Capítulo 13:
Hoy, al fin hoy llegan las mejores personas que he conocido, hoy es mi cumpleaños y me encuentro más feliz que nunca en mi vida.
Las cosas con Dominik van tan bien que parece mentira, cada vez nos sentimos mejor con nuestra compañía y hemos tomado mucha confianza, hasta le he hablado de The sad teens club . ,al principio no le gustó que hablara de mis problemas a unos completos extraños pero después lo convencí y dijo que se alegra de que tuviera amistades tan bonitas con personas que me comprendieran tan bien, hasta le dije para presentárselos hoy en la noche que será mi cena de cumpleaños en mi apartamento.
Me he levantado a las 4 de la mañana de la emoción y, a pesar de que me he dormido a las 2 de la mañana, me encuentro más enérgica que nunca.
Tomo un chocolate caliente y me doy un retoque del tinte negro antes de salir a trabajar, antes de irme me pongo mis gafas y salgo.
La jornada transcurre normal, tranquila. Mi jefe me ha dejado salir temprano del trabajo gracias a que hoy es mi cumpleaños y Jane me ha regalado una bonita pulsera.
Jane se ha convertido en una gran amiga. Aunque no hablo mucho con ella y sigo siendo igual de reservada me siento cómoda a su alrededor y ya no me comporto tan fría como lo hacía en un pasado.
Llego a mi apartamento a las 9:45 de la mañana y me doy una ducha. Cuando termino de ducharme reviso mi teléfono y veo que tengo una llamada perdida de un número privado, con un poco de paranoia contesto de manera dudosa.
–¿Hola?
–¡Melanie! -escucho que gritan fuertemente, separo el teléfono de mi oído.
–¿Quién es?
–¡Soy yo! ¡Lindsey!
–¡Joder Lindsey! ¿Ya llegaste?
–¡Si! El vuelo ha salido muy puntual. Estoy tratando de encontrar a Andy pero al parecer se le ha acabado la batería porque no contesta su teléfono, y Ethan dice que su vuelo ha tenido retraso que seguramente llegue después.
–Está bien, iré ahora mismo a buscarte. Una pregunta, ¿por qué el número privado?
–A veces no pareciera que supieras que soy narcotraficante -dice Lindsey en un tono gracioso.
–Lo siento, no es algo en lo que piense todo el tiempo.
–Mueve tu trasero que no quiero esperar mucho tiempo -escucho cómo se ríe y no puedo evitar reírme junto a ella.
–Sabes, no sé por qué jamás se nos ocurrió alguna vez hablar por teléfono y por skype.
–Cierto, primera vez que escucho tu voz. Somos muy tontas, ¿no crees?
–Ni siquiera sé cómo luces, dime cómo estas vestida o alguna característica de cómo luces.
–Tengo el cabello marrón hasta la cintura, ojos azules verdosos, llevo un suéter morado, pantalones negros, un morral azul marino y tengo una cara de sueño que me está matando. Creo que con eso basta.
–Si, con eso basta. Igualmente te llamaré cuando llegue para que te acerques donde estoy.
–Está bien pero apúrate, necesito una siesta.
-Tranquila, no tardaré mucho -cuelgo la llamada.
Busco las llaves de mi auto y manejo camino al aeropuerto. Extrañaba la sensación de manejar. No manejo mucho ya que no salgo literalmente a ninguna parte que no sea la cafetería o salir con Dominik que siempre me pasa buscando, por eso no manejo mucho, pero siempre tengo mi lindo auto blanco a mi disposición cada vez que lo necesite por alguna emergencia.
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The sad teens club .
Teen FictionNombre:Melanie Hudson. Edad: 19 años. Ubicación: Hospital especial para enfermedades mentales de Texas. Diagnóstico: Esquizofrenia paranoide. Mi nombre es Melanie Hudson, tengo 19 años y crecí sin un hogar, mis padres me abandonaron cuando era apen...
