Pequeñas charlas

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Las cosas más difíciles en mi vida son las siguientes:

Vivir.

Correr.

Vivir sin Jyushimatsu.

Llamar a mis hermanos -actualmente- sobreprotectores.

Llamar a Osomatsu (que era a quien tenía obligado llamar si estaba en problemas, a orden de él) cuando no me había visto en todo el día era un riesgo gigantesco, especialmente para mis oídos. Cuando atendiera (lo cual haría antes de sonar el segundo ring) empezaría a gritar y a preguntarme dónde estaba, luego sin importarle mucho mi respuesta me reprendería, Osomatsu es muy impaciente como para hacerlo cuando estemos en persona.

Pero sé que el lo hace para disimular su preocupación, Kusomatsu ya me lo reveló.

Y por eso mismo pienso llamarlo a él, a Karamatsu. Él reaccionaría de manera más tranquila -pero no quita el hecho de que lo haría de manera dolorosa- y cuando colgara, iría a explicarle a Osomatsu; siendo él el único que puede calmarlo cuando se pone nervioso o enojado.

Suspiré pesadamente. Es agradable tener a alguien que te complemente tan bien ¿No?

Todo esto lo estaba pensando mientras miraba fijamente al teléfono de la casa de Homura, que se había ido con Jyushi a preparar algo para cenar. No había marcado el número aún, estaba pensando en todas las cosas que han pasado, en la gigantesca hambre que tenía y en Todomatsu.

Todomatsu. Debo hablar con esa diva ahora mismo.

Marqué el numero de Karamatsu rápidamente, él atendió al segundo timbre, antes de que pudiera decir el «aló» le hablé.

- Soy yo.

- ¿Ichimatsu? Where are you? - Solté un chasquido con la lengua. Doloroso.- Osomatsu ha estado poniéndome de los nervios todo el día, se culpó por prestarle más atención a Sakurai-san que a ti cuando saliste hoy.

- No intentes hacerme sentir culpable por la drama queen de hermano mayor que tenemos. - Los dos nos quedamos en silencio, yo me asusté. - ¿Osomatsu no esta a tu lado, verdad?

- No, brother. - Suspiré aliviado. «Drama Queen» era como llamábamos a Choromatsu cuando se preocupaba de más por nosotros, si Osomatsu me oyera llamarlo así, me mataría lenta y dolorosamente. - Well, intento no acosarte con preguntas, Ichimatsu, pero debes-

- Que sí, Kusomatsu. Estoy a que Homura con Todomatsu.

- ¿Todomatsu...? Gosh, me había olvidado del espíritu.

Me pregunto si Homura se molestaría si les digo que ella también posee un daydream. Optaré por no decir nada, que lo haga por sí misma.

- Me quedaré la noche aquí, no vengan. - Sentí como Karamatsu se incomodaba, tendría que agradecerle por no preguntar el porqué me quedaba.

Nah.

- Vuelves mañana directamente a casa, ¿De acuerdo? Creo que puedo mantener a Osomatsu toda la noche. - El pensamiento de agradecerle (por lo menos de manera indirecta) pasó por mi mente, pero me paré a pensar en el tono preocupado con el cual lo decía.

Escuché por el teléfono un grito de lamento algo dramático.

«¡Oh, Karamatsu! ¡Si tan sólo no lo hubiera ignorado por ver como el Nakurai se volvía canon, no habría huido!»

«Osomatsu, él no ha huido»

Actualmente, huí de algo hoy, pero no se los voy a contar.

«¿¡Pero qué dices, Karamatsu!? Claro que huyó. Nos dijo que si un día se iba y no lo veíamos todo el día, era porque escapó, Karamatsu, ESCAPÓ»

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