Capitulo 2

3.3K 222 18
                                        

DRAKE

La noche llegó demasiado rápido, estaba en los vestuarios cuando escuche que me llamaban, era el siguiente.

Salté de arriba a bajo para calentar un poco más mis músculos.

-Suerte, Drake.- dijo Vicent pasando por mi lado, noté como su cara estaba ensangrentada y su camisa llena de manchas de sangre.

Desde aquí podía ver como limpiaban la sangre que había caído en el ring.

-¡Damaaaas y caballeeeros!- se escucho por los altavoces- Hoy tenemos a un luchador de élite, un monstruo sin escrúpulos.- la gente sabía de quien se estaba hablaba, todo el mundo empezó a vitorear y aplaudir- Con su metro noventa y sus puños de acero, ¡¡¡LAAAAA BESTIAAA!!!- la gente se levantaba de sus sitios cuando salí.

Todos los presentes se volvieron locos cuando subí al ring, sabían que iba a pasar y estaban ansiosos por verlo.

Miré a las gradas sin mostrar ninguna emoción, las chicas gritando mierda y algún que otro chico también.Saqué mi camiseta y la lancé a un lado del ring.

Me coloqué en una de las esquinas esperando a mi contrincante, mis músculos ya estaban tensos esperando a que todo comenzara, mis puños cerrados esperando achocarse contra cualquiera que subiera.

-Y sin más dilación, le presentamos al hombre que no teme a nada, que no le importa dejar sangre en sus puños mortales, al ganador de la noche. - hizo una pausa.- ¡¡¡MARTILLOOO WALKERRRRR!!!- la gente empezó a gritar su nombre, mis oídos retumbaban, mientras el hombre salía, era puro musculo, aunque me di cuenta que sus pasos eran lentos.

No moví ni un solo músculo, comencé a caminar cuando el arbitro nos llamo a ambos.

-Única regla muchachos, nada de armas solo puños- dijo mientras nos miraba a ambos, mi contrincante asintió con la cabeza, yo sin embargo no moví un musculo, solo miraba a mi contrincante, pensando cual podría ser su punto débil.

Lo cierto es que le había visto golpear unas cuantas veces, nada impresionante, pero debía pensar bien mis movimientos, adelantarme, no darle la oportunidad de golpearme demasiado... Si, si, me dejo golpear,aunque sea un poco, no porque me guste si no por dar un poco de espectáculo a las masas, a eso venían ¿no?

El arbitro conforme con nuestra aprobación de la norma nos dejo irnos a la esquina que nos pertenecía esa noche. Deje que es chico se diera la vuelta primero,jamás daba la espalda a mis oponentes, jamás, aunque aun no hubieran tocado la campana. Una vez que el chico dio la vuelta, me fui a mi sitio del ring. Mi amigo, Lucas, se acerco, no dijo ni una palabra, sabia que no le iba a contestar, me acerco un poco de agua,le di un trago y luego escupí.

Lucas me dio un golpe en la espalda como siempre hacia antes de cada combate, dándome su apoyo, como siempre. Siempre estuvo ahí para mi.

Me levante despacio de mi sitio mientras crujía mis dedos llenos de cicatrices, toque mi tatuaje de mi muñeca, un ancla, tres veces.

Rituales que tiene uno.

Me pare en medio del ring, el ruido se hizo solo eco en mis oídos, solo podía ver los ojos de mi contrincante, como sus pupilas estaban dilatadas por la adrenalina y alguna que otra droga..

Una lastima- pensé- el chico era demasiado joven para esta mierda.

Chocamos nuestros puños desnudos, me di cuenta que en su ojo derecho había un tic, o por la droga que se metió antes o por el miedo de saber que no iba a salir bien de esta,el como todos sabían que era como una maquina, no tenia compasión,solo quería salir victorioso de cada pelea.

Nos separamos unos pocos pasos, el ruido de la campana sonó, apreté mi mandíbula, mis puños se cerraron mientras los subía, el muchacho hizo lo mismo, y se acerco a mi.

-Mal movimiento muchacho- le dije en un susurro que ni el escucho.

Deje que me golpeara, devolví algún que otro golpe, su primer puño me dio en el costado de mis costillas, el segundo en mi puta cabeza- en ese momento enfurecí- en su tercer golpe lo esquive sin agitarme, entonces empezó la pelea para mi, mi primer puño fue a su mandíbula- el publico aplaudió-mi segundo golpe fue a su esternón- la gente rugía por mas- el tercer, cuarto, quinto golpe fueron seguidos sin parar, ya no podía,lo sabia.

La gente esta enloquecida, pidiendo mas, mas golpes, mas sangre. No quería darle la satisfacción a esta gente, bastante había tenido el chico. Mire al muchacho, estaba sudando, la sangre recorría parte de su cuerpo, su respiración era superficial, sus puños temblaban de tanta adrenalina, su mirada estaba entrecerrada mientras se empezaba a formar un hematoma es sus costillas.

Me acerque a el para darle el ultimo golpe, el lo sabia también, levante mi puño cerrado y se conecto a su mandíbula, el chico se tambaleo hacia atrás, a continuación se desplomo en el suelo, apenas se movía, su pecho se movía levemente mientras su respiración era superficial. El arbitro se agacho y empezó a contar, esperando a que el pobre chico se moviera o diera señales de vida, pero nada. Volví a escuchar la campana, sonido del ganador.

Sonido celestial para mis oídos.

El arbitro cogió mi puño aun cerrado y lo levanto, la gente vitoreaba mi apodo de lucha. 

-¡BESTIA,BESTIA, BESTIA!

-Bestia ven aquí, tengo algo para ti- gritaba una mujer histérica y desesperada.

-BEEEESSS-TIIII-AA, BEEE-EES-TIII-AAA

Mi mirada recorría el lugar, miraba sonrisas, miradas de celos, de deseo y lujuria. Me dirigí hacia mi esquina donde me esperaba Lucas, con su sonrisa diabólica.

-Lo dejaste rendido, cabrón- mientras reía histérico

-¿Y cuando no lo hago? – le pregunte mientras levantaba mi ceja.

-Cierto amigo mio, muy cierto- mientras seguía con su risa- ¿Quieres tomar algo?

-No, iré a casa.- me dirigí solo a los vestidores y fui directo a por una buena ducha.

Salí de la ducha con los músculos doloridos, dejé ese lugar como pude, me subí a un taxi y arrancó,me dirigí a casa y pensé en esta noche, en mis demonios y como poco a poco me estaban consumiendo.

** *

Me desperté aturdido al escuchar mi teléfono sonar, miré por la ventana y aun estaba oscuro, hice una pequeña mueca cuando me estiré para cogerlo. Mis ojos se abrieron al ver quien llamaba.

-¿Drake?- pregunto la voz grave, cerré mis ojos...

Había pasado demasiado tiempo.

-Pa.- dije ronco.

-Drake, se que no querías que llamáramos, pero ha pasado algo...

-¿Qué ocurre?- mis nervios comenzaron a aparecer al notar mi padre nervioso.

-Es el abuelo...- tomo una respiración irregular antes de seguir- Esta en el hospital.

Mi padre siguió hablando pero mi mente quedó en blanco, solo podía pensar en una cosa.

Después de cuatro años volvía a casa.



Una bala por escapar (#3)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora