Hoy es el cumpleaños de Connor, han pasado muchas cosas desde anoche; me desperté bastante abrumada esta mañana pero lo importante esss...¡que Sansome y yo seguimos juntos!, le expliqué que lo del beso no significó nada (no estoy yo tan segura), y que traté de apartarme en cuanto me dí cuenta, él estuvo bastante inseguro pero aceptó mis disculpas así que seguimos juntos.
No parece que hoy sea el aniversario de la muerte de mi abuela, Connor se ha encargado de que sea diferente esta vez, no es un día triste, y creo que verdaderamente lo he superado, gracias a él. Parece que por una vez ha hecho algo bueno inconsciente y desinteresadamente.
Hablando de cosas que no me puedo creer, ¡el baile es el sábado siguiente!, osea los premios pero para mí y todo el instituto es como un baile; este sábado lo dedicaré a encontrar el vestido ideal, tengo que estar radiante, no todos los días una es nominada a más de cuatro categorías.
No sé qué voy a hacer con el caso Connor, ese chico es un testarudo, y no tengo ni la menor idea de cómo voy a felicitarlo, me odia; otra razón más para apuntar en la lista de "razones para odiar a Brooks", seguro que él tiene una de esas listas.
Di me llama por videollamada, aveces la detesto simplemente cuando hace eso, que acabo de levantarmeeee.
- Dígame - respondo con voz marinera.
- Que sepas que el sarcasmo no es lo tuyo bichita...¿aún sigues así? En hora y media debemos ir a clase - me reprende.
- Exacto, yo sólo necesito veinte minutos para arreglarme- explico.
- Bueno lo que tú digas...¡oh Dios!, ayer creí que iba a morirme vendiendo galletas en todas esas casas, pero...- hace una pausa- conocí a un tío que estaba como mil quesos...
- Oye, a tí no te gustaba...
- Brooks no me interrumpas, se llama Noah , y me ha pedido mi número de teléfono; pero aparte de eso todo fue muy aburrido - abandona su tono emocionado y vuelve a sonar con voz remilgada - y...dime, ¿qué hicisteis vosotros?
- Di, agárrate bien; ayer llegué cansada y no pude contarte. Todo empezó cuando me senté al lado de Sansome en el autobús...
EN EL CUARTO DE CONNOR...
El móvil de Connor no paraba de vibrar en su mesita, ese molesto zumbido provocó que se levantara de mala gana.
- ¿Qué? - gruñó al contestar.
- Joder Brison, ¿dónde te has metido? Son más de las siete- sentenció Peter al otro lado del auricular.
- Mierda me he quedado dormido, ahora voy pringado. Deja que me de una ducha rápida, estoy hecho un puto asco.
Es lo que sucede cuando tu corazón roto se pudre poco a poco, que estás hecho un puto asco. Pensó con amargura antes de desnudarse.
EN EL INSTITUTO...
- ¡Brooks!, eh nena, ven aquí- llama Mase desde el pasillo.
Se me olvidaba que le había prometido dejarle mis viejos exámenes de álgebra aplicada. Los busco en mi bolso y voy a entregárselos, mientras lo hago mi mirada se cruza con la de Connor, está dos casillas más adelante con varios amigos. Estaba sonriendo y susurrándole algo a Sean hasta que tuvo que subir la mirada y alcanzarme. Nos miramos, siento cómo corren los segundos en el aire, ¿aire? ¿dónde hay?, ya ni corre por mis pulmones, contengo la respiración mientras nos observamos fijamente. Mi mirada dice felíz cumpleaños, y la suya solo un tosco gracias. Tengo que obligarme a dejar de mirar a esos intensos ojos turquesa y salir de mi trance, no se cuanto ha durado, quizá un segundo, quizá diez, quizá dos meses...¿quién sabe?.
Me paso el resto del día oyendo los molestos traqueteos de los alumnos que van por ahí y por allá cuchicheando sobre Connor: aula, aula, laboratorio, baño, comedor, aula, gimnasio, aula. Esos son en resumen todos los sitios en los que oí el nombre Connor Brison durante toda la condenada jornada. Para rematarlo Sansome ha estado evitándome, claro no le culpo pero eso no ayuda; y por si no fuera poco, he encontrado una nota en mi casilla de una persona que ha decidido relatarme sus siniestras fantasías conmigo, menudo día. Echo de menos los momentos en los que podía evadirme en la piscina durante cuatro hermosas horas, ahora parecen tan lejanos.
- Me lo tiraría sin dudarlo- dice Gina sin una pizca de vergüenza, entrelazando su sedoso pelo rojo entre sus dedos, mientras observamos pasar al chulo engreído de Connor junto con Gabe y Sean.
- Ya lo hiciste, ya te lo tiraste- gruño poniendo los ojos en blanco evitando gritar la última palabra.
- ¿Son celos lo que distingo?- me provoca Di.
- No son celos si la persona no siente nada- me defiendo.
- Entonces esa persona no eres tú - rebate Rose.
Todas se echan a reír. Les lanzo rayos con los ojos y me marcho, odiandome por tener unas amigas que más bien parecen granos en el culo, como sigan así tendré que reemplazarlas por unas escobas, son más útiles y mantienen la boca cerrada.
Camino hacia mi coche apaciguandome con mis pensamientos psicópatas cuando veo a Sansome, vaya, cualquiera diría que ya no existe.
- ¡Eh futbolista!...
- Hey nadadora, tengo entretenimiento. Hablamos luego.
Y se marcha sin mediar más palabra.
Me hace sentir como la peor persona del mundo, herirle es como herirme el doble a mí.
Claro que estoy celosa de Gina, ella no tiene ni que disculparse cuando hace algo mal visto por los demás, hace lo que le da la gana y con quien le da la gana, ¿cómo no iba a estarlo? Aveces soy tan correcta que solo hago lo que debe ser "correcto", y si me desvío un poco mi íntima amiga la conciencia va corriendo a tener sexo con su amante la culpabilidad en la cama de mi cerebro. Qué profunda Brooks.
Al llegar a casa tengo cena con mamá. Ella se marcha a "dar una vuelta por ahí", pero estoy más que segura de que tiene una cita; una no se pone esos pendientes de diamantes tan caros solo para "dar una vuelta por ahí". Seguro que cree que me parecerá mal, encima hoy, pero yo lo único que quiero es que sea felíz, no le debe explicaciones a nadie.
EN EL CUARTO DE CONNOR...
El móvil de Connor vibra mientras esté resuelve sus deberes, se apresura a cogerlo y lo único que responde es:
- Sí, estoy en casa.
Al cabo de quince minutos llega una rubia menuda a su cuarto, la deja entrar y sin más preámbulos se tiran a la cama entrelazados apasionadamente, sus cuadernos caen al suelo y a Connor se le ocurre que su día no ha estado tan mal después de todo, primero en el instituto y ahora en su cuarto, nada mal definitivamente.
EN EL CUARTO DE BROOKS...
Me paso toda la noche haciendo eso tan glamuroso que es estudiar (nótese el sarcasmo). Antes de acostarme me lleno de valor y le envío un mensaje de ¡feliz cumpleaños! a Connor, no contesta, cómo no.
Estrellitaa ♡
ESTÁS LEYENDO
Un Reto Por Una Apuesta
Teen FictionCuando Connor Brison "el mujeriego" por primera vez en su vida se ve rechazado varias veces por una chica, su reputación recae . Cuando Brooks Fieldman "la perfeccionista" le dice que no al chico que junto a ella ocupa el mejor puesto de popularidad...
