—Soy Bryan... ¿N-no me recuerdas, Ailiz?
No recuerdo mucho, pero ese nombre se me hace muy familiar...
—La verdad es que no...
—Oh, vamos. Tienes que recordarme...
—Lo siento, no te recuerdo.
—Vamos, haz un esfuerzo, no puedes olvidarte de mí... —suena dolido y me da pena, así que hago todo lo posible por recordarlo.
Nada. Ni un solo recuerdo llega a mi mente. Nada.
—Lo siento —respondo negando con la cabeza, mirando al suelo.
—¿No recuerdas lo que pasó? ¿Lo que pasamos?
—Ehm, no. Por favor, entiende que no puedo recordarte ni a ti ni lo que pasó —digo ya hartándome de este incómodo cuestionario.
—Oh por favor —al parecer no se cansa— yo sé que recuerdas pero no quieres reconocerme... —da un paso hacia mí— ¿Un nosotros? —otro paso— ¿Nuestra vida? —otros dos pasos más y yo voy retrocediendo.
Jo, jo. Alto ahí hombre. No más pasos.
—Mira, te me haces familiar y hasta aquí puedo ayudarte diciéndote ¿va? ¿Quieres dejar de insistir con eso? —digo hastiada de esta situación.
Me sorprende al seguir avanzando más rápido hacia mí. Instintivamente coloco mis manos delante de mí para que pare.
—H-hey, si sigues avanzando voy a gritar muy fuerte —trago saliva nerviosa. Estoy con los pelos de punta con esta situación. No logro recordar al chico, pero éste no deja de insistir—. Y no creo que te guste...
—¿En serio lo harás? —y ahora me mira desafiante— Oh, por favor Ailiz. Te conozco más que cualquier otra persona.
Esto último me deja algo fuera de lugar.
Vale, si me conoce tanto, y si, por lo que me ha insistido en recordarlo, es muy importante para mí... ¿Cómo es que lo he olvidado?
Mientras pensaba esto, él llegó hasta mí y yo caigo sentada a la cama, mientras él coloca sus manos sobre mis hombros.
—¿Q-qué haces? —no puedo evitar ponerme nerviosa, ya que mi cuerpo reacciona solito.
—Hey —nota mi nerviosismo y comienza a masajearme los hombros—, no te pongas nerviosa —algo imposible, ya que lo estoy—, nunca te haría daño.
Algo dentro de mí dice que es mentira eso.
—Bueno, pues... sea lo que sea que digas no me importa —trato de levantarme mas no puedo —. Suéltame ahora —alzo mi mirada, y logro ver que su mirada está puesta sobre mis labios.
—Te haré recordar ahora...
Dicho eso se inclina poco a poco hacia mis labios mientras mi mente se nubla completamente;y justo cuando estoy perdiendo más que nunca los nervios, a piel de flor, Mark aparece.
#PrimeraParte. Espero os guste :3
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Distant memories
Random¿Era un sueño? No. No lo era, y lo sabía. ¿Que quién lo sabía? Ella. Ella lo sabía perfectamente. ¿Cuándo comenzó? Comenzó cuando todo terminó. ¿Muchas incógnitas? Ah, eso. Se resolverán en cuanto la conozcas. Es como tú y como yo, pero a la vez no...