Capítulo 25.

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Kate

Jace me besó y me sacó a bailar. No me lo esperaba , pero tampoco le pegué una bofetada ni nada porque cuando miré a Tyler , pude notar que estaba celoso.

Tengo que admitir que me lo pasé muy bien en esa fiesta. Estaréis diciendo que soy mala , pero tengo mis razones , ¿sabéis? Se lo merecía.

Habían pasado ya dos días de eso , y me encontraba en la cafetería de enfrente de la universidad esperando a Jules. Decidí mandarle un mensaje:

Yo ya estoy aquí. ¿Te queda mucho para llegar?

No me contestó , pero no hizo falta , porque segundos después estaba entrando en la cafetería.

—Hola, Jules.—intenté sonreír. Pero no pude , las ganas de estrangularla me podían.

—Hola , Kate.—saludó.

—¿Qué tal el viaje?—intenté sonar educada.

—Bien , gracias.—se cruzó de hombros.—Pero no he venido aquí para hablar de mi viaje.—contestó repelentemente.

—¿De qué querías hablar?—la miré mal.

—De mí y de Tyler.—sonrío pícaramente.—Iré al grano , ¿vale?—asentí.—Quedamos el otro día en ese restaurante para hablar...Yo le dije que aún lo seguía queriendo y que quería volver con él.—apenas comenzaba de hablar , pero me entraron ganas de arrancarle los pelos.— Y tu Tyler , contestó que él también me seguía queriendo , y que volvería conmigo.—negué con la cabeza , mientras mis lágrimas empezaban a correrse por mis mejillas. No podía ser verdad.—No llores, cariño. Te lo estoy contando porque apuesto a que él no te lo ha contado , ¿no?—negué con la cabeza. No podía hablar porque tenía un nudo en la garganta.—Bueno , pues me dijo que empezó a salir contigo para olvidarse de mí, pero no pudo.

—No puede ser.—Susurré. Me llevé las manos a la boca.

—Sí , créetelo porque es verdad.—me miró con lástima.—También me dijo que quiso dejarte al ver que no podía olvidarme , pero no pudo porque le dabas lástima.

—P-pero él me decía que me quería , muy a menudo y era muy detallista conmigo.—una lágrima se cayó en mi café.

—Ayer me llamó y me dijo que se alegraba de que estuvieras distante con él , porque así no te tendría que dejar y que volveríamos a estar juntos.—contaba como si nada. Sin importar que sus palabras me hicieran daño.

Mi cabeza estaba procesándolo todo.

¿Era todo una mentira? ¿Por qué estaba tan cariñoso conmigo entonces , si no me quería? ¿Le daba lástima? Valiente cabrón.

—Y-yo...—empecé a decir , pero Jules me interrumpió:

—Yo que tú me alejaría de él y dejaría que estuviésemos juntos. No me gusta que sientan lástima por mí.—me apretó la mano y clavó sus ojos café en mí.—¿Harás esto que te he dicho?—asentí. Las lágrimas corrían por mis mejillas , pero ya no era de tristeza , sino de rabia.

—Gracias por decírmelo.—cogí mi bolso y me levanté.

—Y no llores , lo he hecho por tu bien.—dijo Jules antes de que saliera de la cafetería.

Me sequé una lágrima. Me metí en mi coche y grité , grité hasta sacar toda esa rabia dentro de mí.

 ¿Había sido tan capullo como para enamorarme y luego para romperme el corazón?




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