Capitulo 7

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DRAKE

Aun seguía mirando la puerta vacía.

-Una ricura, ¿cierto?- escuche que decía mi abuelo, desvié mi mirada hacia él.

-¿Ahora eres Pacchi?- pregunté burlón, asintió conforme a su nuevo apodo.

-Le resultaba complicado entonar bien...Aunque es comprensible, es demasiado pequeña.- dijo con una sonrisa comiendo otro dulce.

-¿De dónde salió?- pregunté extrañado.

-No lo se, desde el día que la vi asomada al pasillo ha venido todos los días, tres veces al día.- mi mirada fue de nuevo a la puerta donde se asomaba una enfermera.

-¿Han visto a una niña pequeña de cuatro años? Iba vestida de princesa.- preguntó mirando dentro de la habitación.

-No.- mi abuelo puso cara seria.

-Si la ven, por favor, toquen el timbre.- dijo saliendo del cuarto- ¿¡EMILY!?- volvió a gritar su nombre.

-¿Por qué no le dijiste la verdad?

-Drake, tu te fuiste escapando de tu pasado, ella intenta escapar de su presente.- contestó con suavidad pero firme.

Toca, hundido y ahogándome.-pensé asintiendo con la cabeza.

-¿A dónde tienes que ir ahora?- preguntó mi abuelo después de unos momentos de silencio.

-Tengo que encontrarme con Luis.- dije pasando mi mano por mi rostro.

-¿De qué tienen que hablar?- preguntó curioso.

-Creo que alguien le esta molestando más de la cuenta...

-¿Cómo lo vas a hacer?- pude ver una pequeña sonrisa.

-Con lo que mejor se.- dije levantando mis puños a la altura de mi cara.

Mi abuelo asintió mientras mordía el último chocolate de la caja.

** *

Observé a Luis impasible mientras escuchaba cada palabra que decía.

-Ese cabrón no ha parado de joderme desde que llegamos...- resoplo frustrado- Ha si que por eso te he llamado, tienes que encargarte de él.

-¿Qué quieres exactamente?- crucé mis brazos y los apoyé en la mesa, el tipo se quedó mirando mis brazos durante unos segundos antes de tragar saliva.

-Quiero que le des un susto...Un gran susto, aunque va a ser fácil...- volvió a mirar mis brazos- ¿Cuántas horas entrenas?- preguntó curioso.

-Las suficientes.- comencé a levantarme de la silla- Ya sabes lo que cobro.- lo di por hecho.

-Claro,¿te lo doy ahora?- dijo sacando el sobre de chaqueta.

-No.- negué con la cabeza, se notaba que era nuevo en esto- Solo tienes que darme la mitad, la otra cuando termine el trabajo.

Esperé paciente hasta que el dinero estuvo en mis manos, lo guarde en el interior del bolsillo de mi chaqueta.

-Cuando este hecho te avisare.- dije antes de salir por la puerta.

Camine fuera de la nave abandona, me metí dentro del coche y fui en busca de mi objetivo. Comencé a conducir, me esperaba más de dos horas en coche así que subí la música, tanto que hasta mis oídos rebotaban con cada nota.

Aparqué en el bar de mala muerte, salí y comencé a caminar hasta la entrada, abrí la puerta y el olor a alcohol, sudor y marihuana llegó hasta mis narices.

Una bala por escapar (#3)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora