Capítulo 7.

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Había estado pensando en Jules y había llegado a la conclusión de que se había enfadado y me había dejado por nada. Vale , si, un fallo de subconsciente lo podía tener cualquiera;  pero ella no tenía pruebas para afirmar que me gustaba Kate. Mis intenciones no eran quedarme en la cama todo el día .  Debía de recapacitar ella , yo ya le dejé un montón de llamadas y buzones de voz . Con todo en mente de lo que me dijo Liam , le mandé un mensaje a Kate :

¿Qué te parece si quedamos esta tarde? No tengo nada que hacer y me apetece hablar contigo.

Al instante , —como si estuviera esperando mi mensaje— me respondió:

Claro , a mi también me apetece☺ . ¿Te veo a las 5:00 pm en el campus?

Sonreí , mientras le respondía con un "oki-doki" .

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—Hola.—me saludó ella con una sonrisa.

—Buenas , hija de Satanás.—bromeé, y ella me miró mal, lo que me provocó una carcajada. Cuando quería chincharla , sabía que tenía que decirle eso y bastaba. —¿Qué tal el día?—pregunté, mientras comenzábamos a andar , alejándonos de la universidad.

—Bueno...bien.—dijo.—Aunque te he echado algo de menos en literatura.

—¿Tú? ¿Echar de menos? Pensé que no eras compatible con ese verbo.—bromeé y ella me dedicó una sonrisa falsa.

—Sí.  Aunque no lo creas te he cogido algo de cariño en estos últimos días.—se sinceró.

—¿De verdad?—sonreí ampliamente.—Q-quiero decir...pensé que me odiabas , desde el principio.

—Sí , la verdad, que asco te tenía en un principio. Me creía que eras el típico mujeriego y chulo en busca de víctimas. Ya veo que no , eres todo lo contrario.—me dio un pellizco en una mejilla y luego me dio una palmadita. Le respondí con una amplia sonrisa , mientras sus preciosos ojos verdes me miraban y podía ver como me sonreían.

—¿Qué quieres hacer?—le pregunté, y ella se encogió de hombros.—¿Te gusta el helado? Conozco una heladería muy buena cerca de aquí.

—Me encantan los helados.—sonrió.

Partiendo desde aquí hacia dos semanas atrás , no diría que Kate fuese la misma persona que conocí el primer día de universidad. ¿Le había quitado la coraza que tenía? Puede. Y si era así , me sentía orgulloso de ello.

—Pago yo.—dijo ella rebuscando en su bolso su monedero de gatitos.

—Ah , no. De eso nada.—saqué un billete.—Ten.—le dije a la heladera , tendiendo el brazo.

Kate me apartó el brazo y le dio su billete.

—Gracias.—dijo la heladera , que ya estaba empezando a impacientarse.

Ella sonrió con satisfacción y , yo la miré con "enfado"

—Tú me invitaste a los tallarines.—me sacó la lengua.—Ahora me tocaba a mí.

—La próxima me toca a mí.—dije.

—Eso ya lo veremos.—puso cara pilla.—Oye , ¿y Jules? ¿Dónde está?—preguntó mientras chupaba su helado de vainilla.

—Ella...uh...ha tenido que irse.

—¡Anda!¿Y eso?—preguntó con un tono preocupado.

Chupé mi helado de pistacho , mientras pensaba si debía decirle que habíamos roto o no ; finalmente le dije :

72 Horas Para Encontrarla #PastelAwards2016Donde viven las historias. Descúbrelo ahora