♡Capítulo 15♡

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Katt:

Le pedí a Marlene que por favor me dejara sola, necesitaba asimilar toda la información que había recibido, me dolía la cabeza. A pesar de todo lo que me dijo Marlene a mi mente solo venía el beso que me dio Matt. Traté de ordenar mi cabeza. Me puse de pié ya sabia que iba a hacer, salí de la caseta, crucé el puente hacia el comedor divise a Matt sentado en una banqueta en la barra y me dirigí hacia él y me paré tras su espalda.

-Sigo pensando lo mismo- Dije fuerte y claro, él se giró y me miró.

-¿Qué?- Preguntó sorprendido.

-Que ya se la verdad de todo y te pido que te quedes- Dije - Y otra cosa necesito que me entrenes así me puedo defender- Abrió la boca para decir algo levanté un dedo para callarlo -Y otra cosa acompañame- Me di media vuelta y comencé a caminar rumbo a mi habitación. Él me siguió

- Guaauu no pensé que iba a ser así de sencillo- Dijo, me giré y lo miré mal.

Frente a mi puerta la abrí y dejé que pase, se sentó en la cama y le pegué una cachetada, me miró sorprendido y con la boca abierta por lo que hice.

-Eso fue por todo lo mal que me trataste desde que te conozco- Dije y luego lo abracé.

-Estás loca- Me correspondió el abrazo - ¿Porqué me trajiste acá?- Preguntó.

-¿Porqué lo que voy a proponer no quiero que lo escuche nadie? - Levantó una ceja- No es lo que pensas- Me senté a su lado- Necesito ayuda para destruir a Lilith y poder encontrar a Valery. Fue atacada por vampiros y nose donde esta.

Comenzó a reírse como nunca lo había visto, aunque no entendía de que se reía. Se puso de pié aun riéndose y negando con la cabeza.

-¿Te drogaron ahí dentro?- Siguió riéndose.

-Bueno ya, no entiendo porqué te estas riendo- Me crucé de brazos no le encontraba la gracia lo que dije fue muy enserio.

-Vos- Me señaló - Pretendes enfrentarte a una mujer que aparte de ser un vampiro práctica magias oscuras y tiene un ejército de chupa sangres y demonios bajo sus órdenes ¿Cómo no queres que me ría? Es un disparate-

-Diciéndolo así suena loco pe..- no me dejó terminar.

-Suena loco por donde lo mires por favor Katherin, dedícate a esconderte de ella y listo-

-¿Y vivir toda la vida escondida con miedo de que me mate? No quiero vivir así- Me puse de pié enojada- Si no me vas ayudar no tengo más nada que hablar con vos- Me dirigí a la puerta para salir.

-Espera- Me giré -Solo voy a acceder a entrenarte lo demás es una locura que no pienso participar, te espero en la zona de entrenamiento en una hora- Dicho esto salió de la habitación.

¿Dónde queda la zona de entrenamiento? Pensé pero estaba sola otra vez, salí rumbo a la caseta de Vanessa y esta vez tuve suerte y se encontraba en su habitación me saludo eufórica y me hizo pasar la habitación era un poco más grande que la mía, del mismo color pero en un costado había unos estantes con frascos que tenían líquidos de todos colores y algunos libros viejos y grandes. Me senté en una silla al costado de un escritorio.

-¿A qué se debe el honor de tu visita?- Preguntó la bruja.

-Vine a que me hagas de guía turística - Dije riendo- Necesito llegar a la zona de entrenamiento-

-¿Para qué?- preguntó.

-Matt me va a enseñar defensa personal- Dije.

-Eso va a estar interesante, bueno vamos- Tomó un morral que había sobre su cama, un libro y salimos del lugar.

Caminamos unos minutos, pasamos infinidades de puentes hasta llegar a una zona gigantesca donde se encontraba Matt con un pantalón de gimnasia negro y una musculosa blanca dando trompadas a una bolsa de boxeo.

-Hey lobito- Gritó Vanessa. El nos miró y se acercó a donde estábamos me miró de arriba abajo.

-¿Así pensas entrenar?- Bajé la mirada a mi vestimenta.

-¿Qué tiene de malo?-

-Yo lo soluciono- Dijo Vane, puso sus manos en mis hombros y mi vestimenta cambió a una calza negra y un top del mismo color con unas zapatillas de deporte- Mucho mejor-

-¿Empezamos?- Pregunté saltando como rana.

-¿Sabes algo de defensa personal?- Negué con la cabeza- Bueno vamos a empezar con lo básico entonces, pega una piña- Se puso frente a mí.

Estire mi puño y el agarro mi muñeca en un movimiento rápido la colocó en mi espalda y con un pié pateo mis piernas caí boca abajo y el término encima, fue muy doloroso.

-Bien ahora hace lo mismo- Me pidió mientras me extendía la mano, la tomé y me levanté.

El tiró el puño y pude agarrar su muñeca pero y cuando la quise pasar por su espalda él me puso la traba otra vez y caí boca arriba.

-No es justo- Chille desde el suelo.

-Muy lenta- Dijo y me extendió otra vez la mano pero esta vez me levanté sola.

Así pasamos el resto de la tarde, perdí la cuenta de cuentas veces caí al suelo, Vanessa se la paso leyendo bajo la sombra y cada tanto acotaba algo. Me dolían todos los músculos y cada parte de mi cuerpo.

-Bueno hasta acá llegamos por hoy, mañana a las 6 am te espero acá- Me dejó sentada en el suelo lo vi como se perdía entre los puentes.

-Te dio duro eh- Vanessa se paro frente a mí y me extendió su mano-Y no en el buen sentido- Largo la carcajada.

-¿Cómo voy a saber la hora si no tengo un reloj?- Me queje.

-Yo tengo uno que no uso-

Llegamos a su habitación me paso un reloj despertador y pude ver que eran las ocho de la noche. Me despedí de Vanessa y caminé a mi caseta, miré al frente y la luz de Matt estaba encendida. Abrí mi puerta y su puerta se abrió salió con el pelo mojado, una camisa negra y unos jeans ajustado se veía muy lindo, ni me miró y cruzó un puente rumbo a la zona más transitada. Entré a mi habitación y fui directo a bañarme, con el pijama puesto me acosté no pensé en nada cerré los ojos y me dormí.

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