Es lo correcto.

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•Narrado por Savanah.
¿Cómo se le ocurrió que lo besaría? Cameron Mathew, besar a Savanah Winter, imposible. Es como si dijéramos, popular con la chica a la que más bullying le hacen en el instituto. No suena lógico.

Caminando para la casa de Alice, recordaba ese momento, ese preciso momento en el cual nuestros ojos se encuentran, como si nos viéramos por primera vez, sus ojos brillaban de una manera que hipnotizaría a cualquiera, cualquiera que no sea Savanah Winter, claro está. Se fue acercando a mi rostro, y yo le doy una cachetada como auto-reacción, no me podía besar con él, sus labios eran tan deseables, pero tenía demasiado orgullo, reaccione de esa forma.

En camino a la casa de Alice, empieza a llover. De un momento a otro estoy completamente empapada, que más da, iré caminando.
-Hola, señorita- esa voz.
-No te quedo en claro que no quiero hablar contigo, y, acaso, ¿me estás espiando?- Cameron siempre tiene que aparecer.
-No, no me quedo en claro, no dejaría de hablar contigo, eres perfecta, y si, si le quieres llamar así, te estoy espiando- me mira con esa sonrisa tan pícara.
-Cállate Cameron-.
-Solo déjame explicarte lo que sucedió, por favor-.
-No, no quiero escuchar nada que provenga de ti- empiezo a temblar, tenía demasiado frío.
-Está lloviendo, te puedes enfermar-.
-A ti no te interesa lo que me pase o deje de pasar-.
-En realidad si-.
-¡YA DEJA DE CONTRADECIRME CAMERON!-
-Me encanta cuando te enojas-.
-A mi me encantaría que te fueras y me dejaras sola-.
-No, no aceptó tu oferta, pero gracias-.
-Caminare, y es mejor que te alejes de mí, ¿entendiste?-.
-Hace unas cuantas horas estábamos a punto de basarnos, pero alguien tiene un fuerte carácter-.
-Adiós-.
-Como veo que no accederás fácilmente- se baja del auto, por lo cual retrocedo y de repente me carga y yo empiezo a golpear su espalda, lo cual era inútil, él solo reía a carcajadas.
-¡CAMERON BÁJAME YA!-
-Déjame pensarlo, no-.
-Te odio Cameron, te odio-.
-Deberías comenzar a amar más a la gente y dejar tu odio a un lado, ¿no crees?-.
-Cállate y bájame-, él solo reía cada vez más fuerte.
Abre la puerta del copiloto y me suelta adentro de su carro, el cual olía a el, ese perfecto olor era como una droga para el olfato. Pone el seguro de niños, lo que me faltaba.

-Cameron, ya déjame bajar-.
-No lo haré, esto es muy divertido-.
-Te acusare por violación-.
-No he abusado de ti- me voltea a ver y sonríe, -Todavía- le doy un manotazo y luego empieza a reír a carcajadas, -¡Solo juego!-.
-Estoy en contra de mi voluntad-.
-Si, eso no importa. ¿A donde quiere que la lleve, señorita?-.
-Lejos de ti-.
-No se en donde queda eso señorita, será imposible llegar a su destino, tengo algo mucho mejor- comienzo a reír, este chico está loco. Enciende su motor y arranca.
-¿A dónde vamos?-.
-A un lugar-.
-Cameron, enserio-.
-Lo digo enserio-.
-Si claro-.
-Lo verás cuando lleguemos-.
Voy viendo el paisaje, que más da, no puedo escapar de una u otra forma, es un tonto. De repente siento que apaga el carro.
-Llegamos-.
-¿En dónde estamos?-.
-Señorita Winter, estamos en la casa de Cameron Mathew-.
Su casa era genial que me dejo con la boca entreabierta, era color blanco, y por dentro tenía muchas habitaciones.
-Es mejor que me vaya, no quiero estar en el mismo lugar que un inmaduro-.
-Entonces no te juntes con Richard-.
-No hablo de eso, tonto-.
-Ah, creo que entendí, te diré. No tienes a donde ir, soy tu única salvación. Te prometo que cuando pare la tormenta te llevo a donde tú quieras-.
-Está bien, no me queda otra opción-.
-Nunca queda otra opción si estás con Cameron-.
-Cállate y no molestes-.
-No es un buen trato-.
-Cameron, ¿por qué lo hiciste?-.
-¿Hacer qué?-
-Intentar besarme-.
-Sav... eres irresistible-.
-Dicelo a alguien que te crea-.
-Cameron, ¿verdad que Savanah es irresistible?-me comienzo a reír y el se pone del otro lado, simulando que habla con otra persona, -Oh, claro Cameron, es completamente irresistible-.
Los dos nos soltamos a reír, comenzamos a hablar de cosas sin sentido, nuestro género de música, cómo se convirtió en alguien popular, lugares, cultura, viajes, etcétera.

-Creo que ya debo de irme-.
-Ya pasó la tormenta, eres libre de irte-.
-¿No me llevarás a casa?-.
-Pensé que no querías que estuviera contigo- voltea y me arquea una ceja, ese hombre es tan perfecto... no Savanah, no.
-No quiero, pero me tienes que llevar a mi casa, lo prometiste-.
-Nunca rompo una promesa-.
-Vamos-.
Salimos de la casa y nos subimos al auto, prende el radio y cantamos.

Me deja en mi casa, mi papá no estaba, como siempre. Entro y me pongo una pijama.
Estar con Cameron era genial, te comprendía y te daba consejos, se me olvido por completo todo alrededor, estar con él era mágico.

Eres mi héroe.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora