Pesado.
Mi cuerpo se sentía muy pesado.
Oía un pequeño y molesto zumbido. Era lejano, pero me fastidiaba.
La pesadez me hacía sentir somnoliento, y ese zumbido era semejante a una alarma de un reloj para despertarte en las mañanas. Mas no era lo mismo, ¿tal vez como una especie de... vidrio vibrando? Era muy rápido, como el latir del corazón de un gato muy asustado.
Sentí la necesidad de abrir mis ojos, pero la pereza no me lo permitió. En cambio mi mente empezó a rondar por recuerdos de las ultimas cosas que habían sucedido, con fotos y escenas borrosas que no lograba enfocar.
Pude diferenciar un gato gris pequeño y con un pelaje corto poco cuidado. Incluso -sin saber cómo- noté que sus bigotes estaban torcidos, por lo que caminaba extrañamente. Caminaba con el cuello dirigido hacia el suelo, intentando mantener el equilibrio. Era un gato encorvado caminaba hacia un lugar oscuro que daba la sensación de no ser muy cómodo, pero lo consideraba un hogar. Por eso volvía hacia él a pesar de las penas que probablemente fuera a pasar ahí.
Al entrar en ese lugar, la imagen en mi mente se volvió algo más nítida, lo suficiente como para identificar el lugar como un callejón. Basura, suciedad y humedad. Nada cómodo para cualquier ser vivo.
¿Tal vez él merece vivir en esas condiciones?
Tenía muchas cicatrices y en sus ojos semicerrados podías notar cansancio. Todo lo que hacía dolía. Posiblemente algunas de sus cicatrices dolieron mucho más que otras. Una se encontraba cerca de su ojo izquierdo, era alargada; se extendía hasta la mandíbula. Al igual que las lágrimas de cocodrilo.
¿Es que no miró al cielo mientras lloraba? Esto pasa cuando no lo haces, supongo. Se te forma una cicatriz.
En sus patas, en cambio, poseía muchos rasguños y heridas. Tenía las garras tan largas, que sobresalían más que otra cosa de su apariencia. Lo hacia lucir peligroso. Una advertencia de que no quería que nadie se le acercase, ya que en cualquier momento podría saltar y dejarte con tantas o más cicatrices que las que su cuerpo exponían.
Aún así, no creo que haya tenido que usar mucho esas garras. Parece hasta un inexperto con ellas, ¡qué chistoso!
Una de sus orejas tenía un corte triangular en un costado, mientras que la otra estaba caída sin gracia de encontrarse alerta por si algún enemigo lo acechaba y no pudiera escucharlo, usar sus garras, posiblemente ganar más dolorosas cicatrices y huir, como ese gato cobarde siempre había hecho ante cualquier complicación que había ocurrido en su vida.
Pero... ¿No sería mejor resguardarse en alguien? ¿No tiene una familia que lo guarde?
Su cola era algo doloroso de ver. Se encontraba torcida, y se tambaleaba como una rama semi rota con el ritmo en el que el gato caminaba. El hueso estaba roto. Parece un tipo de herida que causaría el caerse de un lugar muy alto.
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Game Of Daydreams
FanfictionCada cierto tiempo, los espíritus de la dimensión alterna a la tierra van a ésta para hacer los Juegos Daydreams, unos juegos que deciden quien será el nuevo regidor de la dimensión. Sólo un ganador, los demás muertos. Ichimatsu es un humano que ter...
