•Narrado por Cameron.
No podía dejar de pensar lo ridículo que fui el día de ayer, ponerle el pie a ella solo para encajar con los demás, solo pensaba en mi mismo.
¡12 de la tarde! Ya no iba a llegar al instituto, probablemente solo faltaba 1 clase para que se acabara el día, preferí quedarme en mi cama, acostado viendo una película. Cheque mi celular y tenía muchos mensajes y llamadas perdidas de Richard, mi mejor amigo. -¿Por qué no viniste al instituto?- se escuchaba la voz preocupada de Richard, -Me acabo de levantar-, era la verdad, -Está bien, príncipe durmiente- los dos nos soltamos a reír, -¿Por qué me llamaste?-, dije, tenía curiosidad, -Porque hoy quiero que vayas a mi casa, compremos pizza y veamos alguna película, como en los viejos tiempos, ¿te parece?-, preguntó, -Si claro, no tengo nada mejor que hacer-, río y dijo, -Nos vemos a las 4-, colgó.
No era de los típicos chicos a los cuales les encantaba ir a fiestas y siempre tenían una a la que asistir, la verdad me habían invitado a demasiadas, pero no tenía demasiadas ganas de ir, siempre me estresaba por la cantidad de gente que había, no era muy de mi agrado estar en un lugar encerrado con demasiadas personas.
Hacía demasiado frío, estaba nevando, decidí tomar mi chaqueta y las llaves del coche y de la casa, a decir verdad, creo que iba a llegar algo tarde.
En camino a la casa de Richard, logre ver a alguien debajo de un árbol, llorando sin consuelo alguno, me sentí con la necesidad de bajarme y ver si necesitaba algún tipo de ayuda. -¿Por qué estás aquí, está nevando y te puedes enfermar?- todavía no reconocía a la persona por la cual llegaría tarde a casa de Rich, -Son temas que no te incumben-, ¿Qué? ¿Era Savanah Winter? La chica a la cual le había metido el pie solo por hacer reír a ese grupo de inmaduros, me dio demasiada tristeza verla llorar, no me gustaba ver llorar a nadie, pero ella era diferente.
-Oh, vamos solo quiero ayudar-, prácticamente escupía palabras sin pensar, -Claro, primero me haces pasar un ridículo frente a toda la escuela y luego te quieres disculpar haciéndome un favor, eso no funciona-, con eso está realmente claro que no sería fácil hacerla hablar, es demasiado difícil, -Pues solo quiero ser buena persona- fue lo primero que se me vino a la mente, no se controlar mis impulsos, algo cuando estaba con ella me hacía sentir seguro, sentía algo en el estómago, de seguro por lo que comí en la mañana, unos tacos, pero no era por ella, o eso quería creer, -¿Tú también me harás menos por lo de mi papá como todos los otros?- sus palabras las dijo entrecortadamente, sentí como todo alrededor de repente se congelaba, -No, yo no soy así, y enserio lo de ayer fue...- quería decirle que no había sido mi intención, que había sido un completo tonto, que no debí hacer eso, la deje en ridículo, creo que tiene más que suficiente en su casa para hacerla pasar más daño todavía, había sido muy cruel, pero me interrumpió, -Si no te vas llamaré a la policía- si claro, ¿qué les iba a decir? Que un chico llego para intentar ayudarla porque su papá la dejo afuera de su casa nevando y que el chico solo quiere ayudar pero que es demasiado insistente y terca que no quiere que nadie la ayude, -¿Con qué la llamaras?- su teléfono, pensé, -Con mi celular-, claro, eso no me intimidaría, de seguro ni siquiera traia batería,-¿Acaso traes batería?- al momento prende su celular y se vio en su cara que no tenía otra opción, -Realmente no, me rindo- Cameron siempre acierta, -Sube a mi auto, te puedo llevar al doctor, estás ardiendo-, no se veía nada bien esa chica, -Está bien, pero no te perdonare lo que hiciste, Cameron-, sus palabras fueron como gloria, gracias, gracias, gracias. Le abrí la puerta del copiloto, lo cual hacia muy pocas veces y conduje hasta el doctor, me estaba preocupando esa chica.
-Eres muy linda-, ¿¡NO LO PENSABA DECIR EN VOZ ALTA?! Oh no, todo mi esfuerzo se había ido en vano, ella era linda pero como se lo tomaría, a mi no me gustaba, o bueno, no sabía, no podía ser, ella no me gustaba. -Gracias- sonó realmente calmada, eran raras las veces que yo decía a alguien que era linda, nunca lo había hecho, solo con mi mamá y hermana, pero no con ninguna chica, era todo lo contrario, ellas me lo decían a mi. Ella era diferente a las demás.
-Tienes una terrible fiebre Winter, también tienes una bacteria en el estómago, no dudes que esta semana vomitaras demasiado, tú eliges, te pongo una inyección o medicamentos-, vi la cara de Savanah, era algo entre asustada y contenta, pero la verdad, no podía esperar más de esta chica, era impredecible, -Una inyección-, dije, ella se tardaba demasiado en responder, -Claro, ya se la pondré-.
Después de que el doctor le puso la inyección, salimos y la verdad, quería seguir estando con ella así que le dije que por mientras podíamos estar en mi casa, por mi no habría ningún problema. En cambio ella me pidió que la llevara a casa de una chica, que al parecer era su mejor amiga, la cual no recuerdo su nombre.
Llegando a casa de la chica rápidamente nos bajamos y Savanah me abrazo, parece que estaba muy débil. -Oh, Dios, ¿qué te pasó Sav...-, de pronto, su amiga me mira de arriba abajo, -Cameron, que sorpresa, bueno, la fiesta de acabo, puedes dejar a Sav en el sillón. Muchas gracias- Sin pensarlo, lleve a Savanah cargada hasta el sofá. -Gracias Cameron- escuché decir a Savanah antes de que cerrara la puerta.
"Llamada de Rich", lo había olvidado, por completo, estar con ella era como si todo alrededor era diferente, extraño. -Hey, ¿que sucedió?-
-Nada, se me interpuso un inconveniente, llamado Savanah Winter-
-Jajaja, si claro-
-Enserio, la encontré temblando y llorando afuera de su casa, la lleve al doctor y la acabo de dejar en casa de una de sus amigas. Más que un inconveniente fue algo lindo-
-Cam, sabes que ella tiene problemas, es mejor que no tengas compromisos con ella- El tenía razón, me traería problemas.
-Está bien, solo quise ser amable, gracias por tus grandiosos consejos- dije con mucho sarcasmo y colgué.
Ella me hacía sentir diferente, me hacía dueño del tiempo y congelador del presente, ella, eso era lo que necesitaba.
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Eres mi héroe.
Romantik¿Realmente está enamorado de mi, o solamente está teniendo compasión? Esa es la pregunta que me hago cada día. Odio la vida que me tocó, veo a todas mis amigos con sus padres perfectos, y yo soy la única tonta a la cual le hacen bullying. ¿Podrá eso...
