Dulce estaba decidida a averiguar que pasaba con Leo y quien era la chica de quien escribía, además tenía que saber cuáles eran sus verdaderas intenciones con April, a pesar de odiarla por alejar a Leo de ella, no le parecía justo que jugara con sus sentimientos, ese no era el hermano que recordaba.
Cerró la computadora y se retiró a su habitación esperando a que Leo llegara para poder hablar con él.
Para cuando Leo llego a casa Dulce había sido vencida por el sueño y dormía plácidamente y no pudo notar la llegada de su hermano.
Al momento de despertar, Dulce noto que ya era muy tarde y seria seguro que todos durmieran, decidió intentar hablar con Leo a pesar de ser muy tarde. Camino a su habitación y abrió la puerta con mucho cuidado y en total silencio, encontró a Leo recostado en su cama pero para su sorpresa estaba despierto.
- Leo ¿Podemos hablar?
- Si, dime
Dulce estaba nerviosa y con un poco de miedo, pero se dio valor a sí misma sabiendo que después de hacer las preguntas que tenía en mente Leo sabría que tomo su computadora y vio sus archivos, pero tenía que hacerlo.
Se sentó junto a Leo que permaneció recostado en la cama.
- Tengo que preguntarte algo
- Adelante
- ¿Cuáles son tus intenciones con April?
- Estamos saliendo, eso es todo
- ¿Qué tan serio es?
- No lo sé con seguridad
Dulce buscaba una respuesta más clara, pero Leo no se la daba, decidió ir directo al punto que le interesaba.
- No juegues con sus sentimientos
- Yo creí que ella te desagradaba
- Eso es cierto, pero aun así, no me parece justo que juegues con ella
- ¿Por qué dices que juego con ella?
- Porque estás enamorado de otra chica ¿Cierto?
- Claro que no
- No me mientas
Ella estaba enojada por la reacción tan deshonesta de Leo, ella sabía que mentía, había leído lo que sentía por alguien más y el hecho de que Leo no le dijera la verdad solo hacía que se molestara más con él.
- No te miento, no estoy jugando con ella, lo prometo
- ¿Y la otra chica?
- ¿Cuál chica?
Leo se sentía acorralado y solo quería escapar, en sus palabras se podía escuchar la desesperación y el deseo porque esa discusión acabara, pero Dulce no estaba dispuesta a irse sin una respuesta.
- De la que hablas en tu diario
Ahora el molesto era Leo, en cuanto escucho la palabra "diario" supo que Dulce había estado viendo sus archivos personales.
- ¿Cómo sabes tú de mi diario?
Dulce sabía que en algún momento le haría esa pregunta y también que debía responder con total seguridad.
- Lo leí
- ¿Por qué hiciste eso?
- Porque quise saber que escribías y encontré un escrito donde hablas de estar enamorado de una chica
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No pude evitar amarte
RomanceEl amor es un sentimientos que no puede ser detenido, no importa los obstáculos que tengas enfrente. Dulce debe encontrar el camino para llegar al corazón de su amado.