40. Tal vez

97 3 0
                                        

Otra noche más que no termina de acabar y en la que vuelvo a trasnochar, pasando el tiempo con un lápiz poco afilado y un papel mojado.
Tal vez, y sólo tal vez, escribiendo a quien no lo merece.
Tal vez, y sólo tal vez, escribiéndote a ti.

Y por decir "tal vez", tal vez te eche de menos y me hagas falta en este mismo momento.
Tal vez, para mí, ya no sople el viento, porque tal vez mi viento era el aliento de tu respiración soplando en forma de ventisca muy cerca de mi boca.
Tal vez haya vuelto el frío, y estamos en pleno agosto.
Tal vez este próximo año San Valentín no sea tan feliz, ni vuelva a recibir unas rosas tan bonitas como la de los pétalos de tus labios cuando me besaban.
Tal vez no encuentre otro motivo, exacto o no, más que tú para escribir, porque, tal vez, y sólo tal vez, no haya más inspiración dentro de mí que la que salpicaban tus pestañas cuando tu risa explotaba cuacando tus ojitos de niño pillo.
Tal vez mi cama ahora se sienta vacía.
Tal vez, y sólo tal vez, no sea sólo mi cama quien se sienta vacía.
Tal vez el tiempo sepa curar las heridas que el propio tiempo a herido, tal vez haya sido el mal paso de los días los que hayan desgastado nuestros tobillos cansados de tanto estar cansados.
Tal vez vea el vaso medio vacío, incluso cuando está lleno a rebosar.
Tal vez nunca fue suficiente.
Tal vez nunca fuimos tan sobresalientes.
Tal vez el camino de migas se lo comieron las hormigas, y tal vez los bajos de esta base estén mal acompasados.
Tal vez nunca caminamos al lado.
Tal vez nos quisimos tan cerca que nos alejamos demasiado. De la realidad. De lo racional. De lo apropiado en el momento puntual.
Tal vez nuestro problema fue la casualidad.
Tal vez nos castigamos, me castigué, queriendo tanto.
Tal vez, y sólo tal vez, fue demasiado.
Hasta para mí.
Tal vez fui demasiado. La cantidad la eliges tú.
Tal vez no supimos valorar lo que estaba sobrevalorado, e infravaloramos aquello que no podía ser contado.
Tal vez cerramos demasiadas puertas intentando saltar por ventanas que daban a la parte muerta de nosotros mismos.
Tal vez bebimos demasiado ron barato, pocos besos, muchos orgasmos.
Qué poca cabeza.
Tal vez el principio sea el final y no quiero asumirlo.
Tal vez te esté superando, pero no quiero asimilarlo.
Tal vez esta no es la historia, tal vez sólo sea un drama con cara de comedia. Y se ría de mí.

Tal vez el olvido se abra paso, pero no quiero dejarlo.

Cartas al primer amorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora