- Tu padre perdió...
- ¿tú crees? Yo diría que no, se fue de este mundo con un shinigami tan enamorado de él que cumplió hasta su última voluntad, siguió ganando a pesar de todo - su sonrisa se borra y solo se limita a decir
- de tal palo, tal astilla. Bien, entonces comienza.
Sin esperar mas me abalanzo contra Undertaker, en un segundo estoy frente a él y tan rápido como puedo tomo el contenedor con la comida y lo estrello en su rostro, este se hace pedazos y el hombre va dando traspiés hasta que se sostiene de un silla y se levanta
- Vaya, alguien empezó con bastante energía
Ignoro su comentario y con la misma velocidad de antes tomo un trozo del vidrio del contenedor que quedó en suelo y lo arrojo al hombre, mi puntería es impresionante.
El shinigami se toca el rostro y después observa su mano llena de sangre
- ¿no iba a pasar por alto aquella ocasión cierto?
- tú me provocaste, si no hubieras mencionado a Elizabeth no habría querido lanzarte algo, y si no lo hubieras detenido el vidrio en ese momento quizás hoy no te habría lanzado nada
- ¿Me culpa por no saber manejar su rencor?
- Te culpo por causar mi dolor
Undertaker abre ligeramente su túnica y la pasa por sus hombros hacia atrás, la tela cae por sus brazos hasta el suelo y entonces la veo, su guadaña.
- Ya lo dejé divertirse, es momento de terminar lo que empecé
Él hombre corre con la guadaña en la mano y no duda al momento de atacar, aunque no deja de sorprenderme lo esquivo fácilmente.
Su guadaña sube y baja una y otra vez acompañada de una risa un tanto enfermiza, en una de esas ocasiones logró arañarme el rostro, es una herida pequeña, sin embargo arde mucho.
- Deje de moverse, esto solo le va a doler un poco
Ya recorrimos toda la habitación, hay restos de muebles por todos lados, vasos, platos y trozos de tela rotos tambien, ya no puedo atacar, toda mi energía se centra en esquivar el arma, aunque lo he hecho de manera muy torpe ya que sin darme cuenta fui acorralado contra la pared.
- Hasta aquí llegó - susurra y por último solo observo el brillo de la guadaña resplandecer hasta mí, cierro los ojos esperando el impacto pero nada sucede, solo escucho el chocar de un metal con otro, abro los ojos y puedo ver que la guadaña del shinigami yace en el suelo. Unos pasos hacen eco en la habitación ambos giramos el rostro para observar a un hombre se anteojos y traje obscuro acercarse
- Así que tú lo tenías
Undertaker sonríe y haciendo un "gesto inocente" contesta
- Me atrapaste, pero fue una mentira piadosa
- Lo que sea, debes dejarlo libre ahora, es un demonio, hasta acá huelo la peste
- Pensé que eras tú el mas interesado en que desaparecieran todas esas bestias
- Estoy interesado en el orden, no hay ningún motivo para que lo mates
Undertaker borra su sonrisa y mirándome le dice a su "compañero de trabajo"
- Tú no entiendes Will... no lo hago por mi, todo esto es por él y nada mas por él, yo lo amaba mas que cualquier persona en todo este mundo, incluso ahora sigo amándolo
- Claro que te entiendo, antes jamas lo habría comprendido, pero ahora sé lo que alguien puede llegar a hacer por amor por que me incluyo en ese grupo de personas, yo daría todo por la persona que amo
- ¿Grell...? - pregunto sin pensar y ambos shinigamis me observan
- Sí joven Phantomhive, Grell Suttclif
- Me alegro por ustedes - respondo con una sonrisa
- ¡vaya! Hasta que se le hizo a la rojita, por desgracia no es el tema que nos importa ahora, Undertaker sube su brazo y estruja mi cuello con su mano
-¡No! - escucho gritar a Will y puedo verle correr hasta nosotros
- Suel...tame - balbuceo mirándolo a los ojos
- ¿Porque debería?
William llega a donde estamos pero con la mano que el peliplateado tiene libre le propina un golpe que lo arroja al otro lado de la habitación
- ¿Sabes que... No necesito respirar... Cierto?
Digo con un poco de dificultad, ya que realmente no lo necesito pero el hecho de que me apriete la traquea me impide hablar bien
- Nadie dijo que quería ahorgarte - responde el hombre con una sonrisa en rostro y entonces siento como empieza a aplicar mas fuerza en mi cuello, luchando con mis huesos para triturarlos, William se acerca una vez mas pero esta ahora mas tranquilo
- Undertaker sueltalo
- No
- No tienes que matarlo
- ¡Claro que si! Si no lo hago regresará con esa basura y su padre... Él solo quería...
- Que su hijo fuera feliz - interrumpe Will con calma - ya has hecho mas que suficiente, lo has mantenido junto a ti demasiado tiempo, tú y yo sabemos quien es su verdadera felicidad, si tu unico interés es realmente cumplir la voluntad de ese humano debes dejar a Ciel libre - pasan varios segundos en los que Undertaker mantiene su mano alrededor de mi cuello
- Under, no tienes por que hacer esto, él ya se fue hace mucho y estoy seguro de que su alma esta tranquila sabiendo que su hijo pudo reencontrarse con un sentimiento tan bello como el amor, aunque se nos dificulte creerlo es verdad, se aman. El demonio ha seguido buscándolo, no hay día que no busque a Grell en un intento de encontrar algo de información sobre el paradero del muchacho - El shinigami afloja levemente mi cuello, las lágrimas aumentan y mirándome habla entre sollozos - ¿de verdad lo amas?
- Con cada fibra de mi ser - respondo con dificultad pero sin dudar - Lo amo... Y lo amaré hasta el fin de los tiempos...
Undertaker me mira y justo antes de soltarme dice - eres idéntico a tu padre - Lo sé - respondo
- Contaré hasta diez... Y mas les vale que estén muy lejos de aquí. No quiero volver a escuchar el apellido Phantomhive.
-Under...
- ¿No me escuchaste? ¡Largate! ¡Vete! Solo... vete... y no vuelvas
- ¡Solo escucha!
- Uno... dos... tres...
- Undertaker...
- ¡Si no te largas te mataré!
Sus facciones muestran odio, enojo, y desesperación pero en sus ojos abunda la tristeza
- Gracias... - susurro y sin mas corro a donde esta Will esperándome con la mirada fija en Under
- Cuatro... Cinco... Seis... - la cuenta del peliplateado sigue resonando tras nosotros, es solo un eco que viaja a través del pasillo, no me gusta admitirlo pero una parte de mi quiere regresar y consolarlo pero sé que si lo hago jamas veré a Sebastian.
Poco a poco siento como mis pulmones se van llenando de aire fresco, la luz y el viento entran por las ventanas. Vaya que ha pasado mucho tiempo,todo es distinto ahora, los pisos, la pintura de las paredes, los muebles. En mi época todo era mucho mas elegante. Mientras corremos decido entablar una conversación con el shinigami
- Will ¿cuanto tiempo ha pasado?
El me mira por una milésima de segundo y después contesta - casi ciento veinte años
-¿tanto?
- duraron lo que un parpadeo
- Quizás para ti... ¿Y Sebastian? ¿Donde está?
- no te preocupes, Grell fue a buscarlo.
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YUANFEN
FanfictionSebastian Michaelis, el mayordomo perfecto ha roto las reglas del inframundo al enamorarse de su contratista y ahora ambos deben pagar por su traición, sin embargo ninguno de los dos se resignará tan fácil.
