Cuando connor se presenta en la puerta de mi casa, estoy no sé si asombrada o perpleja, lo observo sin mover un pie de mi cama y digo:
- pero tú...estás...¿qué te pasa, estás...ahm bien?
- ¿yo? Claro, ¿porqué no iva a estarlo?- sonríe y ágilmente se desliza hacia mi cama.
Siento el peligro en su mirada, y cuando mi cama se hunde ligeramente por su peso, me pongo nerviosa:
- yoo...¿ de què hablas? Tu cumpleaños es el miércoles ...
- si, pero mi fiesta no- me interrumpe, habla tan...seductor, lo extrañaba tanto.
- pero...tú...¿no estabas cabreado conmigo?- digo frunciendo la entreceja.
- lo estaba, pero uno no puede fastidiarse con una campeona por mucho tiempo...¿verdad?
No entiendo qué mosca le ha picado, pero no quiero saberlo...simplemente me siento agradecida porque ha decidido hablarme despuès de haber sido dura con él, sonrío de manera inevitable y asiento.
- entonces la campeona debe prepararse para asistir a la fiesta del idiota- digo fingiendo estar reflexionando.
- uhm...sí, eso debería hacer- afirma él divertido.
Me estremezco al observar la escena que se da a nuestro alrededor...es bastante retorcida; conmigo en pijama y connor sentado en una postura bastante sospechosa, si alguien entrara, diría que sucede algo raro entre nosotros.
Él se acerca más, invadiendo mi espacio personal, me estremezco y salgo de la cama hacia mi enorme armario, escojo ropa lo más rápido posible y me encierro en el baño, desde fuera, le oigo a connor decir:
- sabes...no me imaginaba estar en tu cuarto y verte cambiárdote delante de mí sin haber hecho nada.
- ahhamm...¿ni yo?- digo mientras me apresuro a meterme en mi diminuto top elástico. Con unos vaqueros rasgados y sandalias blancas, y alcanzo mi jersey gris.
Le añado algo de color a mi cara, delineador, rimel, colorete y pintalabio algo pálido. Me perfumo el doble y trato de hacer algo con mi enredada mata de pelo, me lo dejo suelto...algo es algo.
- lista- confirmo mientras me meto un chicle de ciruela a la boca.
- estás...
- ¿alucinante?- le interrumpo.
- en realidad iva a decir que estás olvidándote el móvil pero...- se encoge de hombros y hace un gesto disciplente, para restarle importancia. Ruedo los ojos sin perder mi tolerante sonrisa y digo:
- ya, bueno...el anfitrión no puede llegar tarde a su propia fiesta.
Tiro de él y lo arrastro fuera de mi cuarto, en parte porque me pone colorada verlo allí, invadiendo toda mi intimidad sin ningún recato.
Me despido de mamá con un beso mientras esta me susurra al oido:
- pillina- y me guiña un ojo sacaronamente.
Pongo los ojos en blanco y voy hacia el coche de connor.
Al llegar a su casa...acuden a mí todos los recuerdos de la primera y única vez que estuve allí, y sonrío para mis adentros.
Entramos, hay mucho ruido por el alboroto y la música. no se vé nada, las luces están apagadas y los muebles han sido movidos y reemplazados por una cama de saltar, que es bastante solicitada, pistolas de agua llenas de alguna especie de bebida con alcohol, gente subida a las mesas bailando, y otras distracciones, aparte, veo a todo el instituto, sólo espero no encontrarme con mi profesor de idioma, sería muy violento.
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Un Reto Por Una Apuesta
Teen FictionCuando Connor Brison "el mujeriego" por primera vez en su vida se ve rechazado varias veces por una chica, su reputación recae . Cuando Brooks Fieldman "la perfeccionista" le dice que no al chico que junto a ella ocupa el mejor puesto de popularidad...