Capítulo 28

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Esther es la ultima en llegar al piso ¿quien se llevaría a Teresa así? ¿un fan loco? ¿un antifan? ¿Leo?, no, no puede ser Leo, "por favor que no sea lo que estoy pensando, que no sea Leo" piensa entrando en el piso. Allí las chicas están dando vueltas por la estancia, Sara tiene un buen golpe en el brazo además de un cabreo importante.

¿Que ha pasado?

Leo se la llevo manita, ¡ese pinche pendejo la secuestro! — responde Mane

¿Como?

Todo paso muy rápido, tocaron la puerta abrí y entro con todo la cogió se la puso en el hombro y salio por donde vino empujándome a mi por el camino, claro que yo le di sus buenos golpes, lo hubiera matado de poder....

— ¿Que hacemos? ¿avisamos al manager? — pregunta Gina

— No, dejémoslo a parte, esto es cosa nuestra — respiro y tomo la decisión — Vámonos

— ¿Donde? — pregunta Sara

A la fuente del problema

Tomamos un taxi y ponemos rumbo a la casa de VIXX, algo tienen que saber ellos de todo esto, Leo ha tenido que dejar alguna pista. Al llegar al piso los miembros están también nerviosos, no saben nada de Leo desde esta mañana que salio con una bolsa con ropa, no coge el teléfono y sus cosas siguen en su cuarto.

— Leo ha secuestrado a Sune

— Maldito loco — dice Ravi — ¿como se le ocurre hacer tal cosa? Ahssss

— Ahora lo importante es encontrarlos — pone cordura Ken — ¿alguien mas sabe de esto?

— Baek — digo--- pero no dirá nada, dios, no quiero ni imaginarme lo que podría pasar si Suho se entera...

Estan juntos, ahora si de verdad — acalra N al resto del grupo

Pasamos la noche esperando noticias de alguno de ellos, llamando a Leo como desesperados y poniendo su cuarto patas arriba intentando encontrar alguna pista de su paradero, nada, es frustrante.

Mientras tanto dos pisos mas arriba un Leo mas calmado se da una ducha de agua fría, le vendrá bien para calmarse, esta asustando a Teresa y no es precisamente lo que pretende. Después de la ducha intenta curarse el corte de la ceja y se frustra al no poder, no deja de sangrar, sale en busca del botiquín, Teresa lo mira desde fuera en su intento mientras lanza la botella del agua oxigenada contra el lavabo frustrado.

Déjame a mi

Dice Teresa sentandolo en un taburete de plástico que no sabe muy bien que pinta allí. Lo cura con cuidado de no hacerle demasiado daño, Leo la observa desde abajo, esta un poco roja pero muy pálida, la ha asustado y en su cabeza no deja de recriminarselo. Después lo dejo allí y sale a la sala pero no puede avanzar por los cristales rotos, Leo aparece con una escoba y un recogedor y con tal de estar lejos de el atraviesa los trozos arriesgándose a cortarse.

— Siento haberte asustado — silencio — Pero no me ha sentado bien tu confesión

— ¿Prefieres que te mienta?

— No, pero eso no quita que este celoso, ese titulo me corresponde a mi

— No te lo has ganado, Junmyeon si

Os habéis reconciliado muy rápido a mi ni siquiera me cogías el teléfono

— A el tampoco pero apareció en mi puerta hace tres días dispuesto a que lo perdonara y lo que hizo me gano

Distancia 10.184,52 kmDonde viven las historias. Descúbrelo ahora