•Narrado por Savanah.
Cameron y yo "saldríamos" esta noche, no se consideraría una cita, ya que Richard había invitado a casi todo el instituto a esa fiesta.
5 de la tarde, tendría que arreglarme en 3 horas, Alice me ayudaría, ella también estaba invitada.
Fuimos al centro comercial, ningún vestido me convencía, y Alice me estaba ayudando.
-Mira esto- dijo, tarareándolo.
-Es... ¡PERFECTO!-.
-Pruébatelo-.
Era un vestido negro, en corte de corazón con un estilo de sirena, contenía unas pequeñas piedras doradas, lo que hacían que el vestido se viera lujoso. "Unos labios rojos, mucha máscara de pestañas, delineador, iluminador y algo de rubor. Junto con unos aretes pequeños dorados y mi reloj en la muñeca izquierda también dorado. Me vería perfecta." Pensé.
El vestido me quedaba perfecto, hacia relucir curvas que hasta yo no sabía que tenía. Llegamos a mi casa, mi padre no sería problema, para lo que sería problema, fuera para cuando yo llegara a la casa, ya que según las chicas del instituto, las fiestas de Richard duran hasta el amanecer.
Cameron, me dijo ayer en el instituto, que iban a celebrar su juego, pero que no servía que yo fuera (aunque yo no le había dicho que quería ir), ya que era entrenamiento final, para pasar a finales de torneo.
Alice preparo todo el maquillaje en mi cama, ya que ella era la "experta en esto" y comenzó a maquillarme.
-¿Enserio tuviste que tapar absolutamente todos los espejos alrededor de mi para que no me viera?- dije, Alice era muy exagerada. Pero confiaba ciegamente en ella.
-Si, quiero que sea una sorpresa. De hecho, ya casi acabo, solo me falta el labial-.
Alice toma un labial rojo del color de una fresa y me lo comienza a poner por todos mis labios, primero pasando por mi arco de cupido, delineándolo, luego llegando al centro y colocando una mayor cantidad.
-Listo, Sav. Puedes verte-.
Alice me entrega un espejo y lo primero que hago es quedarme con la boca entreabierta.
-No puede ser... esto... esto es- digo entrecortadamente.
-Hermoso, lo sé. Eres mi pequeña obra de arte. Estoy orgullosa-.
-¡Te adoro, te adoro, te adoro!- digo gritando y abrazándola.
-Lo se, lo se, lo se. Bueno, me tengo que ir, yo también me tengo que arreglar, aunque yo llegare un poco más temprano que tú. Supongo, ya que viene Cameron por ti-, dijo Alice entre risitas.
-Mucha risa, si claro Alice. Andale ya vete, para que te puedas arreglar. Son las 7 de la noche-.
-Adiós, te amo Sav-.
-Yo también Alice-.
Le cerré la puerta y subí a mi habitación, quería entrar en ese vestido y verme perfecta. Primero me arregle las uñas, las tenía echas un asco. Un esmalte de color rojo, muy parecido al de mis labios. Me puse el vestido, el cual me quedaba más perfecto que cuando me lo medí. Ondule mi cabello, y luego lo despeine un poco. Me puse los últimos accesorios. Cheque la hora en el reloj y marcaban las 8 en punto. Baje las escaleras y escuche un claxon.
-Te ves... hermosa Savanah Winter-, dijo Cameron con un tono provocativo, pero a la vez sorprendido.
-Igualmente, Cameron Mathew-, y la verdad si, se veía más hermoso de lo que ya es. Traía un traje, según todo el instituto, los de el equipo de americano iban a traer traje, todos con corbata de diferente color, casualmente a Cameron le tocó el rojo. El destino me amaba, y yo lo amaba a el.
-Pase, madam-, dijo Cameron abriendo la puerta del coche.
-Gracias, caballero-, dije entre una risita.
-Oh, no se preocupe. Mi trabajo es serle fiel y ayudarle en todos sus inconvenientes, madam-.
-Me puedo cuidar sola, Cameron-.
-Nunca está de más una ayuda. Y dígame Cam-.
Después de un par de risas, llegamos a la fiesta de Richard... esto se ve muy mal.
-¿Por qué hay patrullas afuera de la casa de Richard?-, le pregunto a Cam.
-Es lo mismo que me estoy preguntando, Sav-.
-Averiguemoslo-.
Cam y yo bajamos del auto. Me sentía demasiado nerviosa, entre más nos acercábamos, veíamos a muchas personas arrestadas, pero no sabíamos porque. Cameron toma mi mano, en señal de confianza.
-Disculpe, joven. ¿Usted es Cameron Mathew?-, escucho decir a un policía.
-Él es, ¿qué ocurre oficial?-.
-Bueno, Cameron. Richard nos dijo que el que debía de saber todo esto, eras tú. Así que te lo tengo que contar-.
-¿Es muy grave, oficial?- Cameron sonaba demasiado nervioso y preocupado. Yo también estaría así si fuera Alice. Por cierto, ¿dónde está Alice?
-Algo así, bueno directo al punto. Hace algunos días los vecinos se estaban quejando de que Richard tenía unas plantas muy raras en el patio trasero, pero que nunca las usaba. Hoy, llegamos a inspeccionar, pero resulta que tenía también una fiesta, en la cual había mucho alcohol. Y varias chicas habían reportado peleas muy fuertes. Fuimos a checar las plantas y era marihuana. Aparte varios de la fiesta ya estaban hasta el tope. Entonces, los que iniciaron peleas, los que estaban demasiado tomados y a Richard, los llevaremos al tutelar. Todavía no cumplen la mayoría de edad-, Cameron se veía demasiado atento a todo lo que decía el oficial, inspeccionando cada palabra que decía.
-¿Cómo los podremos sacar de ahí?-, pregunta Cameron.
-No se puede, joven. Tenemos que hacer varios estudios y pruebas. Ya que es ilegal tener plantas en la parte trasera de tu casa, y más si eres menor de edad. Espero y que se solucione pronto. Hasta luego-, dice el oficial y le da la mano a Cameron.
-Gracias, oficial-.
-Por cierto, no puede recibir visitas hasta dentro de una semana-, dice el oficial en un tono de advertencia, por decirle de alguna forma.
-Siempre Richard se mete en problemas. No muy pronto saldrá de ahí-.
-Tranquilo, Cam. No le pasará nada-, digo acariciando su hombro.
-Es que eso no me importa. Lo que me importa es saber que le pasa. En que pensó teniendo esas plantas atrás-.
-Tengo muchas preguntas Cameron-.
-Tranquila, linda. Te las resolveré. Como quiera, no nos quedaremos arreglados sin hacer nada. Te invito a un baile-.
-No, gracias-.
-No era pregunta, linda-.
-No Cameron enserio-.
Cameron me toma de la cintura y me carga hasta el carro, poniendo el seguro para niños.
Esa noche, nuestra "cita" dio una vuelta muy alocada.
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Eres mi héroe.
Romance¿Realmente está enamorado de mi, o solamente está teniendo compasión? Esa es la pregunta que me hago cada día. Odio la vida que me tocó, veo a todas mis amigos con sus padres perfectos, y yo soy la única tonta a la cual le hacen bullying. ¿Podrá eso...
