La visión

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Me miraste con delicadeza, con aquella mirada tan peculiar tuya con la que sólo tu sabes mirar. Vi un rastro de tristeza en ti mientras pronunciabas mi nombre, te acercaste lentamente a mí.


-Hola Jane- dijiste mientras yo intentaba no sonreír lo cual fue inevitable, el hecho de que estuvieras ahí me hacía sonreír.

Quedé en shock.

Mi sangre fluía, mi corazón palpitaba más rápido de lo normal, mi sistema nervioso se alteraba mientras mi respiración se entrecortaba sin duda yo te amaba.

Un impulso hizo que sacará las llaves de mi moto para subirme rápidamente a ella. Con agilidez encendía el motor sin mirar atrás comencé a conducir para nunca más volverte a ver.

No sé cuantos minutos fueron, pero, en un pestañeo estuve en mí casa.

Saqué un cigarrillo, mientras intentaba ordenar mis pensamientos lo cual fue en vano porque es más fácil callar a un pueblo que a la propia mente.

Di vueltas en círculos, mirando hacía la nada veía tu reflejo hinundandose de ti, sólo quería verte venir.

Abrí la cochera mientras guardaba mí moto.

Tome las llaves de mí casa, mientras metía la llave a la cerradura -recordé aquella vez en la que pensamos en vivir juntas y formar una familia, yo quería compartir mi vida junto a ti-

Labios RojosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora