?- Su voz sonó ronca, supongo por el daño que le hizo el vampiro. La solté sobre una hojas donde sabia que no se iba a lastimar.

-Al fín despertaste no aguantaba más tenerte tan cerca- Le dije cortante.

-Yo no te pedí nada- Me contestó mientras se levantaba con dificultad y muecas-¿Dónde estamos?- Preguntó mirando todos lados.

-Estamos yendo a ver a Marlene y ver cómo te podemos sacar de encima- Mentí- Camina que muy cómoda estuviste hasta ahora en mi brazos, no te quiero escuchar en el resto del camino- Comencé a caminar.

Escuché un suspiro y comenzó a correr tras de mí. Durante el camino se mantuvo callada solo miraba todas las cosas, la oí maldecir varias veces cuando algún bicho se le cruzaba y la asustaba.

-¿Podemos descansar un ratito? No puedo más- Ya me parecía extraño que pasaron varias horas y ni se quejaba.

-Cinco minutos- Dije y me senté. Saqué mi celular pero estaba muerto.

-¿Mattew?- La miro- ¿Qué fue lo que pasó? ¿Cómo está Megan?- Preguntó.

-Megan está muy grave pero va a sobrevivir- Respondí lo justo.

-¿Y porqué exactamente estamos yendo a ver a Marlene?- Hizo otra pregunta.

-Ya te vas a enterar cuando lleguemos- Me levanté- Ya pasaron los cinco minutos continuemos- No quería hablar con ella más de lo necesario, ya lo que vi de ella me gustaba no necesitaba conocerla más solo necesitaba alejarme.

-¿Qué? No pasó ni un minutos- Se quejó. Pero se puso en marcha.

Durante el camino no dijimos nada, la vi caerse varias veces intente ayudarla pero se negó, era orgullosa eso me gustaba. De ratos la miraba y ella ni lo notaba se veía adorable llena de barro y haciendo pucheros con cada arañazo de las ramas.

Katt:

¿En qué momento terminé en una selva con Matt? ¿No podía ser otro? Suspire y comencé a caminar tras él o correr mejor dicho porque un paso de él eran dos míos. En mi alrededor pude ver algunos pájaros, monos, lagartijas y algunas víboras las cuales casi me hicieron gritar, caminamos por lo menos dos hora ya estaba sudaba con sed y cansada.

-¿Falta mucho?- Pregunté por enésima vez, aunque el no me contesto ninguna vez de las anteriores veces.

-Ya llegamos- Escuché, como yo iba mirando el piso no me di cuenta que el freno y lo choque, me miró mal, corrí la mirada solo había más selva.

-¿Dónde?- Pregunté confundida si era un chiste no era gracioso.

-Ahí- Señaló hacia arriba de un árbol levante la vista y pude ver una casa sobre un gigantesco árbol ¿Cómo íbamos a subir?- Subí- Se agachó para que me trepe de él.

-¿Es broma?-

-Subí- Me ordenó, bufe y me subí enroscando mis piernas en su cintura y mis brazos en su cuello, él con habilidad comenzó a subir por el tronco parecía el hombre araña, pude sentir sus músculos ponerse duros a través de su camiseta blanca, su respiración agitada por el esfuerzo que estaba haciendo y mi mente tonta comenzó a volar y me golpee mentalmente por las cosas que pensaba, si me trata mal no me puede atraer por más lindo y fuerte que sea- ¿No te vas bajar?- Volví a la realidad, ya habíamos llegado y seguía colgada como mono, me puse roja de vergüenza.

-Perdón- Musite avergonzada bajé y observé donde nos encontrábamos, era un ciudad pero sobre árboles realmente hermoso.

- Cerra la boca que te va a entrar una mosca - Hizo una mueca de reírse y me quedé más sorprendida de lo que ya estaba es la primera vez que bromea conmigo- ¿Porqué me miras así?- Y volvió el ogro.

-Por nada ¿Dónde estamos?- Pregunté para cambiar de tema.

-En uno de los refugios de brujos, solo personas con alma pueden entrar a este lugar- Contestó

-Ah - Solo dije, el comenzó a caminar otra vez pude ver gente en los puentes y saber que nos encontramos a nose cuantos metros de altura me asombraba, era un pueblo normal. A medida que íbamos caminando recibíamos miradas curiosas. Me moría de vergüenza mis fachas no eran las mejores en cambio Matt estaba impecable ¿Cómo hacía?.

Llegamos a  una caseta que se encontraba al final Matt golpeó con sus nudillos tres veces y se puso a mi lado.

-Tenes que entrar sola- Dijo y me empujo hacia la puerta que se abrió sola.

Lo miré asustada y pude ver cierto brillo extraño en sus ojos, esta vez no me miraron con desprecio sino más bien con ¿Tristeza? movió sus labios y susurro un -Tranquila- Giró para irse ¿Será que no voy a verlo nunca más? ¿Me dejó acá? ¿Qué iba a pasar conmigo? Una tristeza me invadió, dándole una última mirada a Matt crucé el marco de la puerta.

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