•Narrado por Savanah.
-¡¿QUÉ HORAS SON ESTÁS DE LLEGAR?!-, dice mi papá, sentado en el sofá.
-Son las dos de la mañana, tampoco seas exagerado-, digo y volteo los ojos.
-Ja, dos de la mañana. ¿¡CREES QUE ESA HORA NO ES TARDE?!-.
-En mi defensa, no soy una niña, en un mes cumplo 18, por si no te habías dado cuenta-.
-No, fíjate que no me había acordado, como quiera no te haré nada y te la pasarás en la casa encerrada-, toma su lata de cerveza y le da un sorbo.
-Claro, como te ibas a acordar, si todos los días te la pasas tomando, casi nunca llegas a casa y me dejas sola. Nunca haz estado ahí cuando te necesito-.
-Estás castigada, no vas a salir de nuevo hasta nuevo aviso-, y mi "papá" me señala con el dedo.
-Eso ya lo veremos-.
-No me retes señorita, que nunca más te dejaré salir-.
-Tú, simplemente... no eres mi padre-.
Subí las escaleras lo más rápido que pude, ignorando los gritos llamándome de mi "papá". Al final, llegue a mi cuarto, cerré la puerta con seguro, se empieza a nublar mi visión y me doy cuenta que me estoy ahogando con mi propio llanto, sollozando, deseando tener otro padre.
Poco a poco, abro mis ojos, dándome cuenta de que me cuesta trabajo abrirlos por completo. Checo el reloj que tengo colgado en la pared, marcaba las 8 de la mañana, dormí muy poco para ser sincera. Voy al baño para checar mi rostro y me doy cuenta de que mis ojos están completamente hinchados y rojos por tanto llorar. Mi voz está rota.
Me coloco a un lado de la ventana, dándome cuenta que el carro de mi papá no está, sintiéndome con una gratitud increíble, si por mi fuera, no viviría en esta casa, y creo que eso ya lo tengo muy presente.
Bajo a la cocina, mi estómago rugía, como si pudiera hablar, aunque creo que estoy delirando, me está haciendo daño todo esto. Preparo algo normal, nada fuera de lo común, un sándwich. Me siento sin ninguna preocupación en la barra y comienzo dándole una mordida a mi desayuno. Termino y me voy al sillón, en el cual siempre hay una cobija.
Tocan al timbre, seguro es mi papá, o alguien que viene a dejar algo.
-Sav, ¿qué haces en pijama?-, dice Cameron.
Lo olvidé por completo, hoy a las 10am tenía que estar lista, pero supongo que ya se dio cuenta.
-Lo olvidaste, ¿verdad?-, y Cameron levanta una ceja.
-¿Te digo la verdad?- no le podía mentir.
-Si, eso prefiero-.
-Bueno, primero pasa y acomódate-.
Cam, va y se sienta en el sofá, mirándome con una mirada indescriptible, solo esperando una respuesta.
-¿Entonces?-.
-Si, lo olvide-, confieso.
-¿Todavía quieres ir? Te puedo esperar-, me ofrece amablemente.
-Si, por favor. Juro que esto no vuelve a pasar-, digo apenada.
-No hay ningún problema Sav, solo no te tardes demasiado. Por favor-, y me ofrece una cálida sonrisa.
Subiendo las escaleras repasando por mi mente de que forma me iba a vestir y a peinar. Hacia algo de calor, unos shorts rasgados, blusa de cualquier banda que me gustara y vans negros bastarían para la ocasión, aunque no tenía ninguna idea de a donde me llevaría.
Llegando a la ducha, me quite todo y deje que el agua cayera lo más pronto posible, él no tenía que esperar tanto. Salgo y me pongo toda la ropa, dejando mi cabello suelto, no era necesario recogerlo. De todos modos traía una liga en mi muñeca, por si cualquier cosa llegaba a suceder.
-¿Lista?-, pregunta Cam mientras me observa de arriba a abajo.
-¿Me puedo quedar en tu casa unos días?-.
-¿Qué?-.
-Si, mi papá y yo hemos tenido muchos problemas últimamente. Si no quieres ningún problema. Solo te pediría que me dejaras en casa de Alice, por favor-.
-No, no y no. De eso nada, estaré encantado de tenerte en mi casa. Por supuesto te puedes quedar. Solo empaca tus cosas-.
-Gracias, no sabes cuanto estoy agradecida contigo-, y se me quita un dolor de pecho tremendo.
-No te preocupes-.
Subo las escaleras pensando en todo lo que puedo necesitar y las hecho en un bolso grande, parecido a una mochila.
-Sube al coche-, me dice Cameron tomando las cosas que traía y abriéndome la puerta del copiloto.
-Ya me dirás a donde vamos, supongo-, le digo ya estando en el coche.
-A mi lugar favorito-.
Todo el trayecto fue silencioso, con música de Imagine Dragons de fondo. No un silencio incómodo, un silencio hablando en el buen sentido.
Me doy cuenta que llegamos cuando apaga el motor, pero la radio sigue encendida.
-Este es mi lugar favorito, eres la única persona que lo conoce-, dice bajando la mirada.
¿Acaso este chico esta loco? Creo que debo salir huyendo de tanta ternura. Era un lugar en donde se podía apreciar todo, todo lo más hermoso de la ciudad, los rascacielos, edificios, esculturas grandes, etcétera.
-Savanah, te tengo que decir algo-, dice una voz sacándome de mis pensamientos.
-Dime-.
-Me...- y mi celular empieza a sonar, gracias.
"Papá" en la pantalla. Lo ignoro y apago el celular, no es nada importante.
-¿Alice?-, pregunta él.
-No, mi papá-.
-Creo que deberías contestar, no sabes si es algo importante-.
-No lo creo, dime lo que me tenías que decir Cameron-.
-Savanah, me gustas-.
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Me odian, lo sé. Yo las (los) sigo amando.
Perdón por no haber subido capítulo, no tenía mucho tiempo. Pero al fin aquí esta, y Cameron le dijo lo que sentía a Savanah, ¿cómo responderá ella?
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Eres mi héroe.
Romance¿Realmente está enamorado de mi, o solamente está teniendo compasión? Esa es la pregunta que me hago cada día. Odio la vida que me tocó, veo a todas mis amigos con sus padres perfectos, y yo soy la única tonta a la cual le hacen bullying. ¿Podrá eso...
