El doctor pronto estuvo a su lado y le clavó la aguja sacándole la sangre necesaria. Louis intentaba escaparse pero sus movimientos eran detenidos por los enfermeros. A esas alturas las lágrimas fluían por sus mejillas creando un río hasta su cuello donde finalmente morían. Liam lo miraba arrepentido desde la otra parte de la consulta. Pero había sido una acción totalmente necesaria. Una vez que acabaron Liam fue a donde Louis pero este último lo ignoraba. Estaba enfadado, su amigo lo había traicionado y eso lo había molestado demasiado, no iba a perdonar esa traición tan fácilmente como Liam se había pensado. Había confiado en él y su mejor amigo le había fallado, por primera vez en la vida pero igualmente sabía que lo había hecho por él y se debatía interiormente si dejarse llevar por el dolor de ahora su brazo y lanzarse a los brazos de Liam a llorar mostrándose por primera vez tan débil; o dejar que su orgullo ganase y seguir enfadado un poquito más. Se estaba comportando como un chiquillo, y lo sabía, pero Liam merecía un poco de enfado para que no e volviese a hacer algo así jamás.
—Vamos Louis no podrás estar enfadado toda la vida, tampoco ha sido para tanto Lou—Le dijo Liam llegando hasta él e intentando poner carita de cachorrito. Su amigo intentó no reírse y seguir fingiendo que estaba molesto, pero una pequeña risa sobresalía por sus labios. Así que decidió lanzarse a su brazos en un abrazo y separarse al segundo fingiendo de nuevo falsa indignación.
—No sé si debería perdonarte, me mentiste —Dijo fingiendo falsa molestia. La verdad es que Louis sabía que ese día no abandonaría el hospital sin que le pincharan. Era como si algo en su interior desde que salió de la casa de Liam lo hubiera sentido, como un presagio de que pasaría.
Había rezado porque eso pasara pero a veces las cosas suceden sin que uno quiera. Y si son malas, en cierta forma son como un tipo de venganza por algo malo que tú causaste. Liam odiaba las cosas así. Que de repente de la noche a la mañana pasara algo que cambie tu vida radicalmente. Aunque por otra parte sumergirse en la rutina no estaba bien. Desde que conoció a Louis, aquella vez en la guardería cuando lo defendió de aquellos niños, supo que le regalaría su amistad hasta el confín de los tiempos. Sería su guardián, protegiéndolo de todos porque era el hermanito pequeño que nunca tuvo y eso que la diferencia de edad era de escasos meses.
Louis había estrenado ese día unas nuevas temperas que su mamá le había mandado desde Alemania. Parecía muy feliz y Liam quiso acercarse a ver si podía jugar con él. Louis era tímido y al principio no quería juntarse con Liam ya que tenía vergüenza. Pero el mayor rápidamente acabó haciendo que el ojiazul se sintiera a gusto con él. Y desde ahí jamás se habían separado. Claro, a todo ello había que sumarle que anteriormente Liam había defendido a Louis de unos abusones, conviertiéndose en su defensor personal. Pero su verdadera amistad comenzó el día de las temperas.
—Vamos Lou, todo esto es para que estés bien, ¿vale? El médico saldrá y dirá aque todo está bien y entonces tú y yo nos iremos a casa juntos y veremos una película de Marve, ¿te parece?—Le dijo Liam acercándose completamente a él y consiguiendo abrazarlo dulcemente de nuevo, Louis se sumergió en el abrazo. Liam era una de las personas que mejores abrazos daba junto con Niall, aunque odiara reconocerlo. Pero el rubio daba unos abrazos tan dulces que era imposible no amarlos. Su aroma te sumergía en una espiral de confianza y paz.
Liam se estiró y besó dulcemente su frente, rascándole el cabello dulcemente. Louis amaba que su amigo jugara así con su pelo.
A veces Liam poseía y transmitía esa paz que Louis no podía conseguir por sí sólo. Se complementaban sin necesidad de algo más que una bonita amistad. Liam tenía eso que a Louis le faltaba, y viceversa. Ambos mantenían una relación estrecha unida con lazos de plomo, hechos de amor. Un amor que había ido creciendo con el tiempo, y que todavía lo seguía haciendo y no tenía intención de parar ni hoy, ni nunca. Una amistad más fuerte que cualquier tormenta que pudiera pasar a intentar destruirla, porque para ellos siempre salía en sol.
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Accidental (Larry/Nouis)
FanfictionAU donde Louis es un poco putilla, se queda embarazado y no sabe quién es el padre.
