"Verdadera prometida"

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- ¡Gurin-sama no corra por los pasillos de esa forma por favor! -Me gritó Maylene, mientras me perseguía.- ¡Se va a hacer daño! -No paré mientras que no dejaba de reír tampoco.

- ¡Gurin-sama! Qué susto me ha dado- Dijo un asustado Finnian. - ¿Por qué corre? -Me puse detrás suya.

- ¡Finnian no dejes que Gurin-sama escape! -Miré a Finnian seria. Sabía que la haría caso, así que volví a correr, huyendo del rubio. - ¡Gurin-sama deje de correr! -Imploró volviendo a gritar.

- ¡NO PIENSO PONERME OTRO VESTIDO! -Chillé como una niña pequeña. Aunque la huida tampoco sirvió de mucho pues luego terminé estampándome.

- ¿A dónde crees que vas? -Me preguntó una voz de una forma tenebrosa.

Mire hacia arriba encontrándome a un Sebastian con una sonrisa tenebrosa, a lo que di unos pasos atrás.

-Sebastian, ¿sabes que te quiero? -Intenté salvar mi culo, pero como esperaba, no funcionó.

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-Te ves muy bien Gurin-sama- Me dijo un tanto burlón Sebastian, mientras me encontraba demasiado ocupada matado al vestido con la mirada. Lo rajaba tranquilamente en mi mente.

- ¡Cállate! ¿¡Por qué narices tengo que llevar un vestido?! Siempre me dejáis llevar mi ropa normal- Me quejé entre pequeños bufidos.

Ya llevaba una semana en la mansión con Ciel, aunque no lo solía ver ya que estaba encerrado en su cuarto gran parte del día ocupado con sus casos o se iba a fiestas importantes, aunque supongo que eso es lo que hace "el perro de la reina".

Hoy me obligaron a usar un vestido largo para saciar el frío de invierno siendo este de color blanco con algunos toques dorados, también tenía algunas rosas dibujadas decorándolo. De zapatos me pusieron unos tacones de color oro. Todo ello acompañado por un poco de maquillaje. Mi pelo esta vez estaba suelto y echado hacia atrás con una diadema hecha de oro.

-Hoy una persona importante que conoce a My Lord viene a visitarnos- Lo miré un tanto extraña.

- ¿Quién viene, la reina? -Pregunté cansada. Odiaba estas cosas, tener que vestir de forma elegante y soportar a gente desconocida diciendo cosas de ti sin siquiera saber quién eres realmente.

-Eso lo sabrás en na-. -Antes de que pudiera seguir contándome lo que iba a suceder un grito se hizo presente.

- ¡SHIERU! -Me giré y una chica de unos trece años o menos, demasiado aniñada he de decir, con un vestido rosa chillón, ojos grandes y verdosos, cabello rubio con forma de remolino en cada coleta que llevaba apareció como si nada.

- ¿Esta quién es? -Dije algo asqueada, con solo verla sabía que me iba a caer mal.

Cuando Ciel apareció esa chica se le lanzó encima, casi matándolo, y seguramente ahorcándolo. Esta noche comenzaría a hacer un funeral en su honor...

Sentí una punzada en el pecho al ver que el chico no apartaba a aquella babosa rubia ante aquella muestra de afecto.

-Elizabeth, suéltame, me ahorcas- Dijo Ciel un tanto cansado, y molesto. <<No la apartas pero tampoco la quieres cerca... Como me alegro de no tener parche porque sería tan bipolar como tú>> Pensé enfadada.

-Ups. -Rio tontamente, tanto que me entraron ganas de golpearla, y lo soltó. Luego me giró a ver y noté como me miraba con celos. -¿Ella es... ? -Preguntó ya no tan contenta, a lo que no pude evitar sonreír.

-Mi nombre es Gurin, encantada señorita.- Me acerqué a ella y, al llegar donde estaban ellos, le extendí la mano aunque ella no correspondió. -Vaya, que buenos modales con los que cuenta, madame- Dije burlonamente.

- ¡Cállate! Shieru, ¿quién es ella? -Miró a Ciel esperando explicaciones. Como si fuese su mujer y lo hubiese pillado con una chica subida en sus piernas contoneándose, básicamente.

-Qué infantil. -Murmuré sin importarme mucho que me escuchasen. Supe que Sebastian soltó una pequeña carcajada.

Había logrado hacer reír al mayordomo, punto para mí.

-Ella es Gurin, mi... Invitada- Ella se veía sorprendida, como si fuera la primera noticia en la mañana, a lo que la miré divertida. -Gurin- Lo miré seria. -Ella es Elizabeth Midford, mi prima y prometida- Lo último lo dijo con algo de asco. Noté como las punzadas eran más fuertes, aunque traté de esconderlos.

¿No que yo era la prometida?

-Encantada otra vez, señorita prima- Me fui a mi cuarto a paso lento, sin levantar sospechas. << ¿Qué mierda me pasa? >> Me pregunté mientras me tiraba a mi cama. Me di la vuelta para acabar bocarriba y puse una de mis manos en mi rostro escondiéndolo. << ¿Por qué me siento tan rara? >>

Últimamente me sentía extraña. Cuando me encontraba a solas con Ciel o estábamos en la misma habitación acababa sonrojándome mientras que mis nervios se ponían a flor de piel. O, ahora, cuando me presenta a su futura esposa siento punzadas en mi pecho, por la zona de mi corazón.

He oído o leído muchas veces cosas de este estilo, pero no creo que este sea el caso, osea, no creo que me haya enamorado tan rápidamente, ¿no? Como mucho podría llegar a ser que me está comenzando a gustar pero...

En ese momento pensé lo peor. << ¿Y si me he enamorado de él? ¿Qué puedo hacer? Si se lo digo me rechazará claramente, y si no se lo digo se casará con Elizabeth, ¡Ah! ¡No entiendo nada! ¿Qué narices tengo que hacer ahora? >>Grité en mi cabeza para luego, con mis dos manos, empezar a enredar y alocar mis pelos. La diadema acabó yéndose a volar.

Varios golpes en mi puerta me sacaron de mi mundo.

-Adelante- Dije algo hundida ante todo lo que estaba comenzando a pasar. La verdad no me apetecía ver a nadie pero no podía evitarlo.

En ese momento no me di cuenta de que en ese momento todo cambiará para siempre.

-Gurin, ¿te sientes bien? Elizabeth quiere conocerte y pedirte perdón por ser tan ruda- Dijo mientras se acercaba a mí y se sentaba en un extremo de mi cama. Yo me di la vuelta, bocabajo. Ya comenzaba a notar otra vez esos malditos nervios.

-Estoy bien, no necesito conocer a nadie y mucho menos su perdón- Dije intentando sonar como si fuese yo. ¿En serio me he enamorado de mi supuestamente prometido pero a la vez prometido a otra chica?

-Gurin, mírame- Lo miré pesadamente. Entonces noté unos labios chocar con los míos, mientras mis ojos se abrían más.

<< ¿Qué? >>Fue lo primero que pensé.

Pasado muy presente (Ciel Phantomhive) [EDITADA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora